viernes, 12 de junio de 2026

De "Una quinta portuguesa " a "Siempre es invierno" o las segundas oportunidades para los personajes perdidos



En este antiguo afán de vincular películas y personajes, hoy os traigo dos títulos del cine español recientes ,en las que he visto algunas similitudes en relación al rumbo de los personajes.

En "Una quinta portuguesa"( Avelina Prat, 2025) , Fernando (Manolo Solo) un profesor de geografía que rondará los 50 ve como su vida se va al traste tras desaparecer de repente su mujer.



No hay consuelo ni respuestas, sólo incertidumbre y una soledad que traspasa la pantalla, no hay padres no hay hijos, estás en ese limbo de edad en el que te encuentras solo frente al abismo que a siempre supone vivir tras una pérdida inesperada.

En "Siempre es invierno" (David Trueba, 2025) Miguel (David Verdaguer), es un arquitecto paisajista que viaja a Bélgica por motivos de trabajo con su novia Marta (Amaia Salamanca).Su relación está ya dañada y aunque sus vidas siguen laboralmente vinculadas, la pareja hace tiempo no funciona y es en Bélgica donde definitivamente ponen punto final a una etapa juntos.


Asistimos como espectadores a un momento de desolación en la vida de Miguel, nada parece ser capaz de devolverle la ilusión .En Bélgica Miguel  conocerá a Olga (Isabelle Renauld) que es voluntaria en el congreso de arquitectura y a su lado comenzará de nuevo poco a poco a reconstruirse.

Ambas películas son recomendables, especialmente para quienes busquen cine íntimo que aborden temas como la soledad,el desamor, el duelo,el aislamiento físico y emocional y cómo a veces la vida se impone contra todo pronóstico en las circunstancias aparentemente más desesperanzadas.

En "Una quinta portuguesa" esa vinculación entre extraños se produce de manera lenta,prolongada en el tiempo,Fernando pone kilómetros de por medio con su ciudad de origen, resetea, empieza de cero lejos, lejos también de una versión de sí mismo que a todas luces ya no le hace feliz y sin saber muy bien cómo, inicia una nueva vida  y casi improvisando suplanta la identidad de un jardinero en una quinta portuguesa donde comienza una curiosa amistad con la dueña, interpretada por una siempre magnética María de Medeiros.

En "Siempre es invierno", Miguel también se aleja geográficamente en principio por obligación, pero después prolongará su estancia en el extranjero para recomponerse, no conoce a nadie, está solo y conecta con Olga,que es una mujer que tiene alrededor de 60 años y que parece disfrutar de su ocupación, se lleva bien con su hijo, vive sola y veranea en Mallorca.

Los actores están más que correctos y las respectivas historias nos enganchan desde el principio porque nos intriga saber el rumbo de esos dos personajes a la deriva y en tierra extraña.

Os dejo con una frase de Albert Camus :

 " En medio del invierno,

 aprendí por fin que había en mí 

un verano invencible"

Féliz fin de semana,

Troyana


viernes, 5 de junio de 2026

Flores para Antonio

 



«Si pudiera olvidar

Todo aquello que fui

Si pudiera borrar

Todo lo que yo vi

No dudaría

No dudaría en volver a reir…».

                                  Antonio Flores.

 

Todo en esta película es hipérbolico, un exceso precioso. Emocionante, llena de ternura y de historia. Igual que es hiperbólica la inteligencia de Alba Flores para plantearse realizar este documental. Según he podido leer  en alguna entrevista, ella se sentía enfadada con su padre y, en un momento dado, tuvo la necesidad de saber más de todas aquellas cincunstancias que rodearon su muerte.

 

Cuando Alba investiga, ¿qué sale a la luz?

 

Que la familia Flores es una piña. Una familia en la que rebosa el amor sincero, espontáneo y generoso. Y no solo entre ellos, salta a la vista que sus amigos y allegados sienten ese mismo afecto y son correspondidos. Te entran ganas de que te adopten.

 

Que durante muchos años, desde la muerte de Antonio, han vivido tras un velo de silencio. Por respeto al dolor de los demás nadie hablaba del tema. No se detecta ninguna intención de ocultar, solo el propósito de no ocasionar más dolor enredando en heridas todavía abiertas.

 

Que son una gente que, además de saber querer, saben vivir la vida exprimiendo la alegría. Con visión de futuro, pero sobre todo con visión de presente. Hedonistas con los pies en la tierra.

 

Que siguen guardando cariño y respeto a la matriarca del Clan, La Faraona, a la que ellos llaman cariñosamente «Ole Ole», el apodo que le puso precisamente su nieta Alba. Resulta sorprendente como se han metido en el bolsillo al público tantas generaciones. Lola Flores era una estrella incontestable, muy relacionada con el poder en el franquismo, y es curioso ver como sus hijos y nietos han evolucionado y no se les relaciona para nada con esa etapa tan terrible. Algo habrán hecho bien.

 

Que la madre de Alba Flores y mujer de Antonio, Ana Villa, merece una mención aparte. Alba ha tenido la mala suerte de crecer sin padre, pero la madre que le ha tocado vale por diez. Todas sus intervenciones son dignas de admirar. Chapeau.

 

Que los veinteañeros de los ochenta y noventa fueron una generación baqueteada por la heroína. Jóvenes de todas las extracciones sociales sucumbieron a la adicción del caballo arruinando a sus familias económica y emocionalmente, y destruyendo sus propias vidas. Si no habéis visto la serie «Fariña», os aconsejo vivamente que lo hagáis. Además de ser estupenda, ilustra también esa etapa, que, por cierto, se está replicando en nuestros días con las apuestas deportivas y on line.

 

Que Antonio Flores fue un gran músico y compositor. Un artista sensible, sin duda, innovador y con voz propia, mucho más allá de ser el hijo de Lola Flores. El documental muestra documentos gráficos impagables de actuaciones antiguas de Antonio, Lolita y Rosario de jovencillos que animan a pensar «qué bien han evolucionado».

 

La guinda del documental son las imágenes del concierto «Arriba los corazones», que se celebró en 2023 en el Palacio Vistalegre de Madrid,  en donde un cartel de lujo —Antonio Carmona, Sole Giménez, Miguel Ríos, David Summers, Melendi, Victor Manuel, Rozalen, …, y, por supuesto, sus hemanas Lolita y Rosario —homenajeó al artista

ante unas ocho mil personas.

¡Que lo repitan, por favor!

 

Almudena Fernández Ostolaza