En poco espacio de tiempo he podido revisar Dos en la carretera y visionar Blue Valentine.
Y me ha parecido que tenían muchos
puntos en común pero también algunas diferencias.
Uno de sus puntos en común es que
son dos grandes cintas con 40 años de diferencia que vale la pena visionar
aunque hay que decir que no son fáciles
porque ambas tocan temas muy profundos sobre la pareja.
Vamos a profundizar un poco en las
dos historias. Y os introduzco el comentario con dos magníficas frases de las
películas.
DOS EN LA
CARRETERA
- ¿Que clase de gente se sienta en
un restaurante y no se dice ni una palabra?
- ¿La gente casada?
En un viaje al sur de Francia ,
Joana y Mark revivirán los románticos comienzos de su relación , sus primeros años
en común y sus respectivas infidelidades. Con el paso del tiempo, 12 años para
ser exactos, los dos han cambiado y su matrimonio está en crisis.
Producción inglesa del año 1967
dirigida por el gran Stanley Donen y protagonizada por una maravillosa Audrey
Hepburn y un entonces desconocido Albert Finney.
La historia transcurre a través de
diferentes flashbacks, durante las diferentes etapas del matrimonio y de sus
altos y bajos en cinco momentos de la pareja.
En estas etapas se va viendo las
diferencias que va presentando el matrimonio sobretodo en el ascenso profesional de Mark y como eso va provocando el deterioro de
su relación con Joana.
En Dos en la carretera, aunque amarga, el director Stanley Donen nos
presenta los conflictos del matrimonio de manera fresca y divertida a través de
esas espléndidas transiciones temporales y utiliza el pasaporte que siempre va
perdiendo Mark como elemento de cohesión de la narración, magnífico!
El gran acierto de la cinta, a parte
de este perfecto montaje radica en la química i equilibrio que presentan los
dos personajes principales, protagonizados por dos jóvenes Hepburn y Finney en
estado de gracia, donde demuestran su categoría en ese paso del tiempo, desde
la sencillez de sus inicios , como es el hecho de hacer autostop o dormir en un
cilindro de cemento hasta llegar a esa madurez matrimonial con su coche caro o las joyas y vestuario de nuevos ricos.
Todo ello con la acidez del paso de su relación de ese inicio pasional a un final deteriorado del que se sabe el paso
del tiempo de una pareja con sus altibajos , y ese proceso de desintegración
con sus reproches mutuos, sus infidelidades, sus actitudes egoístas, las
separaciones, las reconciliaciones, la insatisfacción sexual o la frialdad en
el trato... pues lo dicho... la relación de pareja!.
Como ya he comentado, merece
atención especial ese vestuario, sobretodo de Hepburn, perfecta modelo de
excepción, aunque para mi un poco
flacuchilla, pero como de bien le quedan unos sencillos tejanos!, en los
inicios de su relación a esos magníficos trajes de fiesta cuando ya es rica!,
cualquier pieza de ropa le queda como un guante, aunque creo yo, que un simple
saco de patatas le daría un toque de glamour que ya me gustaría a mi! También a
destacar su precioso peinado en todas las etapas. Y comentar también como de
claro queda el paso del tiempo a través de los diferentes coches que van apareciendo con la pareja.
Visión clásica del matrimonio con
una modernidad atípica de los años 60, visión perfecta de Stanley Donen con una
magnífica banda sonora de Henry Mancini (el autor de La Pantera rosa) que se
presenta como un personaje más dentro de la historia.
BLUE
VALENTINE
¿Como vas a fiarte de tus
sentimientos, si pueden desaparecer en cualquier momento?
Dean y Cindy , es un joven
matrimonio que a lo largo de 6 años, moviéndose en diferentes periodos de su
vida en común. Los conflictos que enfrenta a la pareja hará que la convivencia
sea cada vez más difícil. Dean cuando presienta el declive de su relación
intenta dar un último paso invitando a
Cindy a una noche romántica en un hotel donde existe una habitación del futuro.
Producción americana del 2010,
dirigida por Derek Cianfrance y protagonizada por Ryan Gosling y Michelle
Williams.
Así como decíamos en Dos en la carretera, vamos observando el
ascenso del protagonista , en esta cinta, Dean se conforma con su vida
sencilla, con su status, va haciendo trapicheos para salir adelante y sacar a
flote a su familia, en cambio Cindy tiene más aspiraciones profesionales, ella
es enfermera y al principio de la película le han ofrecido un ascenso en su
carrera y no sabe si debe escoger o no...
El es inmaduro, bonachón sin
estudios, ella es brillante, vitalista... y eso a lo largo de los años de
relación, aunque el inicio sea pasional merma en su matrimonio.
A través de los flahsbacks vamos
conociendo la vida de esta pareja, joven, bonita, sencilla pero con pasados
tormentosos , sobretodo el de ella, con unos padres que no han sido felices y
que ella quiere evitar en su matrimonio lo que les pasó a ellos.
Aquí, los objetos, el vestuario
y sobretodo el maquillaje de
Gosling te hace seguir de manera
perfecta el paso de la relación.
Pero me gustaría destacar también
los recursos técnicos que utiliza el director Derek Cianfrance para dar más
realidad a su historia y es que utiliza la cámara de 16 mm para presentarnos el
pasado y la digital para centrarnos en
el presente, así como utiliza los planos cortos para el presente y los planos
más abiertos para los pasados aunque los más interesante también sigue siendo
las elipsis temporales que ya utiliza Donen.
Película mucho más triste que Dos en la carretera, a mi entender, la
relación de una pareja donde se presenta la decadencia, el caos, el dolor
personificado en dos jóvenes que quieren olvidar su presente en una noche en
una habitación de hotel fría (magnífico decorado esa habitación del futuro,
gran acierto !).
El ayer feliz es ahora un final
inesperado pero inevitable. La densidad sentimental y emocional que se respira
es tan impresionante que eso destila una historia de amor muy dolorosa y
amarga.
Aquí, también se parece en la cinta
de Donen, la magnífica interpretación de sus dos protagonistas, Michelle
Williams y Ryan Gosling, a mi parecer, demuestran lo monstruos interpretativos
que son, donde hacen unos de sus mejores
papeles de sus carreras.
Lo que más interesante me
parece de la relación que existe entre estas
dos roadmovies a pesar de su diferencia de años es el montaje y su estructura
narrativa.
Son dos historias contadas a través
de flashbacks y el montaje en ambas es extraordinario, en ningún momento
pierdes el hilo conductor de la historia basada en los saltos en el tiempo y
donde hace un repaso de la vida marital de las dos parejas, sobretodo cuando
hablamos de sus fantásticas puestas en escena. El maquillaje, el vestuario
entran en juego de manera imprescindible en la historia y gracias a ello ,
sigues perfectamente el ritmo de la historia. A destacar sobretodo el vestuario
de la maravillosa Audrey y el maquillaje de Ryan Gosling
SPOILER.
Y una de las grandes diferencias que
presentan las cintas son sus finales. No desvelaré cual es el final de cada cuna
de ellas, supongo que haciendo el comentario que voy a hacer ya digo pistas
pero si que es cierto decir que la película de Donen responde a los cánones de
la época de los happy ends, y la de
Cianfrance, denota la crudeza de la realidad actual, vaya que nos demuestra la realidad cruda, pura y
dura.
Si no las habéis visto... podría ser
una sugerencia hacer un doblete... seria un buen doblete... aunque también os
recomiendo que las veáis cuando seáis felices...
Hasta la próxima...
Bargalloneta













