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viernes, 12 de abril de 2013

Historias paralelas...

















En poco espacio de tiempo he podido revisar Dos en la carretera y visionar Blue Valentine.

Y me ha parecido que tenían muchos puntos en común pero también algunas  diferencias.
Uno de sus puntos en común es que son dos grandes cintas con 40 años de diferencia que vale la pena visionar aunque hay que  decir que no son fáciles porque ambas tocan temas muy profundos sobre la pareja.
Vamos a profundizar un poco en las dos historias. Y os introduzco el comentario con dos magníficas frases de las películas.

 DOS EN LA CARRETERA

- ¿Que clase de gente se sienta en un restaurante y no se dice ni una palabra?
- ¿La gente casada?


En un viaje al sur de Francia , Joana y Mark revivirán los románticos comienzos de su relación , sus primeros años en común y sus respectivas infidelidades. Con el paso del tiempo, 12 años para ser exactos, los dos han cambiado y su matrimonio está en crisis.

Producción inglesa del año 1967 dirigida por el gran Stanley Donen y protagonizada por una maravillosa Audrey Hepburn y un entonces desconocido Albert Finney.


La historia transcurre a través de diferentes flashbacks, durante las diferentes etapas del matrimonio y de sus altos y bajos en cinco momentos de la pareja.
En estas etapas se va viendo las diferencias que va presentando el matrimonio sobretodo  en el ascenso profesional de  Mark y como eso va provocando el deterioro de su relación con Joana.

En Dos en la carretera, aunque amarga, el director Stanley Donen nos presenta los conflictos del matrimonio de manera fresca y divertida a través de esas espléndidas transiciones temporales y utiliza el pasaporte que siempre va perdiendo Mark como elemento de cohesión de la narración, magnífico!

El gran acierto de la cinta, a parte de este perfecto montaje radica en la química i equilibrio que presentan los dos personajes principales, protagonizados por dos jóvenes Hepburn y Finney en estado de gracia, donde demuestran su categoría en ese paso del tiempo, desde la sencillez de sus inicios , como es el hecho de hacer autostop o dormir en un cilindro de cemento hasta llegar a esa madurez matrimonial con su coche  caro o las joyas y vestuario de nuevos ricos. Todo ello con la acidez del paso de su relación de ese inicio pasional a  un final deteriorado del que se sabe el paso del tiempo de una pareja con sus altibajos , y ese proceso de desintegración con sus reproches mutuos, sus infidelidades, sus actitudes egoístas, las separaciones, las reconciliaciones, la insatisfacción sexual o la frialdad en el trato... pues lo dicho... la relación de pareja!.


Como ya he comentado, merece atención especial ese vestuario, sobretodo de Hepburn, perfecta modelo de excepción, aunque para  mi un poco flacuchilla, pero como de bien le quedan unos sencillos tejanos!, en los inicios de su relación a esos magníficos trajes de fiesta cuando ya es rica!, cualquier pieza de ropa le queda como un guante, aunque creo yo, que un simple saco de patatas le daría un toque de glamour que ya me gustaría a mi! También a destacar su precioso peinado en todas las etapas. Y comentar también como de claro queda el paso del tiempo a través de los diferentes  coches que van apareciendo con la pareja.


Visión clásica del matrimonio con una modernidad atípica de los años 60, visión perfecta de Stanley Donen con una magnífica banda sonora de Henry Mancini (el autor de La Pantera rosa) que se presenta como un personaje más dentro de la historia.





BLUE VALENTINE

¿Como vas a fiarte de tus sentimientos, si pueden desaparecer en cualquier momento?


Dean y Cindy , es un joven matrimonio que a lo largo de 6 años, moviéndose en diferentes periodos de su vida en común. Los conflictos que enfrenta a la pareja hará que la convivencia sea cada vez más difícil. Dean cuando presienta el declive de su relación intenta dar un último  paso invitando a Cindy a una noche romántica en un hotel donde existe una habitación del futuro.

Producción americana del 2010, dirigida por Derek Cianfrance y protagonizada por Ryan Gosling y Michelle Williams.

Así como decíamos en Dos en la carretera, vamos observando el ascenso del protagonista , en esta cinta, Dean se conforma con su vida sencilla, con su status, va haciendo trapicheos para salir adelante y sacar a flote a su familia, en cambio Cindy tiene más aspiraciones profesionales, ella es enfermera y al principio de la película le han ofrecido un ascenso en su carrera y no sabe si debe escoger o no...
El es inmaduro, bonachón sin estudios, ella es brillante, vitalista... y eso a lo largo de los años de relación, aunque el inicio sea pasional merma en su matrimonio.


A través de los flahsbacks vamos conociendo la vida de esta pareja, joven, bonita, sencilla pero con pasados tormentosos , sobretodo el de ella, con unos padres que no han sido felices y que ella quiere evitar en su matrimonio lo que les pasó a ellos.
Aquí, los objetos, el vestuario y  sobretodo el maquillaje de Gosling  te hace seguir de manera perfecta el paso de la relación.


Pero me gustaría destacar también los recursos técnicos que utiliza el director Derek Cianfrance para dar más realidad a su historia y es que utiliza la cámara de 16 mm para presentarnos el pasado  y la digital para centrarnos en el presente, así como utiliza los planos cortos para el presente y los planos más abiertos para los pasados aunque los más interesante también sigue siendo las elipsis temporales que ya utiliza Donen.

Película mucho más triste que Dos en la carretera, a mi entender, la relación de una pareja donde se presenta la decadencia, el caos, el dolor personificado en dos jóvenes que quieren olvidar su presente en una noche en una habitación de hotel fría (magnífico decorado esa habitación del futuro, gran acierto !).

El ayer feliz es ahora un final inesperado pero inevitable. La densidad sentimental y emocional que se respira es tan impresionante que eso destila una historia de amor muy dolorosa y amarga.

Aquí, también se parece en la cinta de Donen, la magnífica interpretación de sus dos protagonistas, Michelle Williams y Ryan Gosling, a mi parecer, demuestran lo monstruos interpretativos que son, donde hacen  unos de sus mejores papeles de sus carreras.

Lo que más interesante me parece  de la relación que existe entre estas dos roadmovies a pesar de su diferencia de años es el montaje y su estructura narrativa.
Son dos historias contadas a través de flashbacks y el montaje en ambas es extraordinario, en ningún momento pierdes el hilo conductor de la historia basada en los saltos en el tiempo y donde hace un repaso de la vida marital de las dos parejas, sobretodo cuando hablamos de sus fantásticas puestas en escena. El maquillaje, el vestuario entran en juego de manera imprescindible en la historia y gracias a ello , sigues perfectamente el ritmo de la historia. A destacar sobretodo el vestuario de la maravillosa Audrey y el maquillaje de Ryan Gosling


SPOILER.
Y una de las grandes diferencias que presentan las cintas son sus finales. No desvelaré cual es el final de cada cuna de ellas, supongo que haciendo el comentario que voy a hacer ya digo pistas pero si que es cierto decir que la película de Donen responde a los cánones de la época de los happy ends, y la de  Cianfrance, denota la crudeza de la realidad actual, vaya  que nos demuestra la realidad cruda, pura y dura.

Si no las habéis visto... podría ser una sugerencia hacer un doblete... seria un buen doblete... aunque también os recomiendo que las veáis cuando seáis felices...

Hasta la próxima...
Bargalloneta