Mostrando entradas con la etiqueta cine vasco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine vasco. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de marzo de 2026

Maspalomas

 


Los directores vascos  José Mari Goenaga y Aitor Arregui no paran de recoger premios por la película "Maspalomas" de 2025.

José Ramón Soroiz se mete en la piel de Vicente un hombre de 76 años que tras años en el armario y después de divorciarse de su mujer y tener una hija, sale del armario y vive con su pareja durante bastantes años hasta que deciden separarse y él empieza una nueva etapa de su vida en Maspalomas.


Es ahí donde da rienda suelta a una sexualidad libre,como hombre maduro y soltero. Le vemos siendo él mismo, feliz compartiendo piso con un amigo de su edad y pasando el tiempo libre en la playa,haciendo "cruising" en las dunas, en las fiestas de los locales nocturnos de la ciudad, en los cuartos oscuros.....Todo se tuerce cuando sufre un accidente que le obligará a regresar a San Sebastián y reencontrarse con su hija adulta a la que hace años,abandonó.

Vicente se verá abocado a vivir en una residencia para ancianos, entorno opresivo en el que decidirá ocultar su orientación sexual y volver al armario del que seguramente nunca pensó que iba a volver a entrar.

Quisiera destacar la interpretación de José Ramón Soroiz, totalmente inmerso en el personaje de Vicente, un hombre que después de haber librado mil batallas para aceptarse justo cuando creía que había alcanzado la paz de vivir tal como es, se ve en la última etapa de su vida atrapado en un entorno con normas, donde socializar está indicado y la soledad elegida parece un lujo que no está a su alcance.


Además de Soroiz, destacar la interpretación de Nagore Aranburu en el papel de hija de Vicente y Kandido Uranga en el papel del compañero de habitación de Vicente en la residencia de mayores.

Es una película magnífica por muchos motivos en mi opinión y a continuación os diré porqué.

1) Aborda al menos que yo sepa por primera vez en el cine ese retroceso en la liberación sexual y de la identidad que supone tener que entrar en el armario por segunda vez y además en una edad tan avanzada. Es posible ser originales, abordar historias que otros antes no plantearon.No todo está dicho ni creado y para muestra estos directores vascos que nos regalan una historia necesaria, novedosa y rompedora,

2) los actores y actrices están tan veraces, tan auténticos, tan honestos.....es imposible no empatizar con Vicente, por ejemplo pero todos en general nos resultan creíbles de manera natural, casi como si no estuvieran actuando.

3) ya de por si,se rompen tabúes y estereotipos al mostrar sexo explícito en cuerpos no normativos de personas mayores, me refiero a medidas perfectas y alejados de imperfecciones, pero además se rompen aún más tabúes si ese sexo se refiere a personas del mismo sexo en este caso. 

Es significativo y valioso porque el cine es también un medio de visibilidad de todo tipo de cuerpos y orientaciones.


4) La banda sonora está escogida muy conscientemente y justo el tema que suena en la escena final de Franco Battiato evoca esa idea de que el placer no tiene edad, idea que planea por la película de principio a fin........la escena final .......SPOILER...............es tan simbólica, desnudo, en el mar, no hay mayor representación de liberación, de por fin, desvestirse de todas las máscaras y ser quien es. FIN DE SPOILER.

En resumen, es un cine necesario,realizado con sensibilidad y realismo que nos habla de la necesidad de ser uno mismo, a cualquier edad y bajo cualquier circunstancia.

Además pone el acento en la visibilidad de otro colectivo,casi en paralelo, el colectivo de los mayores LGTBIQ +, porque TODOS/AS si antes la parca no tiene otros planes, pasaremos por esa fase donde la vejez se ha instaurado y puede se haya ido la piel tersa y en su lugar es posible acompañen canas,arrugas, flacidez, manchas en la piel,calvicie, exceso de kilos....qué se yo.....toda la imperfección que se os ocurra y sin embargo, por contra  siga persistiendo el deseo y las ganas de amar y ser amado.

Desde otro ángulo, la película además genera ese debate adicional de qué hacemos con los padres cuando envejecen ,las situaciones en las que les privamos de su capacidad de decisión muchas veces con el salvoconducto de que lo hacemos por su bien, incluso en los casos en los que están en aceptables facultades físicas y mentales.

Me ha gustado mucho la película y creo que es de visión obligatoria.

Si le dais una oportunidad y os apetece comentar, hacedlo con libertad.

Féliz fin de semana 

Troyana



viernes, 28 de abril de 2023

20.000 especies de abejas

Se está celebrando en Donostia la 20.ª edición del Festival de Cine y Derechos Humanos. Hace años que asistimos a la inauguración con unos amigos y hemos visto verdaderas joyas y algún que otro ladrillo. Antes de empezar se dio el premio que el festival otorga a personalidades del cine implicadas en los derechos humanos. Recayó en Carmen Castillo, una directora chilena con una historia personal terrible y una obra muy vinculada a la lucha contra la injusticia. No he visto nada de esta directora, pero me gustaría después de ver el video que proyectaron sobre ella. Acerca de la transexualidad en niños vimos un corto precioso hace unos años, La pureza y este año, con todo el revuelo mediático que este asunto genera, 20000 especies de abejas ha sido la elegida para abrir el festival. Es la ópera prima de Estíbaliz Urrusola, que decidió abordar este tema tras el suicidio de Ekai, un joven transexual de Ondarroa de solo dieciséis años. Ha tardado cinco años en desarrollar el proyecto, ha entrevistado a muchas familias de Naizen, la asociación de familias de menores transexuales y ha creado una película preciosa sobre una realidad muy compleja. La película está rodada en francés, euskera y castellano, lo que resulta natural porque muestra a una familia que vive en Bayona, pero proviene de un pueblo de Bizkaia. Son un matrimonio con tres hijos que están pasando una crisis de pareja. La madre decide irse de vacaciones con los niños al pueblo de su madre. El hijo pequeño, Aitor, no se siente a gusto con su sexo y durante esas vacaciones el asunto se va a hacer más evidente. Hay que decir que uno de los grandes aciertos de esta película son las actrices. Es una historia de mujeres, hombres aparecen pocos y de refilón. Ane, la madre de Aitor, es Patricia López Arnaiz y está tan estupenda como siempre; la abuela, Lita, es Itziar Lazkano que está muy bien en un papel que no resulta simpático; Ane Gabarain es Lourdes, la hermana de la abuela que es apicultora y tiene un papel maravilloso como la persona que mejor sabe acercarse a Aitor. Y qué decir de Sofía Otero, la niña que da vida a Aitor/Lucía, es un prodigio de expresividad en un papel que no es sencillo y que ofrece una gama muy amplia de emociones. Por lo visto hicieron un casting de más de 500 niñas, pero según la directora, enseguida destacó sobre las demás. No me sorprende que ganara el premio a mejor actriz en el festival de Berlín. Lo mejor de esta historia es que está contada sin alharacas, mostrando un conflicto desde el ámbito de lo personal y lo familiar, sin necesidad de hacer proclamas o discursos políticos. Yo me sentía muy identificada con la madre, cuando intenta hacer frente al deseo de su hijo por ser niña con el discurso “no hay cosas de niños y de niñas”, pero el deseo de Aitor por ser Lucía va más allá de llevar el pelo largo o pintarse las uñas. He de reconocer que a mí me parece un tema muy confuso, con muchas aristas y que me genera dudas si las diferencias de género no llevan a los menores a desear cambiar de sexo, si en un mundo con más igualdad seguirían existiendo niños no conformes con su sexo. Pero, en cualquier caso, estamos donde estamos y lo que es inaceptable es que los menores sufran y tengan que aceptar ser quienes no sienten que son. Hay algunos aspectos de la película que no me han gustado tanto. Trata de mostrar varios conflictos: el de Ana con su madre y el recuerdo de su padre escultor, vocación que ella también tiene; su crisis matrimonial y profesional y las consecuencias de enfrentarse a la opinión de los demás. Eso hace que haya momentos en los que la película pierde fuerza y ritmo, se hace un poco lenta, cosa que no sucede cuando la historia se centra en el tema de la transexualidad. Pero en conjunto es una película estupenda y muy necesaria. Creo que resulta muy educativa. Deberían proyectarla en los colegios e institutos y, por supuesto, deberíamos verla todos los adultos que somos los más difíciles de educar.

viernes, 24 de septiembre de 2021

Eloy de la Iglesia versionando a Henry James

Hace poco un amigo me regaló “lejos de aquí”, la biografía que cuenta la relación autodestructiva del actor José Luis Manzano y del director Eloy de la Iglesia. El autor va narrando la historia de sexo, dependencia y excesos de ambos mientras va  explicando los procesos creativos del director zarautztarra junto a sus fieles guionistas. Después de tanto éxito con pelis como “la semana del asesino”, “el pico”, “el pico II” o “colegas”, a de la Iglesia le apeteció versionar una de las historias más famosas del autor Henry James.

Las muñecas antiguas son inquietantes, sobre todo las que llevan lombrices en el ojo vacío

Henry James escribió este breve relato de terror sobrenatural hacia 1898 en el que una institutriz británica era contratada por un señor, tan rico como desaprensivo, el cual le encargaba la educación de dos sobrinos que se criaban en una mansión en la campiña inglesa con el único requisito de que no le importunara jamás sobre nada de estos dos jóvenes que estaban bajo su  despreocupada tutela. La relación de la protagonista, que en el libro no tiene nombre,  el niño, la niña y la criada es la esencia de esta novela de James que se ha llevado al cine en incontables ocasiones. De la Iglesia no se pudo resistir a hacer su propia versión.

Cartel con letras características vascas

Pedro Mari Sánchez es Roberto (Aquí el personaje sí tiene nombre) un exseminarista apocado y un pelín intransigente que gusta de flagelarse para la contrición de sus pecados, aunque sólo sean de pensamiento.  Roberto es contratado por el  conde de Etxeberria , interpretado por Luis Iriondo, actor de apariencia aristocrática que, además, es el compositor de la música de esta cinta y de otras de Eloy de la Iglesia como “el pico”. El señor conde sólo le marca una condición: Que jamás le moleste con nada relacionado con sus sobrinos.

Luis Iriondo, actor y músico. Tan pronto te hace de Lluis Companys como de aristócrata de Neguri

Roberto llega a una mansión en la verde costa guipuzcoana dispuesto a ser un diligente educador de dos niños: Flora y Mikel. Flora es una niña de unos diez años todo bucles dorados y vestiditos con encajes que vive junto a la única persona de servicio que hay en la casa, Antonia, interpretada por la veterana  Queta Claver. Mikel es un preadolescente al que expulsan del colegio de curas donde estudiaba. La relación de los cuatro personajes y algunos elementos sobrenaturales tensa la historia. Hasta aquí os cuento.

Queta Claver es la ama de llaves y los niños de la casa esperando a "los otros".

Viendo la peli se puede disfrutar del encanto de la playa de Itzurun (Zumaia) con sus flyschs y del decorado de la mansión decimonónica conde moran los personajes de la historia basada en la novela de Henry James.

Modelitos decimonónicos

Como no puede ser de otra manera en la filmografía de Eloy de la Iglesia, la peli es una historia que no pasaría el test de Bedchel. Si no me equivoco, y puede que lo haga, la única peli del zarautztarra en el que hay personajes femeninos de peso que no están de satélite de un varón es la que hizo a continuación de esta peli gótica-kitsch que hoy traemos. La peli posterior no es otra que  “la estanquera de Vallecas”.  En esta versión del texto de James hasta la institutriz ha cambiado de sexo, pasando a ser un joven  y  pusilánime exseminarista.

Pedro Mari temiendo encontrarse con Nicole Kidman

De la Iglesia y Sánchez tuvieron una relación laboral de lo más áspera. Sánchez no entendía por qué su personaje debía ser homosexual, aunque fuera reprimido, cosa que se deja insinuar de una manera muy fugaz en la peli, pero ya sabemos que de la Iglesia no concebía las historias de sus cintas sin ese toque tan personal, sobre todo en una época, ya a mediados de los 80, donde el franquismo es el que se ha metido en el armario y la visibilidad gay comienza a tratarse con naturalidad.  Tentado estuvo de la Iglesia a prescindir del afamado actor teatral cosa que no hizo porque ya se llevaba gran parte del rodaje hecho y el cambio a esas alturas era tirar un dinero que no se tenía con tanta facilidad a pesar de las subvenciones.

El toque Eloyano y la erótica del cuerpo joven

Esta no es una de las pelis más famosas de Eloy de la Iglesia y no funcionó en taquilla a pesar de las buenas críticas recibidas, pero, ya se sabe, la gente veía en las pelis de de la Iglesia lumpen, navajazos, atracos y jeringuillas, y un dramón de terror sobrenatural ambientado en una costa guipuzcoana del final del siglo decimonónico no se ganó al público. 

Juli Gan.


viernes, 23 de abril de 2021

Hil kanpaiak (Campanadas a muerto)

Hil kanpaiak es un euskal noir muy noir firmado por el director navarro Imanol Rayo. De hecho, es su segunda película tras Bi anai

Tanto una como otra han sido rodadas íntegramente en euskera, pero al menos de Hil kanpaiak me consta que existe una versión con subtítulos en castellano.

Hil kanpaiak se inspira en la novela 33 ezkil, de la autora guipuzcoana Miren Gorrotxategi Azkune. Tengo la novela empezada, pero todavía no me ha dado tiempo a llegar a ninguna conclusión ni a establecer ninguna comparación entre un texto y otro. Una pena, con lo que a mí me gusta esto de contrastar cine y literatura. Así y todo, alguna diferencia ya he percibido.

De entrada os diré que Hil kanpaiak no es precisamente la alegría de la huerta murciana. Como digo al principio, la ambientación, los hechos narrados son desde el principio muy muy negros, a la altura de cualquier noir rural europeo. El caserío Garizmendi, donde se sitúa gran parte de la acción, probablemente sea el lugar más triste, más hosco y más sombrío del mundo; allí llueve siempre, a pesar de que un calendario colgado en la cocina diga que es agosto, y las gentes que lo habitan son del todo infelices.

Esta estampa se complementa con escenas de una población indeterminada del País Vasco, de calles oscuras, húmedas, inhóspitas, con la sola luz de las tabernas solo pobladas por hombres y el sonsonete monocorde de una emisión de radio que nadie atiende. Es un entorno completamente inundado de crimen y tragedia.

La forma de narrar esta violenta historia familiar de varias generaciones se caracteriza precisamente por eso, por saltar de una generación a otra, hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, para que vayamos completando el puzle del relato, con la ayuda de unos abundantes primeros (primerísimos) planos que nos permiten reconocer a los personajes a pesar del transcurrir de los años.

Otra característica del relato fílmico son sus deliberadas quietud y pesadez. La cámara permanece quieta durante todos los planos, durante todas las escenas; hace que la acción desfile ante ella, no la persigue. Esto dota a ciertas escenas de un carácter teatral que las mejora mucho y hace que el tono de la narración sea tan denso como imponentes son los hechos que se narran.

Hil kanpaiak está interpretada por actrices y actores vascos muy conocidos, muy en boga últimamente. Tenemos, en primer lugar, a Itziar Ituño, actriz y cantante que está en todas parte y estuvo, sobre todo, en Loreak, que es, en mi humilde opinión, el mejor film vasco de los últimos años, seguido de cerca por Handia. Y precisamente el prota de Handia es el segundo peso pesado de Hil kanpaiak. Sí, el prometedor Eneko Sagardoy, que últimamente también lo hace todo en cine, teatro y televisión.

Además de estos dos gigantes, tenemos, en un papel muy secundario, al todoterreno Cándido Uranga, un actor sin el cual no se entienden las artes escénicas vascas, y, en otro no tan secundario, a Josean Bengoetxea, también bastante omnipresente en los últimos años, para felicidad del público, claro.

Quiero terminar este articulito hablando del personaje de Karmen, la gran protagonista, interpretada por Itziar Ituño. Voy a ver cómo me las arreglo para decir lo que quiero decir sin destripar el argumento de la peli.

En Hil kanpaiak Karmen es una matriarca vasca marcada por el crimen y la tragedia que rumia en silencio, muy en silencio (ay, esos silencios de las mujeres vascas), sin compartir con nadie, una peculiar venganza.

Ya os he contado antes que he empezado a leer la novela que inspiró la película y ya en las primeras páginas he visto una diferencia en este personaje, pero como no sé cómo va a evolucionar, dejo un poco de lado la creación de Gorrotxategi y me centro en la mía.

A mi me pasa muy a menudo con las películas que me apetece cambiarles el final y el final de esta me apetece cambiarlo mucho, más que nada para hacer más excelso todavía el personaje de Karmen. Me apetece una Karmen más siciliana, más cosa nostra, más egoísta, más interesada, más materialista, que no se detiene hasta aplastar al enemigo incluso más allá de la muerte; que busca un triunfo quizás más vulgar, pero más cruel también; porque estoy convencida de que el género negro mejoraría infinito con personajes como una Karmen que traspasara los límites del domestic noir y reinara en el noir a secas.

Es lo que opina vuestra amiga Noemí Pastor.

Ficha técnica (www.lahiguera.net)
Director Imanol Rayo
Guionista Joanes Urkixo
basado en la novela 33 ezkil de Miren Gorrotxategi
Productor Joxe Portela, Alberto Gerrikabeitia
Música Fernando Velázquez
Fotografía Javier Agirre Erauso
Montaje Raúl López

viernes, 30 de octubre de 2020

Para lo que me queda en el convento...Pecata minuta (1998)

 Hará una cantidad indecente de años, en unas jornadas de cine vasco, probablemente en el Zinemaldia donostiarra, no recuerdo bien, Ramón Barea presentó su primera película como director de cine. Esta no era sino la adaptación cinematográfica de una obra de teatro que había tenido bastante éxito por aquella misma época. Aquella obra de teatro estaba interpretada por cuatro de las actrices vascas más importantes del momento. Era la historia de cuatro monjas de clausura que, en un momento dado, deciden huir de su convento tras veinte años de vida contemplativa. La peli y la obra de teatro se llaman "pecata minuta" y yo cometo el pecadillo de hablaros de ella.

Una congregación peculiar

La peli, claro está, amplía subtramas que no puede asumir un escenario teatral, pero la narración principal sigue siendo la historia de las cuatro monjas que deciden, por diversos motivos, cavar un túnel oculto tras un confesionario, y escapar al mundo que dejaron hace varias décadas. Sor Asun (Loli Astoreka) es una monja que llegó al convento siendo demasiado joven. Decidieron por ella antes de que fuera demasiado madura, si es que alguna vez lo fue. Ella lo que quería es ser madre y como no los ha tenido lo sobrelleva jugando a ser mamá con su muñeco de trapo. Sor Rufina (Elena Irureta) es una enérgica monja de hechuras varoniles que sí quería tomar los hábitos, pero para cantar misa, cosa que le impedían por no ser un hombre. Ella va cavando el túnel de escape. Sor Remedios (Aitzpea Goenaga) es una monja que tiene muy claro que quiere fundar su propia congregación y, para ello, debe abandonar el convento. Sor Rosarito (Ane Gabarain)  era una jovencita pop que aún goza cantando con su prodigiosa voz, pero las postulantas guineanas, que son dos (Las hijas del sol), la tapan con sus potentes y cálidas voces, y eso la frustra mucho.

Sor Rufina, sor Asun y sor Remedios.

Este cuarteto de monjas vive encerrado en un convento decadente donde la mayoría de las hermanas son ancianas (Por ahí andan las veteranas actrices Maruchi Fresno, María Isbert y Mariví Bilbao) aunque , de vez en cuando viene a profesar alguna joven como Fany (Cristina Gómez), que sabe lo que busca, aunque no lo encuentra, porque ya ha estado en otras "hermandades" como "los niños de Dios". Por si eso fuera poco, hay una guerra, más sororicida que fratricida, si me permiten el chiste, entre la priora que quiere modernizar el vetusto lugar y la vigilanta que es inflexible con las reglas de la orden cuya fundadora yace, no diremos que incorrupta del todo, a la vista de toda la congregación.

Las actrices principales y su director.


La primera peli como director de Ramón Barea pasó sin pena ni gloria y la crítica la trató bastante mal, quizá por el simpático tonillo irreverente, aunque los papeles de las originales monjitas son interpretados de manera inmaculada. Ramón Barea contaba en su presentación que tenía muy claro que en su primera película tenía que salir su gran amigo y compañero de profesión Álex Angulo. Y la verdad es que sale, pero si queréis verlo, prestad atención.



Aunque a algunos meapilas les parezca irreverente, es una peli simpática y la mayoría de sus monjas, entrañables. Se deja ver con amabilidad.

Con la bendición urbi et orbi de,

viernes, 27 de marzo de 2020

La Trinchera infinita y el fenómeno de los topos

La alarma sanitaria nos tiene confinadas en nuestras casas, pero podemos salir a la ventana y/o terraza a que nos de el aire para ver el paisaje y que nos vean. En España en los días inmediatos al final de la guerra civil hubo un numeroso grupo de individuos que se vieron obligados a esconderse en sus propias casas por haber perdido la guerra. A estos hombres se les conocería como "los topos", tal y como quedó recogido en un libro donde sus autores, Jesús Torbado y Manu Leguineche, se dedicaron a recoger los testimonios de estos enclaustrados entre sus propias paredes por miedo a ser encerrados en cárceles previa tortura o ser fusilados.

Cartel 

Basándose en el libro y centrándose en la historia de Manuel Cortés,  alcalde de Mijas (Málaga), Manuel H. Martín dirigió en 2011 un documental titulado "30 años de oscuridad". El documental, que ganó el Goya en su categoría, es narrado por el alcalde, al que presta su voz Juan Diego y su esposa, cuyo hilo narrativo es interpretado por Ana Fernández, que lleva la presión de saber a su marido encerrado y aún así tener que enfrentarse a la vida real en medio del franquismo más cruel. La cinta, además, cuenta con las aportaciones de Jesús Torbado, uno de los periodistas que dio a conocer el fenómeno de los encarcelados en sus propias casas, Ronald Fraser, autor de "escondido", la biografía de la reclusión del alcalde de Mijas y María de la Peña, nieta del alcalde, que explica el miedo que se vivía en su casa y el peso de guardar el secreto de tener un abuelo escondido.



Este escalofriante documental sirvió de punto de apoyo para que el trío Garaño, Arregi y Goenaga montaran el film "la trinchera infinita". Este trío ya había realizado en tándem alguna otra obra como "80 egunean"o "Loreak" (Goenaga y Garaño)y la aplaudida "Handia" (Arregi, Garaño), de esta última, nuestra compañera Noemí, hizo un espléndido articulo.

Historia real 

Los vascos vuelven a crear un ambiente casi literario para contarnos la historia de Higinio (Antonio de la Torre) escondido por su esposa Rosa (Belén Cuesta), la cual las pasa canutas para sobrevivir en un ambiente opresivo y amenazante guardando la vida de su marido enclaustrado. Belén Cuesta se llevó el merecidísimo Goya a la mejor interpretación protagonista. No es la primera vez que una actriz encasillada en papeles cómicos sorprende para bien en un duro papel dramático. No nos olvidemos de que María León se llevó el premio a mejor actriz revelación por otro papel de víctima, torturada y sufridora derrotada de la guerra en "la voz dormida".

El documental

Pero la trinchera infinita no es la única peli que ha contado la historia de un topo. En 1986 Fernando Fernán Gómez dirige y protagoniza "Mambrú se fue a la guerra"en la que él es un comandante respublicano escondido bajo la pila de lavar de su casa, un invento ingeniosísimo. A la muerte de Franco su esposa revela a la familia la existencia viva de Emiliano, padre, suegro y abuelo. Toda la alegría de la "resurrección" se truncará por la ambición cochina de unos familiares encabezados por el yerno machista y vocinglero (Agustín González) y la hija de débil carácter (Emma Cohen) que ven que continuar con el enterramiento en vida del viejo republicano les reporta más beneficios ya que la "viuda", que no lo es, María Asquerino, tiene derecho a cobrar viudedad de mando militar con atrasos incluidos, y eso no puede acabar bien.

La peli de Fernan Gómez

Esta peli de Fernán-Gómez se llevó el Goya a mejor interpretación protagonista por este papel en la primera entrega de estos premios donde este director y actor presentaba otra peli, "el viaje a ninguna parte", que le reportó el triunfo en las categorías de mejor peli, mejor dirección y mejor guión, basado en una novela suya.

Miedo por tu vida

Mientras "la trinchera infinita" narra la angustia y el miedo de las décadas de encierro y cómo mina la vida de un matrimonio que vive con un peso insoportable, sobre todo, Rosa, en "Mambrú se fue a la guerra", el drama empieza cuando la esposa revela a la familia la supervivencia del topo. Hay muchas otras diferencias entre ambas películas, claro está. No es lo mismo realizarla once años después del fallecimiento del dictador que al haber pasado ya casi medio siglo. En la historia de Fernán Gómez el topo decide salir, por miedo,  una vez haya muerto Franco (noviembre de 1975), mientras que en la película del trío vasco el topo sale al cumplirse la amnistía de los llamados treinta años de paz (abril de 1969). Al final lo terrible es que fue cierto que hubo un  grupo de individuos escondidos en sus casas por miedo a las represalias que tomaran los vencedores de la guerra hacia ellos. A estos individuos se les llamó "los topos".

Desde el confinamiento, Juli Gan.

viernes, 15 de junio de 2018

Handia: el gigante cervantino


La primera parte del metraje de Handia no consiguió atraparme. Pasaban los minutos y solo veía acontecimientos inconexos y diálogos insustanciales. Tonta de mí.

Luego, sin embargo, me fue inundando la línea de las imágenes, las palabras escasas, plurilingües y escogidas, y, para cuando acabó, ya estaba prendada de la épica triste del relato.

Por cierto, en mi sesión,  en el cine, la gente aplaudió al final. Hacía años que no presenciaba yo una chaparrada de aplausos espontáneos antes de los títulos de crédito. No lo presenciaba  desde el estreno de Death Proof, de Tarantino, allá por 2007. ¿A vosotras y a vosotros os pasa a menudo? A mí no, pero quizás sea porque soy asidua a las sesiones entre semana y a deshoras, ergo con poco público.

La historia del gigante de Alzo se me quedó pegada a la cabeza durante las horas e incluso durante los días posteriores y no hice sino reparar en los muchos aciertos de la película.

Una cosa que en la narrativa funciona siempre muy bien, por ejemplo, es un narrador segundón; esto es, no el propio protagonista, sino un secundario de lujo, alguien que siempre estaba allí, que lo vio todo, que intervino en los acontecimientos, que los provocó incluso. Un Sancho Panza, podríamos decir, a fin de cuentas, alguien sin cuyo contrapunto la historia quedaría coja y no habría avanzado. En el caso de Handia el sancho es Martín, el hermano mayor (de edad, no de estatura; perdón por el chiste fácil y malo) del gigante.


                                             -¿Por qué no entiende lo que le digo? ¿Es retrasado?
                                   -No. Es vasco.

Este sancho es, a a la vez, Cervantes, el autor, el hacedor, el creador del mito. Al igual que el propio Miguel de Cervantes Saavedra, Martín tiene un brazo impedido por una herida de guerra. Pero recordemos que este sancho no se llama Miguel, sino Martín. Miguel se llama su hermano, el gigante: Miguel Joaquín Eleizegui Arteaga.

En este baile de nombres veo también algo muy cervantino, pues al genio de Alcalá de Henares le gustaba someter a sus personajes a este juego de diferentes denominaciones e identidades abiertas y múltiples. Esto lo hizo Cervantes en las Novelas Ejemplares, en las que casi todas y todos los protagonistas tienen más de un nombre, y también en el Quijote, cuyo héroe se llamaba Alonso Quijano, pero también don Quijote de La Mancha o El Caballero de la Triste Figura.

Así, el bueno de Miguel Joaquín tiene también otros nombres más épicos o comerciales y en el mundo del espectáculo se le conoce como el gigante de Alzo, el gigante guipuzcoano, el gigante de Bilbao, el coloso español  e incluso the spanish colossus; aunque él quería llamarse sencillamente handia.

Hay más toques cervantinos en la peli. Está también esa fusión, esa confusión entre Sancho y Quijote, que se produce entre los hermanos Martín y Joaquín. De jóvenes, cuando vivían juntos en el caserío de Alzo, la gente los fundía, los confundía. Luego se lanzaron al mundo cada cual con su función, con su papel. Más tarde los papeles se reinvirtieron y la gente volvió a fundirlos, a confundirlos, otra vez. Me explico a continuación.

Cuando Martín y Joaquín eran unos muchachos, se llevaban poca edad y siempre estaban juntos. La gente de Alzo y alrededores no sabía quién era quién.

Luego los separó la guerra y, más tarde, tras su reencuentro, cuando deciden aventurarse en el mundo del espectáculo, se definen sus papeles: Martín siempre quiere ir más allá, visitar otros escenarios, conquistar otros territorios, otros mercados, viajar hasta América, ganar más dinero; Joaquín, en cambio, nunca habría querido salir de Alzo, odia ser exhibido, cree que la gente se ríe de él, detesta esa vida que se pasea ante sus ojos y que él solo ve por un agujerito, el del ventanuco del carromato que lo transporta de pueblo en pueblo, el de la manta con la que lo cubren cuando debe pisar la calle, para que la gente no lo vea y quiera luego pagar por verlo.

Años después, cuando llega la decadencia y la ruina, Martín se rinde, abandona sus sueños de aventura americana y desea regresar a Alzo. Entonces, como digo, se invierten los papeles y es Joaquín el que ruega vehementemente a su hermano para que sigan con el espectáculo, que lo mejoren, para seguir atrayendo a la gente y sus monedas.

En ese momento, en el momento del regreso a la pobreza, cuando el público, la gente, les da la espalda y de nuevo se tienen solamente el uno al otro, entonces vuelven a fundirse en el abrazo del cartel de la película y a confundirse ambos en el imaginario popular, en los rumores que circulan por esos pueblos de dios y difunden la leyenda de un gigante vasco con un brazo impedido por una herida de guerra.

Handia me hizo pensar en bastantes más cosas. Por ejemplo, en la realidad, la invención y la memoria, en la historia que no es solo lo que sucede, sino también, o quizás sobre todo, lo que recordamos que sucede, lo que creemos que sucede o lo que relatamos que sucede. Los recuerdos, las creencias y los relatos a menudo no encajan entre sí y, al tiempo, suceden cosas ante nuestras propias narices que somos incapaces de ver.

Y hablando de ver, también me hizo pensar Handia en ese agujerito del que hablaba antes, a través del cual el grandullón Joaquín contemplaba la vida, el mismo agujerito por el que la gente, en las barracas del espectáculo, lo contemplaba a él; el mismo agujero estrecho y limitador por el que nos asomamos todos a la vida.

Podría hablar más de todas esas cosas en las que me hizo pensar Handia, pero me quedo al final con la historia triste de un verdadero friki, de un solitario monstruito de feria que nunca quiso abandonar su aldea y, sin embargo, recorrió millas. Fue a Bilbao, fue a Madrid y conoció a la reina. Fue a Lisboa, a Burdeos, a París, a Londres. En Stonehenge contempló unas piedras colosales y, durante el viaje en barco, avistó la cola de una ballena que era también más grande que él.