viernes, 2 de diciembre de 2011

Edgar Neville, el seductor tras la cámara de cine.

Para comenzar mi debut en este blog tan jugoso, intentando dejar un buen sabor de boca, quisiera dar unas pinceladas sobre la vida y obra de un director de cine poco recordado, pero de gran valor constructivo. Puede decirse que Edgar Neville fue un apasionado del séptimo arte que tuvo la feliz suerte de poder sumergirse en él. Conoció el cine hollywoodiense y el carpetovetónico, y, como parte vencedora de la guerra fratricida, tuvo la gran fortuna de no tener que preocuparse de depuraciones ni censuras férreas. Neville fue un fantástico cineasta que filmó algunas de las películas más alegres y entretenidas del cine español.


Sucintos aspectos biológicos.

Edgar Neville nació en las postrimerías del siglo XIX, hijo de un ingeniero británico y la condesa de Berlanga. Vamos, que fue un nene de la aristocracia que pudo estudiar en colegios de pago y sacarse una carrera, la de derecho, por la que no sentía demasiada pasión. Estaba enormemente atraído por el mundo del espectáculo. Tanto es así que a los 18 años estrenó en un escenario madrileño el vaudeville la vía láctea, protagonizada por la famosa Chelito. Neville era un tipo alto y guapo, educado y de familia bien. Lo tenía todo para triunfar. Le gustaba mucho escribir, y además, con un alegre toque humorista. Perteneció a  “la otra generación del 27”, esa que no estaba formada por poetas petulantes y dramaturgos comprometidos, sino ese grupo de escritores humoristas geniales como Jardiel Poncela, Tono, Álvaro de Laiglesia, Mihura….

De muy joven entró a formar parte del cuerpo diplomático español, lo que le llevó a los EEUU, donde trabó larga y profunda amistad con Charlie Chaplin,  Douglas Fairbanks, jr., Gloria Swanson, etc, etc. Chaplin, incluso, consiguió que hiciera de figurante en Luces de la ciudad.  Eran los albores del cine sonoro, y por aquél entonces, al no haber doblaje, se hacían versiones al natural de los rodajes en otros idiomas. El español tenía su público y Neville comenzó a escribir las versiones  castellanas, atrayendo a sus colegas de la “otra del 27”. Los estudios hollywoodienses contrataron a Neville, Tono y Jardiel Poncela o Luis Buñuel como guionistas. Fueron años de aprendizaje y de prosperidad.

 Edgar y el amigo Charlie

En los años 30 escribe  versiones hispanohablantes de filmes como El presidio; en cada puerto, un amor;  la fruta amarga (Todas ellas dificiles de encontrar)…. En España pone a punto  Yo quiero que me lleven a Hollywood, donde sale hasta el famoso barman Perico Chicote, y la que puede considerarse su primer film en serio que es una adaptación de la obra de Wenceslao Fernández Flórez, el malvado Carabel, protagonizado por Antoñita Colomé y Antonio Vico. Un año después filma La señorita de Trevélez, basada en la famosa obra teatral de Arniches, historia que veinte años después rescatara Juan Antonio Bardem para hacer la mítica Calle Mayor.

Al poco, la guerra, que todo lo pudre, hizo posicionarse a Neville, que, sin pensarlo, se pasó al bando nacional. Durante la confrontación bélica, Neville filmó varios documentales propagandísticos sobre el frente.
Cuando la guerra acabó y con ello, el mundo del cine español tuvo que decidirse a mostrar afecto al régimen o a pillar un barco hacia América, Neville firmó sus mejores obras, aunque acertó a mantenerse alejado del boom de las películas “reeducativas” sobre la historia de España y los últimos acontecimientos, y de las películas folklóricas que ensalzaban una alegría patria que hacía tiempo que se había esfumado. Neville, dueño de unos gustos bien diferentes, y deseoso de contar historias alejadas de la moñez impuesta por los vencedores, esperó su turno dejando que otros directores como Sáenz de Heredia, Juan de Orduña o Rafael Gil coparan las salas.  Mientras se dedicó a hacer versiones españolas de películas fascistas italianas.

Neville en pleno "fregao".

Sus obras más logradas.
De vuelta de una Roma a punto de convertirse en la ciudad abierta y rota, que filmara Rossellini, Neville filma en 1944 su primera obra maestra: La torre de los siete jorobados. Una película basada en un libro de Emilio Carrère donde un pobre joven (Antonio Casal) se adentra en una increíble aventura de la mano de un fantasmagórico personaje, fiel reflejo del estilo expresionista alemán, y por él descubre una ciudad subterránea habitada por hombres jorobados que esperan dominar el mundo. Una historia realmente poco dada en el cine español de los años 40.

El fantasma expresionista que se aparece al prota ¿A que da miedo?


Al año siguiente, y entre cloaboraciones en la revista de humor la ametralladora, rebautizada, la codorniz,  filma  dos trabajos: Domingo de carnaval. Un crimen acontecido durante sus adorados días de mascarada protagonizada por un jovencísimo Fernando Fernán Gómez, inspector de policía; y La vida en un hilo, una impecable historia protagonizada por Conchita Montes, su compañera y Julia Lajos, que son  fortuitas compañeras de viaje. La primera acaba de quedar viuda de un marido soso y abúlico y la segunda es una reputada mentalista que le cuenta lo que hubiera sido su vida si hubiera elegido otro camino en un determinado punto de su vida anterior, cuando en vez de conocer al ingeniero aburreovejas de Guillermo Marín, hubiera conocido al encantador y divertido escultor interpretado por Rafael Durán. Una película encantadora, que recuerda tanto al film encabezado por Gwyneth Paltrow, dos vidas en un instante (1998) que da por creer que la de Neville no fuera fuente de inspiración. Lo que se sabe es que la pelicula Una mujer bajo la lluvia (1992) es la copia exacta de la de Neville, protagonizada por Ángela Molina, Imanol Arias y Antonio Banderas.

 El cartel no le hace justicia
En 1946 filma una verdadera joyita poco conocida por el público en general. El  crimen de la calle de Bordadores es un auténtico bombón de celuloide. Una historia magnética, con su toque castizo de los Madriles decimonónicos, su momento flamenco, que tanto pirraba a Neville, su picardía con Mary Delgado ¡contando! un strip tease ante el tribunal babeante que la juzga y su momento de serial lacrimógeno tan del gusto de la época.

Esta película es un bomboncito.

A partir de este film, Neville se mueve entre una filmografía menos interesante, donde se cuentan: El último caballo, la ironía del dinero, nada, basada en la flamante novela homónima ganadora del primer Nadal, y adaptada a guión por su compañera de la vida y protagonistade la obra, Conchita Montes, (famosa, entre otras cosas, por haber inventado el Damero Maldito de los crucigramas), y el baile, adaptación cinematográfica de su exitosa obra teatral y su última película: Mi calle, que es, además, todo un compendio de las ideas y la posición social del propio Neville, ya que en ella se trata de la historia de los vecinos de una calle desde finales de siglo XIX hasta el año 60, que es cuando se rodó, en el que narra actitudes, ideas, e historias propias de su generación.
Este es un más que sucinto paseo por la vida y obra de un gran director de cine que, a pesar de pertenecer a la época del blanco y negro y al rudimento de los efectos especiales, fue capaz de filmar obras de un nivel y pulcritud intachables. Lástima que no sea bien recordado como referente del cine español, y del buen humor, de los 40 y 50, que lo fue.

Juli Gan.

16 comentarios:

Bargalloneta dijo...

Juli,
ahora no tengo mucho tiempo, después te leo con tranquilidad, pero tenia ganas de decirte:
BIENVENIDAAAAAAA AL CLUB DE ZINEFILAS!!!!!
Un beso

Troyana dijo...

Juli,
bienvenida a Zinéfilas.
Me ha sorprendido mucho la entrada,es una período del cine español (años 30,40....etc) sobre el que no se suele arrojar mucha luz.Francamente,desconocía la figura de Neville y su filmografía.
He leído en tu perfil que también disfrutas mucho del cine de Berlanga.
En fin,muy instructiva la entrada,y un placer que te incorpores al equipo.
bsts

Bruja Truca dijo...

Bienvenidísima, Juli. Me ha parecido todo un acierto ésta entrada, pues siempre estamos hablando del cine americano de los 30, 40, 50... pero pocas veces hablamos del cine español de esa época, que también lo había y está muy poco reconocido, por no decir, que es muy poco conocido.
Además, voy a aprovechar para hacerte una pregunta, y es que, en éstos días por mi ciudad hay una feria de libros de segunda mano muy apañá. La cosa es que he tenido en las manos varias veces un libro llamado "Una arrolladora simpatía. Edgar Neville: De Hollywood al Madrid de la Posguerra". La cosa es que he leído malísimas críticas. ¿Tú lo has leído?

Zinéfilas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bruja Truca dijo...

PD: Aprovecho tu primera entrada para añadir tu blog individual al gadget de la izquierda, con los demás ;)

Juli Gan dijo...

BARGALLONETA: Gracias. Espero estar a la altura y no marearme.

TROYANA: Es una pena que nos saquen los bodrios fascistoides como "Balarrasa" o "murió hace 15 años", o "Agustina de Aragón", y se olviden de Neville. Una pena. A Berlanga, si puedo, le dedicaré un post, o varios. Ah, y muchísimas gracias por la acogida que me brindáis.

BRUJA TRUCA: A mí ese libro me gustó bastante, pero si hau una especialista en Neville es María Luisa Burguera, que publicó "La luz en la mirada" y "Edgar Neville. Entre el humor y la nostalgia". Entre estos y "Los humoristas del 27" pude conocer más a fondo al director en cuestión, y es que antes sólo había podido grabarmej de madrugada, alguna peli suelta de la vieja 2.

Juli Gan dijo...

BRUJA TRUCA: (Por cierto, me encanta tu nick electroduende y nunca te lo había dicho) Respecto a mi otro blog, es que como es un poco cajón "desastroso", no sabía si pegaría en éste. Saludicos.

Bruja Truca dijo...

Pues gracias Juli, la verdad es que no sabía si comprarlo o no. Esta tarde tengo que pasar por allí, así que dependiendo del precio ya veré que hago, Y quien sabe, lo mismo encuentro los otros que dices.

En cuánto a lo de poner tu blog individual junto a los demás, no te preocupes porque no sea de cine, eres "miembra" de zinéfilas y como tal, tú blog aparece. A no ser que quieras quitarlo, que no pasa nada. Como tú quieras ;)

LU dijo...

OOOOHHHHHH La torre de los siete jorobados…. Para mi, una de esas películas imprescindibles. UNA JOYA.

Aprovecharé esta maravillosa entrada, cargada de información (desconocía muchas cosas de la biografía de Neville), para volver a ver a los jorobados en acción, y, de paso, alguna otra de las que citas.

BIENVENIDA

Biquiños

Noemí Pastor dijo...

Magnífico debut, Juli, querida. Está muy bien, como dice alguien por ahí, que nos olvidemos un poco de las americanadas. Has abierto, además, una hermosa brecha, la de los "olvidados", que promete emociones. Aprovecho, de paso, para hacer un elogio de la tele, ya que tengo que decir que las pelis de Neville yo solo las he podido ver ahí. Y me uno a la reivindicación del buen humor.

White Gold dijo...

únicamente he visto "La torre de los siete jorobados" y es realmente buena, lo que más me gusta es esa estética expresionista que tiene, sin duda alguna, alguien a quien descubrir, mira ya tengo deberes para el puente... xD

Bargalloneta dijo...

Juli,
Me uno a la mayoria de mis compañeras, ahora tuyas también en el total desconocimiento de Neville.
Interesantísima entrada!!! genial si sigues asi aprenderé un montón!!!!
Bienvenida al club de las Zinéfilas!!!!
un petó

Juli Gan dijo...

BRUJA TRUCA: Pues ahí queda colgado el blog :) A mí el libro qeuél me encantó, aunque todos ellos estaban en una biblioteca pública.

LU: La torre de los siete jorobados es increíble. Un peliculón para su época y el cómo te adentra en la historia, ejemplar. Agradecida, Lu.

NOEMÍ PASTOR: Sin las pelis a las tantas de la madrugada de la 2, no habría visto ninguna de Neville. Gracias.

WHITE GOLD: Buenos deberes, entonces. Antes en los vídeos de Google estaba enterita la vida en un hilo, pero ya la han "Sinderizado". Lástima, porque la quise colgar.

BARGALLONETA: Gràcies. Neville tiene cosas magníficas. Quizá en las cadenas fachas, como en el programa del siniestro De Prada, la echen algún día. Jaaaaajajajaja.

deWitt dijo...

Pues enhorabuena por tu primera entrada dedicada a una figura tan interesante y que como dices está bastante olvidada.

Precisamente, he mencionado a Edgar Neville en mi última entrada y, si os parece bien chicas, he puesto un enlace a esta entrada!!

Besos para todas!

Juli Gan dijo...

de Witt: Gracias por tus palabras. Me he dado cuenta de que en un post del año pasado de mi blog, que trataba de Neville, es posible ver aún entra "la vida en un hilo", por si os interesa, que los vídeos de Google ya la han borrado. http://labasquebondissante.blogspot.com/2010/10/edgar-neville-genio-del-cine.html

Roy Bean dijo...

Buen homenaje a un Maestro de fama poco reconocida, todas las pelíuculas que nombras son estupendas. El cine de este señor hay que recuperarlo y volverlo a ver , yo he visto recientemente El ultimo caballo y La Torre de los siete jourbados, y son grandes, muuy grandes.
Platafora pro- Neville y Vajda.YA!

Saludos