viernes, 1 de julio de 2011

Un cuento chino

Furioso, tras el mostrador de la ferretería, cuenta una y otra vez los tornillos de una caja, la cantidad nunca coincide con el número que figura escrito en el exterior.

Solitario, huraño, Roberto vive anclado en sus rutinas: el tedioso trabajo, la vitrina dedicada a su difunta madre, los ramos de flores que deposita en las tumbas de sus progenitores y los curiosos recortes de prensa que colecciona de forma obsesiva. Cualquier noticia es válida si resulta increíble, porque ya se sabe, “la vida es un gran sinsentido, un absurdo”.

Vaca cae del cielo y mata a una mujer en un pequeño pueblo de China.

Un buen día, sentado tranquilamente al lado de su coche, es testigo de una escena que cambiará por completo su anodina existencia.

Un chico de rasgos orientales es expulsado con muy malos modos de un taxi, y allí se queda, maldiciendo y llorando desconsoladamente. Por más que le pregunta e intenta tranquilizarlo, no hay manera, no entiende ni una sola palabra de lo que farfulla.

Con muchas dudas, y después de varios contratiempos, lo lleva a su casa, y ambos compartirán una tensa convivencia. Mientras, buscan la forma de entenderse y de resolver el entuerto. La policía no ayuda precisamente a desvelar el misterio. La embajada indagará el asunto, sin brindar un cobijo a su compatriota.

No estoy acostumbrado a estar con gente. Flaquito, vamos a resolver esto ahora mismo, por el bien de los dos.

Menos mal que ahí está Mari, para echarle una mano. Todos sabemos desde la primera escena que está enamorada de Roberto. Así lo define, a su amado:

- Sós gruñón, ermitaño, sensible, bueno y, además tenés esa mirada que me mata.

- Vos sós muy buena.

¿Será amor lo que siente este torpe caballero y tiene serias dificultades para expresarlo? ¿Aprenderá chino para vencer este escollo? ¿O todo este lío no es una simple cuestión de idioma?


Si te gusta Ricardo Darín (yo lo adoro) y quieres pasar un buen rato, esta película podría ser la que buscas. Entretenida, aderezada con platos de cocina tradicional e ideal para practicar esa lengua con tanto porvenir, el chino.



Ficha técnica


Biquiños veraniegos.

LU

14 comentarios:

troyana dijo...

Lu,
tengo muchas ganas de verla,sin saber por qué me ha recordado a otra película: The visitor (http://historias-troyanas.blogia.com/2009/032801-the-visitor.php) imagino por el tema de la convivencia intercultural.
En cuanto la vea,te digo más,por lo pronto,mi olfato me dice,que me gustará.
biquiños

LU dijo...

Troyana, no vas desencaminada. El personaje principal tiene algo en común con el de The Visitor. Ambos viven en su mundo, cada vez más aislados y tendrá que ser una circunstancia fortuita, y externa, la que les despierte.

En Un cuento chino trata el tema de la falta de comunicación, de lo difícil que le resulta a mucha gente expresar en su propio idioma lo que llevan dentro. La soledad vivida en silencio y sumida en unas rutinas que se convierten en lo único importante de la vida.

El tono, en esta película, es más desenfadado, empleando el humor y unas noticias descabelladas que va intercalando para suavizar el drama.

No te cuento más. Creo que te puede gustar.

A mi The visitor me encantó, con Un cuento chino, pasé un buen rato.

El cine nos ha brindado muy variadas y diversas visiones de la soledad.

Biquiños

Bargalloneta dijo...

Es verdad, ahora que lo deciis, recuerda mucho a The visitor, gran película!
A mi me gustó mucho, es de aquellas películas de las que no te esperas nada, entras en el cine, te sientas, se cierran las luces y esperas a ver que pasa.... y vas entrando en la historia, una pequeña historia que te va calando porque el personaje aunque huraño te va cayendo bien, gran Darin!!!! y acabas con una sonrisa en los labios.
A mi me gustan las historias pequeñas y de buen guión y está lo es, es una gran historia
Petons

Manderly dijo...

Ya la he visto porque también me gusta mucho Ricardo Darín y en el cine argentino creo que hay cosas muy buenas por descubrir.
A priori parece una comedia sin más pero creo que va mucho más allá tratando temas muy serios.
Totalmente recomendada!!

Genial las escenas donde Darín cuenta una y otra vez los tornillos que hay en la caja!!

Un saludo!

LU dijo...

Bargalloneta, efectivamente es de esas películas de las que apenas esperas nada, y te va ganando poco a poco.

Con Darín, yo no puedo ser muy subjetiva. A mi este actor me trae de cabeza, me tiene totalmente fascinada. Soy incapaz de sentir algo negativo por su Roberto. El personaje y no sólo él, Mari, el chico chino, están muy bien construidos. Sabemos que hay mucho más dentro de esa persona tan huraña, y nos lo van descubriendo lentamente. Esa dosificación en las vidas de los tres protagonistas, creo que es un gran acierto.

Ella es encantadora y Jun parece tan vulnerable, en un país extraño, sin saber ni una palabra de castellano, con una forma de pensar y una cultura tan diferentes, sin amigos o familia, buscando una oportunidad.

El toque de humos y la colección de noticias extravagantes nos hacen sentir mejor como espectadores, aligeran la carga dramática.

Es una buena película.

Biquiños

LU dijo...

Manderly, hace unos años tuve la oportunidad de ver a Darín en una representación teatral, y es impresionante. Tiene un magnetismo, y una gran capacidad para comunicar emociones. En mi opinión, uno de los mejores actores vivos.

La escena de los tornillos es genial. Te muestra a un hombre enfadado con el mundo, perdido en nimios detalles, dejando que las cosas importantes pasen de largo.

Biquiños

Saraiba dijo...

Darín es genial! Un grande del cine argentino. Ya conocía esta peli pero aún no tuve la oportunidad de verla, seguro que me gusta :)

LU dijo...

Saraiba, si te gusta este actor, supongo que disfrutarás con ese personaje que le va como anillo al dedo.

Noemí Pastor dijo...

La tengo apuntada en la agenda desde que se estrenó, pues me apetece una dosis de lo que ofrece. Solo tengo que hacer lo que pongo en la agenda. Nada más.
Quería puntualizar que Darín, sí, claro, es un actorazo, pero no se luciría si no tuviera un guion y unos diálogos brillantes. Es lo que más hecho en falta en el cine actual y que en Argentina suelen bordarlo.
En un canal de cine de pago (no recuerdo cuál) están dando un ciclo de Rock Hudson y Doris Day y estoy flipando con los diálogos. ¿Dónde han ido a parar esos escritores? ¿Los fumigaron antes de que tuvieran tiempo de adiestrar a sus seguidores?

LU dijo...

Noemí, ay, esas agendas llenas de cosas por hacer, son un peligro…

Totalmente de acuerdo, por muy buen actor que sea si el guión es malo, no hay mucho que hacer.

También añadiría, como pieza fundamental, y va todo muy unido, una historia sólida con unos personajes bien construidos.

Yo creo que sí hay buenos guionistas en la actualidad. El problema surge cuando se prioriza acción, efectos especiales – visuales o búsqueda del taquillazo instantáneo. Ahí ya no importa tanto, una cara conocida, un actor de moda o 3D, parecen reñidos con los diálogos inteligentes, audaces…

Noemí Pastor dijo...

Lu, querida, a ver si este finde voy por fin a verla y puedo añadir algo a tu comentario.
No es que tenga la agenda llena, tampoco tengo una vida social como la de Paris Hilton, ni mucho menos; es que sencillamente no hago lo que tengo que hacer.
Y claro que hay buenos guionistas: mira las serie de la tele cómo han mejorado.

LU dijo...

Noemí, Paris Hilton seguramente no necesita agenda…

Ya nos contarás qué te parece la película.

Sí, hay unas cuantas series con guiones espléndidos.

Teléfila dijo...

Hola!

Como a mi madre le encanta Ricardo Darín, nos fuimos al cine a ver esta pelicula cuando la estrenaron. Yo esperando entretenerme y entenderla porque a los argentinos en las películas me cuesta entenderles, de ahí que haya visto tan pocas, pero no tuve problemas.

Me gustó esta simple historia que era bastante previsible pero muy bonita y con buenas interpretaciones. Con películas como esta no duele nada pagar lo que cuesta una entrada de cine hoy en día.

Un saludo!

LU dijo...

Teléfila, comparto el gusto por este gran actor con tu madre.

A mi también me cuesta bastante hacerme con el acento y vocablos de algunas películas latinoamericanas, aunque no suelo tener dificultades con las argentinas, sobre todo con actores tan internacionales como Ricardo Darín.

Algo que me pasa a menudo es que necesito un periodo de adaptación. Al cabo de unos minutos, les voy entendiendo mucho mejor. El oído se acostumbra.

Biquiños