viernes, 15 de septiembre de 2017

Verano 1993





Anoche en el cine vi la película "Verano 1993"(2017) de Clara Simó.
La película que nos representará en los próximos Oscars podríamos calificarla como drama acerca de la infancia y la familia,una opera prima de 97 minutos basada además en hechos reales, que hoy con cierta distancia,me deja sentimientos encontrados.

La obra de Clara Simó nos relata el verano de una niña de 6 años,Frida (Laia Artigas) que queda huérfana y es acogida por su tio materno y su mujer (Bruna Cusí y David Verdaguer) que ya tienen una niña de 4 años( (Paula Robles).




La vida en el campo,en algún lugar de la provincia de Gerona,es el escenario de un nuevo ciclo en el que Frida fraguará su incipiente bagaje emocional.

Sometida a todas las contradicciones que conlleva un pasado reciente marcado por la ausencia y la carencia,Frida irá poco a poco integrando toda una serie de viviencias en contacto directo con la naturaleza y en el seno de una familia con la que aprenderá a crear vínculos.


Incluso cuando se echa en falta tal vez una banda sonora a mi modo de ver más potente y cuando la acción a veces se convierta en no-acción, tal vez el principal punto fuerte de "Verano 1993" sea ese retrato honesto del devenir de la vida en la infancia,ese reflejo desnudo,puro y sin destilar de cada momento que resulta eterno cuando somos niños,la belleza de unas imagenes potentísimas en las que cada plano es una maravillosa fotografía de mil y una escenas de la vida cotidiana: bañarse en un río, saltar,jugar,colocar unos huevos,quedarse ausente,subirse a un árbol,correr,bailar,cantar,volver a jugar.....
Es también doloroso y tierno presenciar como espectadora las heridas abiertas que a nivel emocional arrastra una niña de 6 años que se encuentra en proceso de adaptación y transición  con su tronco familiar de origen diseccionado.
 Aún sabiendo lo dificil que es trabajar con niñ@s en el cine,la interpretación de Laia Artigas es asombrosa.

Tal vez en los pequeños detalles,está el testimonio directo de una época pasada: las vestimentas,la música,los dibujos animados de la tele vieja.....no hacen falta más referentes políticos o sociales, las imágenes nos transportan a los 90 y también nos muestran algunas señas de identidad cultural catalana a través de las canciones o juegos en la sobremesa,los gigantes y cabezudos...etc....


En mi opinión, todas estas claves contextuales son un punto fuerte de la película de cara los Oscar, porque en un mundo cada más globabilizado, como dijo Serrat " quien no es provinciano, en el extranjero, no tiene nada que contar ".....y es así como "Verano 1993" se convierte en un relato íntimo y honesto sobre una infancia en fase de reconstrucción, un argumento que es universal pero al mismo tiempo, local,particular,revestido de una cultura propia que la hace si cabe más único y personal.

No estamos ante nada nuevo ni rompedor sin embargo,el lenguaje al contar la historia, más al tratarse de un relato intrínsecamente enraizado a las vivencias  personales de la directora, le confieren un aire de verdad,salvando las distancias de la ambientación en los 90, que bien valen la detenida atención del espectad@r.
Por último, tal vez destacar que "Verano 1993" me ha parecido un auténtico laboratorio emocional,especialmente con el personaje de Frida,ya que asomarse a su interior,es una auténtica exploración de emociones a veces enfrentadas.Resulta apasionante presenciar cómo la niña siente amor,soledad,aislamiento,sensación de abandono,alegría,miedo,celos,odio, asombro,disfrute,dolor....es un escaparate emocional diverso y muy rico, en el que como se ha mencionado,el trabajo de Laia Artigas es digno de elogio y mención.

Poco más,amig@s, no espereis ni thriller psicológico ni giros sorprendentes de acción, "Verano 1993" es el transcurrir de un período en la infancia,una cámara que acompaña a una niña de 6 años y que deja registro de su crecimiento emocional,con todos sus pasos hacia adelante y hacia atrás,también con los altibajos de unos adultos que no siempre saben enfrentarse al gran desafío que supone críar, donde la infalible fórmula del amor incondicional parece ser la pócima secreta para unir los fragmentos aparentemente desquebrajados y casi imposibles de recomponer o recuperar.

Buen fin de semana zinéfil@s,

un fuerte abrazo,
Troyana.








6 comentarios:

LU dijo...

Habrá que verla para opinar, independientemente de si es la más o menos adecuada para luchar por una estatuilla.

TRoyaNa dijo...

Lu,totalmente de acuerdo,aún sin el entusiasmo habitual en mis reseñas,la película luce méritos propios por los que ser vista y elegida.
No quiero entrar en detalles porque sé que no te gusta conocer de antemano los pormenores de las películas antes de verlas,así que por aquí te espero hasta que la veas,por si te apetece contrastar impresiones.
Biquiños

Yolanda Noir dijo...

Pues apetece mucho ver esta película después de lo que has contado de ella en tu estupenda reseña. Parece que tiene ese aire intimista y conmovedor, sin grandes estridencias, de películas que me han gustado mucho, como por ejemplo Un verano en Louisiana, y con las que siempre disfruto.

Mona Jacinta dijo...

A mí me gustó mucho. Me parece una forma de acercarse al drama que fue el SIDA de una forma sensible y nada tremendista. No necesita hacernos llorar para mostrar el dolor de una niña. Y tiene un punto de esperanza muy bonito.

TRoyaNa dijo...

Yolanda Noir,
no he visto "Un verano en Lousiana",así que me la anoto,con tu permiso;)
y sí, tiene un aire muy intimista "Verano 1993", he de decir si soy honesta,que la película no ha estado a la altura de las expectativas con las que fuí al cine -ay,las expectactivas,cuanto daño nos hacen en general;)- sin embargo, merece ser vista aunque solo sea por la valentía y la honestidad de la directora de trasladar una historia tan íntima y dolorosa a la gran pantalla,al público en general....además de las actuaciones de las niñas,que son sencillamente,asombrosas.

TRoyaNa dijo...

MOna Jacinta,
en mi opinión,desde luego,Verano 1993 no es nada sensiblera y sí,desprende una gran sensibilidad tanto en el contenido como en la forma.
El tema del SIDA por otra parte,es como un eje invisible pero a la vez presente,tratado son sutileza y mucha naturalidad,sin dramatismo alguno.
La esperanza es otro de los puntos fuertes de la película desde luego, porque aunque la niña arrastre lastres y carencias cuya sombra es posible la persigan de por vida,lo cierto,es que el relato es también una muestra de esas oportunidades nuevas que a veces nos brinda la vida.