viernes, 12 de enero de 2018

Quería que fueras tú. Quería tantísimo que fueras tú - Reflexiones sobre la comedia romántica

Hace algunos años, una compañera de universidad, tras oírme hablar sobre la escritora inglesa Jane Austen, y ver que le había dejado la serie "Orgullo y Prejuicio" a un amigo común, decidió leerse la novela del mismo nombre. Cuando menos me lo esperaba, me lo comentó, añadiendo con una cara que rondaba entre el sarcasmo y el desprecio:

"No me gusta. Es en como todas las comedias románticas: chico conoce a chica. Se detestan. Luego se enamoran. Nada nuevo."

via GIPHY - Mi reacción, en serio...

Era curioso que hablara de una novela de hace casi 200 años en aquel entonces, restándole la originalidad propuesta por Miss Austen. Quizá, la escritora inglesa no hubiera inventando nada nuevo (ejem, admiraba mucho a Shakespeare, ejem), pero había creado de una manera más o menos oficial, la primera versión, en forma escrita, de la comedia romántica actual, entre las muchas virtudes de su obra. Y este esquema se repetiría con mejor o peor fortuna en el medio cinematográfico.

No pretendo en este artículo hacer un compendio sobre la historia de la comedia aderezada con gotas de amor, pero haré un pequeño comentario sobre algunos de sus títulos, que estoy segura que comenzaron en los orígenes del cine. Sólo resta decir, que antes de adentrarnos en esto, quiero dejar un par de reflexiones sobre el género, que van en su título y hacen que se miren de reojo en nuestro cínico momento posmoderno:

- Comedia: muestra el mundo bajo un prisma de color, de forma que, subjetivamente, provoca la risa con diferentes medios. Y crear la carcajada del público suele ser más difícil que conseguir su llanto.

- Romántica: exaltación de los sentimientos, y en esto, cada uno tiene los suyos, por lo que se necesita la complicidad con el espectador.

Y para más inri, las comedias románticas suelen tener lo peor que algunos piensan: ¡TIENEN FINAL FELIZ!



via GIPHY - ¿Quién lo iba a decir?

Sí, salvo alguna contada excepción, estas películas, como las obras de la escritora inglesa, anteriormente citada, suelen acabar bien, con los enamorados juntos, algo que para algunas personas cínicas y serias, puede ser el final más triste de una película. Yo, por mi parte, cuando me acerco a una comedia romántica, ya sé lo que me voy a encontrar, y lo único que pido, es que historia y personajes sean tratados con sencillez, inteligencia, humor fino y que no se me tome el pelo.

A continuación, cito algunas comedias de este tipo:

- En el cine mudo, las comedias románticas derivaban directamente de obras de vodevil, pero resultaban difíciles de trasladar debido a la falta del medio hablado, o el posible exceso de cartulinas con texto. Cuando llegó el sonido, llegaron multitud de obras de este estilo, con divertidos y chispeantes diálogos, creando la famosa "screw-ball comedy". En estas películas, según se mire, o prima la comedia o bien el romance. Del primer tipo, tenemos "Bringing up baby", "Ninotchka", y del segunda, joyitas como "The Shop Around the Corner", "The Philadelphia Story" o "It happened one Night".


- Con el paso de los años, e influenciada por la sociedad del momento, Hollywood continuó haciendo delicias románticas, que en su mayoría acentuaban el papel de la mujer por y para el matrimonio, y su partenaire masculino, como un "macho" proveedor, que sucumbía y no tenía una inteligencia muy despierta (como ya sucedía, entonces y ahora, es un género de mayoría femenina, y se buscaba la complicadad con las mujeres, de este modo). De esa clase de films, tenemos a una insistente Eleanor Parker con Robert Taylor en el western "La Novia Salvaje" (Many Rivers to Cross) o Shirley McLaine en "Todas las Mujeres Quieren Casarse" (Ask Any Girl).


- Pero en los años 50, hubo autores que mostraban una historia de amor de una forma un poco más subversiva, como la de las buscafortunas de "How To Marry a Millionaire" o "Gentlemen Prefer Blondes", o cualquiera del genio de Billy Wilder, que nos trae delicias (alguna agridulce en el planteamiento clásico) como "Sabrina", "Ariane", "7th year Itch", "The Apartament", o "Irma, la Douce". Si las habéis visto, no siguen el patrón habitual, no muestran en algún caso a la protagonista como casta y pura, o incluso, no sabemos si hay boda al final.


- En 1959, se unió el trío, sí trío, que más definió la comedia romántica con sus tres películas: Doris Day, Rock Hudson, y sí, Tony Randall. Los tres films: "Pillow Talk", "Lover, come back" y "Send me no flowers". Las dos primeras son casi calcos, y muestra a una mujer independiente pero sin suerte en el amor, extremadamente trabajadora, caer en las redes de su zangano partenaire, que acabará también cayendo en los lazos amorosos de la protagonista...y nuestro tercer vértice, será siempre testigo de los hechos, provocando también las carcajadas. En la tercera película, se cambia algo la fórmula, pero la frescura sigue ahí. Simplemente os las recomiendo, aunque teniendo en cuenta que la corrección política actual puede chocar con las reglas de aquel momento, pero no con la inteligencia que se desprende en los diálogos.


- Supongo que el pop de los 60 y el sentimiento de los 70 nos trajo más obras cómico-amorosas, pero yo ya me muevo hasta los años 80 y principios de los 90, donde la fantasía inunda la pantalla y nos llegan maravillosas historias como "The Princess Bride" o "The Groundhog day". Pero volviendo a historias más "reales" hay que quedarse con "Moonstruck", donde la protagonista debe luchar contra su familia, su barrio, y por supuesto, contra ella misma, y como no "When Harry met Sally", de la especialista Nora Ephron.


 - "When Harry met Sally", no sólo funciona porque tuviera a la novia de América del momento (Meg Ryan), o al popular Billy Crystal, o a la famosa escena del sandwich orgásmico, es maravillosa porque retrata de una forma vívida, todo lo que pedimos en una comedia romántica, pero desde un punto de vista muy real, con el cual, aunque hayan pasado más de 30 años, te puedes seguir identificando. La confesión final es una hermosísima declaración, y una lección de que por mucho  que insistamos, debemos ser sinceros con nosotros mismos y nuestro corazón.

 
- Nora Ephron seguiría regalándonos joyas en los 90, como "Sleepless in Seatle" o el remake de "The Shop Around the Corner": "You've got mail" (el título de esta entrada recoge una cita de esta película). Pero los 90, es que fueron muy fecundos en este género, desde su versión de adaptaciones literarias ("Much Ado About Nothing" de Branagh, "Clueless", "10 Things I hate about You"), hasta la de las comedias amorosas que ya son clásicos ("While you were Sleeping", "Notting Hill, "4 Weddings and a Funeral"). Es curioso, pero Working Title, productora inglesa, se llevaría la palma en este género con modificaciones transgesoras de la fórmula, pues aparte de Notting Hill y 4 Weddings, también traería "Bridget Jones's Diary", "About a Boy", "High Fidelity", o el considerado culmen del amor, "Love Actually". En cualquier caso, el patrón que se repite es Hugh Grant, que sacaría dinero de sobra para la universidad de sus hijos, que en aquella época ni se planteaba en tener...



- A partir de esa época la inundación de obras de este tipo es enorme, y la corona de "Novia de América" pasa de Meg Ryan a Sandra Bullock, Jennifer López, Katherine Heigl, Kate Hudson o la siempre permanente Julia Roberts. La calidad de las obras "rosas", casi chick-lit en movimiento, va decayendo, y las películas se vuelven más repetidas, copias unas de otras con poco que aportar, salvo excepciones, que para mi gusto pueden ser "Two Weeks Notice", "Music and Lyrics", "27 dresses" o "Austenland" (que se burla, de forma muy inocente, de los fans de este género, y en especial de las de Jane Austen). Todas las que cito, provocan una sensación de felicidad al terminar su visionado, incluso si sus protagonistas no son perfectas, algo también que se perpetúa en este género y que provoca la complicidad con el público, siempre y cuando, no lleguen al extremo de cargante.





- Y en los últimos años, llenos de remakes y superhéroes,  las comedias románticas se han vuelto  o bien enrevesadas con finales dignos de drama, o de  humor más básico o de trazo gordo, algo zafias y soeces, hasta casi desaparecer en la cartelera actual. Eso no me hace olvidar excepciones como la agridulce "Eternal Sunshine of a Spotless Mind" o la muy despidada "Crueldad Intolerable", pero ahora que caigo, ¡ya tienen más de 10 años!, así que espero que me contradigáis en los comentarios, y me pongáis que hay comedias románticas inspiradas e inteligentes de última generación.
¡No hay que perder la esperanza!




Espero que esta entrada os haya gustado y recordad: es un nuevo año y exigimos un final feliz y una comedia romántica en nuestras vidas.

Carmen Romero

3 comentarios:

Juli Gan dijo...

Buenaaaas. ¡Menudo trabajo, Carmen! Un repaso excelente a los tipos de comedia romántica según pasan las décadas. Me ha encantado. Comprendo a Rock Hudson porque ¡No puedo con Doris Day!. Muy bueno tu post.

loquemeahorro dijo...

Sí que es un trabajazo resumir cien años (casi) de comedia romántica. Ya sabes que yo soy pre-ochentas (aunque prueba de casi cualquier plato) y creo que podemos refugiarnos hoy en día en títulos menos comerciales como "Señoritas en desgracia" de nuestro "conocido" Whit Stillman o la francesa (basada en un cómic) "Rosalie Blum".

¿"Ask any girl" es esa en la que David Niven le sugiere a Shirley M. que se ponga un pijama de hombre porque eso siempre queda sexy y encantador? Y cuando se lo ve puesto dice "Bueno, quizá no siempre".

Y bueno, qué voy a decir de las que has nombrado (de las de "mi época") como El bazar de las sorpresas!!! Ay, qué bonitas! Y qué tontuelo tu compañero!!


Alba SG dijo...

Fenomenal el repaso a la comedia romántica. Personalmente, me quedo con todas las de Billy Wilder, con un lugar muy especial para la puesta al día del cuento de la Cenicienta de "Medianoche", con una pizpireta Claudette Colbert.