viernes, 17 de febrero de 2017

FESTIVAL DE CINE DE MAR DEL PLATA

Antes que nada, vamos a presentarnos porque es nuestra primera entrada en Zinefilaz. Tenemos un blog que se llama niu de mones y es como nosotras: desordenado, variado, de poco rigor y mucha tontería. Hablamos sobre todo de libros y películas, pero también de viajes y vidas de santos (qué pasa, cosas más raras se han visto). Las monas jefas del Niu somos Mona-Da (la que  hoy rompe el hielo) y Mona Jacinta, mi madre ( y por tanto la súper jefa del blog). Hay otras monas que colaboran más o menos activamente: Pseudomona, Hormona, Ramona, Mona Chita y Jamona (que se ha puesto las pilas en el último año) pero la verdad es que el resto se dedican más a las bananas y a dormitar bajo los árboles que a producir para el blog. Como primera entrada hemos elegido la crónica de un festival porque, para decir toda la verdad, nuestro blog nació como medio para conseguir acreditaciones en el festival de cine de San Sebastián y luego ya le cogimos afición. Esperamos que os guste.

Esta mona llega a Mar del Plata o MDQ el jueves por la noche, a 3 días de finalizar el festival de cine (es lo que tiene ser una mona pluriempleada, que no siempre se tienen las vacaciones que una quiere).




Primer dato de interés sobre esta ciudad de la provincia de Buenos Aires ¿por qué la definen las siglas MDQ y no MDP?
Resulta que MDP estaba pillado para el aeropuerto de Mindip-Tanah, en Indonesia. Así que se buscó la siguiente letra a la P, la Q, para mar del Plata. Y ya se usaron esas siglas en todas partes como abreviatura de Mar del Plata, o Mardel para los amigos.

Este festival de cine es el único de categoría “A” en el continente según la clasificación de la FIAPF. Yo lo viví como un hermano pequeño del festi de San Sebastián, lo cual tiene sus ventajas. Es verdad que el presupuesto del festival es más reducido pero el precio de las entradas es muy barato y la acreditación de prensa es gratuita. Las salas no se llenan como en Donostia, aunque no conseguimos entrar en todas las pelis que nos interesaban. Una recomendación personal para próximas ediciones es que permitan la entrada a las salas a última hora a la gente que se ha quedado sin entradas si éstas no están llenas. Ya que hay acreditados que sacan entradas y luego no siempre las utilizan.

La ciudad, de 600.000 habitantes, me recuerda a algún pueblo de la costa catalana, como Calafell. Es el destino de vacaciones de verano de la mayoría de bonaerenses. Las sedes del festival están unas muy cerca de las otras, en la zona céntrica de la ciudad y pegado a la costa, lo cual te permite tomarte una caña mirando al mar entre peli y peli. (Plan favorito de las monas del niu). Tendremos que probar festivales de interior para comparar, pero me atrevo a decir que Festival de cine + mar, es una combinación inmejorable.



Llegar en el penúltimo día de un festival de cine complica un poco la cuadratura de pelis. A pesar de estudiar a fondo el libretillo, hice elecciones totalmente a ciegas, unas más acertadas que otras. En nuestro blog www.niudemones.com podéis encontrar la crónica de cada película con su debida puntuación de entre una y cinco monas.

Llegué el jueves por la noche a la estación de autobuses. Me fui directa al hotel, que resultó ser el hotel más cutre en el que me he alojado nunca. A pesar de que en mi mente estaba en el lugar perfecto donde rodar la escena de un asesinato de una serie policíaca, conseguí dormir como un ceporro. Porque ser una rata miedica no está reñida con ser una marmota.
Por la mañana pasé del desayuno y huí sin mirar atrás, dirigiendo mis pasos hacia la playa. Parecerá que exagero, pero al ver el mar se me saltaron las lágrimas. Era la primera vez en mi vida que pasaba tantos meses sin verlo, ¿qué queréis?
Me regalé un súper desayuno en terracita mirando al mar, sacando mi vena de mona glamurosa. Faceta que nos gusta explotar en los festivales.
Hice tiempo tomando el sol hasta el check in en el otro hotel que habíamos reservado para el finde una amiga y yo.

Homenajes que se dan la moonas


Una vez liberada de mis maletas hice un poco de investigación, encontré la sala de prensa y me informaron fenomenal de todo. La sala estaba en el Gran Hotel de Mar del Plata. Con lo de “Gran”, se quedaron cortos. El complejo del hotel más el Casino Central forman un frente inmenso frente a una de las playas más céntricas de la ciudad.
Ya que soy la mona arquitecta, os doy el dato de que fueron construidos por Alejandro Bustillo en los años cuarenta, quien parece se inspiró en las fachadas de la Place Vendome de París. A mí el conjunto me pareció un poco bestia, sobre todo como frente marítimo. Aunque reconozco que el espacio público de alrededor resulta agradable y da mucha vida al paseo.


Complejo Gran Hotel y Casino

TeatrAuditorium


Por la plaza de entre los dos edificios se accede al Teatro Auditorium, que viene a jugar el papel de nuestro Kursaal.
El teatro es chulo y aquí vi la primera peli “People that are not me”, que resultó ser una grata sorpresa. Además fue la película ganadora del Astor de oro.
Los premios del MDQFest se llaman Astor y tienen forma de León marino, bicho que convive con los marplatenses. A los leones no los vimos, pero todos las personas con las que interactuamos resultaron ser súper amables. Me pareció que tenían una extraña competición de simpatía, como para ganar el Astor a la ciudad argentina más amable.
No tuvimos casi tiempo de recorrer, pero os recomiendo la placita de la catedral, donde está el Teatro Colón, que también proyecta películas esa semana. Y la zona de la calle Güemes, que está llena de barcitos guays. Para playa, conviene alejarse un poco del centro, aunque yo con un cubo de arena y un charco que me hubieran puesto, ya habría sido feliz.


En resumen, una experiencia fantástica y muy recomendable. A ver cuando nos acreditan para Cannes...

2 comentarios:

Juli Gan dijo...

Hola!! Toda una experiencia la tuya, jaaajaja. Si no os importa, cuelgo la entrada en el facebook. Bienvenidas a vuestra casa. (Ongi etorriak, benvingudes)

Yolanda Noir dijo...

La crónica me ha parecido una verdadera “monada”: divertida e interesante a partes iguales. Encantada de leeros, Mona-Da y Mona Jacinta.