Director Robert Siodmak
Guión Anthony Veiller (Relato: Ernest Hemingway)
Música Miklós Rózsa
Fotografía Elwood Bredell
Reparto Burt Lancaster, Ava Gardner, Edmond O'Brien, Albert Dekker,
Productora Universal Pictures
Duración 103 minutos
Me considero una cinéfila clásica. Y debo confesar que probablemente los dos géneros que más me gustan son la comedia y el drama. Hoy tenia ganas de comentar una buena comedia, y dentro del cine clásico hay muchos títulos de los que podría hablar , con genios como Chaplin, Lubitsch, Wilder o tantos otros, me seria difícil poder escoger una película, pero hay una cinta que me tiene el corazón robado desde que la vi por primera vez (y la he revisado muchas más!): El jovencito Frankenstein de Mel Brooks, sin duda, para mi, su obra maestra.
Es una película que simplemente pensar en ella me hace sonreír, parodia basada en Frankenstein de Mary Shelley está llena de momentos absolutamente brillantes, con un guión llevado a la perfección, un blanco y negro que la hace clásica (y es de 1974), con unos personajes inolvidables... Es una cinta en que todo funciona, encantadora!.
El argumento es conocido, el Dr. Frankenstein (él se hace llamar Fronkonstin por que reniega de su abuelo) recibe el legado de su predecesor y debe ir a Transilvania. Allí se encuentra con su nueva ayudante, la atractiva Inga ; su enigmática ama de llaves, Frau Blücher y Igor, el jorobado con la peculiaridad de que en cada escena su joroba cambia de omóplato. Deciden buscar los diarios privados del abuelo e intentan llevar a la práctica su trabajo: revivir el cuerpo de un criminal ejecutado.
Pero nada sale como debía... Igor al ir a robar el cerebro en el depósito se equivoca y en vez de coger el de un científico coge el de un “anormal” (una de las escenas más divertidas! ), problema inmenso cuando reviven al monstruo porque evidentemente no tiene dos dedos de cerebro!!!!!. El monstruo se escapa y vaga por el campo teniendo diferentes aventuras, con una niña y con un ciego ermitaño (interpretado por Gene Hackman) en otra de las escenas más buenas de la cinta. No explicaré el final porque no es igual que el clásico de Whale, tiene más que ver con el final de King Kong, pero en todo caso , el final es espectacular!!!
Gene Wilder, colaborador asiduo de Mel Brooks , ayudó en la escritura de este fantástico guión (me los imagino a los dos escribiendo y petándose de risa!), interpreta a el Dr. Fronkonstin, intentando ser serio durante toda la película pero es que ninguno de sus compañeros le permiten hacer nada bueno de su trabajo.

.. Madeleine Khan, la obsesiva novia americana del doctor y que acaba con el monstruo, era una actriz y cantante famosa sobretodo en los escenarios de Broadway en la que ganó un premio Tony, (¿Qué me pasa doctor?, Luna de Papel, las dos con Ryan O'Neal son dos de sus más conocidos trabajos a parte de éste);
Martin Feldman actor británico por el que siempre será conocido gracias a este maravilloso Igor de joroba móbil. Teri Garr, actriz americana que ha trabajado con grandes como Coppola en La conversación, After hours de Scorsese, Tootsie de Pollack, Pret a porter de Altman o Encuentros en la tercera fase de Spielberg.
Creo que Peter Boyle ha sido el mejor monstruo cómico de la historia de cine, su interpretación en El jovencito, fue sencillamente genial! También trabajó con Robert de Niro haciendo de taxista en Taxi driver de Scorsese.
Frau Blücher o mejor dicho Cloris Leachman , para mi, la mejor de todos!. Todavía en activo y con una larga trayectoria tanto en cine como en televisión, hace de su maravillosa interpretación las mejores escenas y hace temblar a todos los caballos del pueblo con su voz, cada vez que habla, los caballos se esconden...
No sabría decir cual es mi escena preferida, hay tantas, de hecho cada secuencia es una sonrisa o una carcajada, quizás la del cementerio cuando Igor y el doctor están recogiendo cadáveres y les pasa de todo, el jorobado dice.... “podría ser peor.... podría llover!” y empieza a llover a cántaros!!
Por más que la veo no me canso nunca, y aun sabiendo que escena va a venir me río igualmente
En fin, si tenéis un día tonto, un día triste, con ganas de sentaros en el sofá y deprimiros.... no lo dudéis disfrutar con El jovencito Frankenstein , es la mejor terapia que nadie os puede recetar.
Hasta la próxima,
Bargalloneta














DIRECTOR: Thomas Balmes. MÚSICA Bruno Coulais (conocido por Los chicos del coro). FOTOGRAFÍA Jérôme Alméras, Frazer Bradshaw y Steeven Petitteville. Francia 2010, 79 min. WEB OFICIAL

4 bebés, desde el nacimiento hasta que comienzan a dar sus primeros pasos.
Ponijao, la menor de un total de diez hermanos, pertenecientes a la tribu Himba (Opuwo – Namibia).
Bayarjargal, a la que llaman Bayar, (Mongolia, cerca de Bayanchandmani).
Mari, hija única de una pareja dedicada a la moda (Tokio – Japón).
Hattie, hija única de padres ecologistas (San Francisco - Estados Unidos).

"No quería hacer una caricatura de cada país. De la familia africana, me interesa su desconexión completa de las cosas materiales; de la japonesa, su hipertecnología.”
Idea original de Alain Chabat, quien "quería rodar un documental de animales pero con bebés". Balmes empieza a dar forma a esta peculiar propuesta:

"Mi película se basa en los milagros de la existencia, que no se pueden poner en escena. No hay ni un solo plano de la película que pudiera escribir yo en un guión. Eso es lo original y lo que le da

A pesar de vivir inmersos en culturas muy diferentes, les une ese afán por descubrir lo que les rodea y por ganarse los mimos maternos. Todos gatean, balbucean y expresan con sonrisas y muecas su contento o enfado.
“Los niños de Namibia y Mongolia son capaces de divertirse con un rollo de papel higiénico, con el viento en la cara, observando moscas durante toda la tarde. Me gustaría que mis hijos tuvieran eso."

A mi me fascinó la familia de Mongolia, ese baile al final del embarazo, esa forma de arroparlo, envuelto, con dos lazos, ambos padres con el bebé en la moto, un gallo a su lado dentro de la casa, su expresión facial ante los cantos, sus lloros intermitentes y ese hermanito mayor que tanto le hace rabiar.

Resultan muy divertidas las variopintas relaciones con los animales, el gato casero, el ganado en el campo, un perro bonachón que recibe las “caricias” infantiles, el espanto ante las jaulas del zoo.

Excelente documental que provoca sonrisas, ternura y sorpresa. Con una banda sonora repleta de piezas deliciosas.
Al final, con los créditos, vemos a los pequeños y sus familias en el momento actual.
Las declaraciones entrecomilladas de Thomas Balmes están extraídas de una entrevista publicada en
LU