domingo, 29 de mayo de 2011

Bebés

DIRECTOR: Thomas Balmes. MÚSICA Bruno Coulais (conocido por Los chicos del coro). FOTOGRAFÍA Jérôme Alméras, Frazer Bradshaw y Steeven Petitteville. Francia 2010, 79 min. WEB OFICIAL

4 bebés, desde el nacimiento hasta que comienzan a dar sus primeros pasos.

Ponijao, la menor de un total de diez hermanos, pertenecientes a la tribu Himba (Opuwo – Namibia).

Bayarjargal, a la que llaman Bayar, (Mongolia, cerca de Bayanchandmani).

Mari, hija única de una pareja dedicada a la moda (Tokio – Japón).

Hattie, hija única de padres ecologistas (San Francisco - Estados Unidos).

"No quería hacer una caricatura de cada país. De la familia africana, me interesa su desconexión completa de las cosas materiales; de la japonesa, su hipertecnología.”

Idea original de Alain Chabat, quien "quería rodar un documental de animales pero con bebés". Balmes empieza a dar forma a esta peculiar propuesta:


"Mi película se basa en los milagros de la existencia, que no se pueden poner en escena. No hay ni un solo plano de la película que pudiera escribir yo en un guión. Eso es lo original y lo que le da la fuerza. Antes de empezar, ni siquiera sabía adónde podía llevarme el proyecto".

A pesar de vivir inmersos en culturas muy diferentes, les une ese afán por descubrir lo que les rodea y por ganarse los mimos maternos. Todos gatean, balbucean y expresan con sonrisas y muecas su contento o enfado.

“Los niños de Namibia y Mongolia son capaces de divertirse con un rollo de papel higiénico, con el viento en la cara, observando moscas durante toda la tarde. Me gustaría que mis hijos tuvieran eso."

A mi me fascinó la familia de Mongolia, ese baile al final del embarazo, esa forma de arroparlo, envuelto, con dos lazos, ambos padres con el bebé en la moto, un gallo a su lado dentro de la casa, su expresión facial ante los cantos, sus lloros intermitentes y ese hermanito mayor que tanto le hace rabiar.

Resultan muy divertidas las variopintas relaciones con los animales, el gato casero, el ganado en el campo, un perro bonachón que recibe las “caricias” infantiles, el espanto ante las jaulas del zoo.

Excelente documental que provoca sonrisas, ternura y sorpresa. Con una banda sonora repleta de piezas deliciosas.





Al final, con los créditos, vemos a los pequeños y sus familias en el momento actual.

Las declaraciones entrecomilladas de Thomas Balmes están extraídas de una entrevista publicada en La Vanguardia.

LU

16 comentarios:

troyana dijo...

Excelente propuesta sin duda.He de terminar de verlo,porque no lo empecé y por una u otra cosa,no he podido acabarlo.
Me llamó la atención de lo que vi la pelea entre dos bebés africanos justo por una botella vacía,lo único que no era de ellos,que al parecer les habían dado los de la película.¿es así?
Y la escena del gato,cuando el hermano de la bebé de Mongolia arrastra al gato con el cordel y el pobre animal ni se queja;)

Biquiños

Saraiba dijo...

Que curiosa cinta! No la he visto. Cuando salió oí hablar de ella pero no la he podido ver. Tiene muy buena pinta! Gracias por esta entrada.

deWitt dijo...

uy! qué ganas me han entrado de ver esta película!! Original parece, sin duda!!! ya te contaré!!

Saludos

Manderly dijo...

Sin verlo creo que se puede sacar la conclusión de que los niños son niños aquí y en todas partes, siempre que los dejen serlo, claro.
Saludos!

LU dijo...

Troyana, no sé si la botella se la dan los del equipo de la película, pero la escena es maravillosa. Vaya disputa entre los dos.

Mi favorita es la niña de Mongolia y su hermanito, vaya elemento!!! Y sí, pobre gato, un bendito.

En las imágenes que he elegido hay alguna con los animales, protagonistas muy importantes de esta historia. Las diferentes relaciones de cada niño con los animales, cuando forma parte de su entorno, o cuando simplemente conocen al gato manso y casero.

Me pareció increible todo lo que nos muestran estas situaciones tan distantes y a la vez, tan espontáneas y naturales en la vida de estos bebés, que lo único que anhelan es ser felices, que les quieran y crecer.

Biquiños

LU dijo...

Saraiba, merece la pena. El enfoque es curioso porque a veces no somos conscientes de que lo que no es occidental o perteneciente a nuestro mundo desarrollado, se pueda vivir con esa naturalidad, con esos mismos sentimientos de apego y protección. Los niños sonríen, se pelean y juegan, en todas partes. Solamente varían las condiciones ambientales y la cultura en la que se desarrollan.

Que la disfrutes!!

LU dijo...

deWitt, desde luego es una propuesta poco común, y eso, en principio, resulta atrayente.

Vaite sorprender, espero.

Bicos

LU dijo...

Manderly, efectivamente, con sus diferencias muy notables, pero al mismo tiempo, repletos de curiosidad, siempre dispuestos a jugar, a experimentar.

La parte en la que nos va mostrando la etapa del gateo en cada una de estas niñas es un buen ejemplo de muchas de esas cosas que tienen en común.

Biquiños

deWitt dijo...

Dicho y hecho: acabo de verlo!!!!!

Maravilloso, tierno, real....Con una fotografía espectacular y una BSO preciosa.

Yo me quedé enamorado de los niños de Namibia y Mongolia. Llama mucho la atención los contrastes entre los niños que crecen rodeados de "todo" y los que crecen rodeados de naturaleza.

Me gustó especialmente cómo muestran las relaciones que tienen los niños con los animales.

Y en definitiva como todo niño, nazca donde nazca, crezca donde crezca, es igual.

Gracias por este descubrimiento. Espero despertar mañana con la inocencia y las ganas de crecer de los protagonistas,

Bicos

Bargalloneta dijo...

yo también estoy de acuerdo con Troyana.... debe ser muy interesante y sobretodo curiosa!
la buscaré!

Noemí Pastor dijo...

Una propuesta muy interesante, sobre todo para contrastar qué supone nacer en el presunto primer mundo y en el tercero.

LU dijo...

deWitt, desde luego que lo tuyo es rapidez.

Sí que es fantástica la fotografía y la música.

Supongo que nos llaman más poderosamente la atención esas dos familias porque representan lo diferente, y esa pureza que añoramos.

Las relaciones con los animales son muy significativas y a la vez aportan esa magia y ese toque de humor.

También las miradas de las madres y las formas de cogerlos en brazos, de desplazarse con ellos, en moto, es un cochecito muy sofisticado o colgada a la espalda.

Sí que deja esa sensación de candidez y una sonrisa en los labios.

Me alegro mucho de que te haya gustado. Gracias por compartirlo.

Biquiños

LU dijo...

Bargalloneta, es un soplo de aire fresco. Una mirada a la infancia, a la comprensión y al respeto.

Que la disfrutes!!

LU dijo...

Noemí, nacer y crecer, porque al fin y al cabo lo que les rodea les formará como personas, y no tiene nada que ver esa pulcritud y alta tecnología, con las moscas revoloteando y beber de un charco. No me imagino la cara de espanto de algunas madres ante determinadas escenas.

Biquiños

ethan dijo...

He oído hablar de ella y me has recordado que me apetecía mucho verla. Gracias por hablar de "Bebés".

LU dijo...

Ethan, tenemos tanto donde elegir que a veces se nos olvida lo que queremos ver o lo vamos dejando…

Espero que te guste.

Biquiños