viernes, 31 de enero de 2025
El 47
viernes, 24 de enero de 2025
American Beauty
Pocas pelis destilan tanta mala baba contra el american way of life como esta cinta, bella y perversa a la vez, que el talentoso director Sam Mendes nos regaló al filo del fin de siglo, en 1999.
Luego volveré, cómo no, a hablar de Mendes; de momento, voy
más atrás, a la génesis de American
Beauty, que fue una obra teatral frustrada que el guionista Alan Ball quiso escribir
sobre el circo mediático organizado en 1992 alrededor del llamado caso Fisher.
Os lo resumo. Amy Fisher, “la Lolita de Long Island”,
cumplió siete años de prisión tras haber herido de un disparo a la mujer de su
amante. Cuando sucedieron los hechos que la llevaron a prisión, Amy tenía
diecisiete años y su amante, treinta y seis.
Lo que, basado en este crimen, en principio iba a ser una
obra teatral no llegó a cuajar y se convirtió en un guion para cine, gracias al
cual Alan Ball se llevó un Oscar en el año 2000. Y no fue el único que cosechó
American Beauty, pues también se hizo con las estatuillas a la mejor película,
mejor director, mejor actor (Kevin Spacey) y mejor fotografía (Conrad L. Hall) y estuvo
nominada para recibir la de mejor actriz (Annette Bening), mejor banda sonora (Thomas Newman)
y mejor montaje (Tariq Anwar y Christopher Greenbury).
En mi humilde opinión, la banda sonora también se merecía un
Oscar y Annette Bening, quizás también otro.
Hay tantas cosas que decir de American Beauty que, para hacer un
artículo equilibrado y no eterno, solo se me ocurre referirme brevemente a sus escenas memorables, porque tiene muchas:
Lester y Ricky compartiendo un porrito en la parte trasera de un edificio en el
que se celebra una fiesta; las ensoñaciones de Lester con la amiga de su hija;
el baile de las cheerleaders durante el partido de baloncesto; la cámara que
vuela sobre la urbanización suburbial y se detiene en una primorosa casita con una puerta roja; las escenas de toda su vida que pasan por la
cabeza de Lester…
Podría citar unas cuantas más, pero, de entre todas, me
apetece destacar la escena de la bolsa
de plástico revoloteada por la brisa. Desde American Beauty veis de
distinta forma lo que antes eran sucios plasticajos, ¿a que sí? Esto sucede con
casi todas las escenas memorables de esta peli, que os volverán a la cabeza a
menudo, a poco que algo dé pie a recordarlas, y, por desgracia, bolsas de
plástico tiradas por el suelo y arrastradas por el viento hay muchas.
Por si alguien ha vivido durante los últimos treinta años en
una caverna y no la ha visto, dejaré aquí escrito que la escena de la bolsa de
plástico es ficción dentro de la ficción, pues la filma un personaje, Ricky, el vecino “rarito” de la familia protagonista. Ricky
es un artista visionario, un personaje al que la crítica califica de espiritual
y hasta de místico. Busca y encuentra la belleza en todos los segundos de la vida
cotidiana y la filma por miedo a perderla. Cuando proyecta esta escena a su
vecina y amiga Jane, le confiesa que es la más bella que ha filmado
jamás y que, al hacerlo, se dio cuenta de que hay una vida entera tras los
objetos más triviales y de que en el mundo hay mucha más belleza de la que se
puede captar.
Para acabar, volvamos a Mendes
y leamos lo que él mismo dijo de esta película, que es más o menos lo que todas
pensamos: “Es una historia de misterio, un viaje caleidoscópico por los suburbios
americanos, una serie de historias de amor…; habla de la reclusión, de la falta
de libertad, de la soledad… y de la belleza. Es un film divertido, irritante,
triste…”
Y le falta añadir y yo añado: es un film sobre el sexo en la
adolescencia, sobre las ficciones sexuales adolescentes, sobre el acoso, sobre
la sexualidad de los varones blancos cisheteros, sobre su fijación por las
jovencitas, sobre el fascismo en los USA (que se expandirá poco después y
llegará hasta la Casa Blanca), sobre las vidas que llevamos y no nos gusta
llevar, sobre las personas en las que nos convertimos y que antes no éramos,
sobre los anhelos fatuos, sobre qué creemos que es el éxito… Bueno, diría más,
pero lo dejo, que me pongo intensita.
Saludos de vuestra amiga Noemí Pastor.
viernes, 17 de enero de 2025
En Thérapie
viernes, 10 de enero de 2025
DISCLAIMER
Hace tiempo que una mini-serie de televisión no me causaba tan buena impresión como lo ha hecho "Disclaimer"(2024).Dirigida por el aclamado Alfonso Cuarón, la serie consta de 7 episodios y está basada en la novela de Renée knight editada en España como "Observada".

Aparte de su director,otra de las razones de peso para ver "Disclaimer"es el reparto, encabezado por la siempre solvente Cate Blanchett y un fantástico kevin Klein entre otros.
Ambientada en Londres e Italia nos cuenta la historia de Catherine Ravenscroft, una periodista que ha sacado a la luz los delitos y transgresiones de otros y ahora recibe un libro en el cual se revelan episodios de su vida que hasta ahora habían permanecido ocultos y que trastocan su vida por completo.
No pienso desvelar mucho más de la serie porque está repleta de giros inesperados y un colofón impredecible que sorprende irremediablemente al espectador.
El director se mueve en tres líneas temporales: el presente de Catherine y ese desplome de su vida tras la publicación del libro, su pasado en Italia hace como veinte años y la vida de un profesor que acaba de jubilarse.
Si estáis buscando una serie adictiva con pocos episodios, aquí tenéis una opción perfecta que además nos plantea algunos dilemas morales como la legitimidad de la venganza o el peso de la vergüenza , así como el valor del orgullo, los celos o la validez de las simples apariencias.
De la filmografía anterior de Alfonso Cuarón destaco especialmente : "·Y tu mamá también", "El laberinto del fauno" y "Roma" pero de todas, me quedo con "Disclaimer" que desde luego poco o nada tienen que ver en linea argumental con sus trabajos anteriores.
Aquí una voz en off acompaña el relato de la historia haciéndonos partícipes de las emociones e intenciones de los personajes.
Tal cual la vida, "Disclaimer" con su selecta fotografía,es sobrecogedora , emocionante, desgarradora y totalmente imprevisible.
Troyana
viernes, 13 de diciembre de 2024
Marco
viernes, 29 de noviembre de 2024
Rapa (Serie, 2022-2024)
viernes, 22 de noviembre de 2024
Missing (Desaparecido)
Me reencontré con esta peli a principios de agosto de 2024, en La 2 de Televisión Española, cuando todavía no estaba apaciguado (¿lo está ya?) el asunto de las elecciones venezolanas del 28 de julio. No sé si, al programar entonces este film de 1982, Televisión Española nos estaba queriendo decir algo, pero lo que sí tuve seguro es que Missing, repito, de 1982, en 2024, más de cuarenta años después, no ha perdido vigencia.
Os cuento algo de su director, Costa Gavras, quien, a sus 91
años, soporta la etiqueta de autor de “cine político”, concepto que debemos
urgentemente revisar y destruir, pero este es un asunto que no voy a tratar
ahora. Me gusta más decir, como dice la Wikipedia en español, que cultiva el
thriller político y la ficción social.
Costa Gavras, nacido en Grecia y emigrado a Francia,
desarrolló en el país galo buena parte de su carrera y luego ha trabajado
también abundantemente en los USA. La verdad es que este buen hombre se ha
metido en todos los charcos. Os pongo algunos pocos ejemplos. En Z (1969)
abordó el terrorismo de estado. En El sendero de la traición (1988), la
extrema derecha rural racista en los Estados Unidos. Y en La caja de música
(1989), los tentáculos del nazismo emigrado al otro lado del charco.
Costa Gavras, además de dirigir, también ha firmado el guion
de muchas de sus películas y ha trabajado también con Joe Eszterhas, guionista
que no es santo de mi altarcito, que me chirría mucho y que está sobrevalorado.
Pero tampoco voy a abrir ahora ese melón, porque tengo que seguir hablándoos de
Missing. Os hago una breve sinopsis de su argumento: Charlie Horman, un joven
norteamericano que reside en Chile con su esposa, desaparece durante las
primeras horas del golpe de estado de Pinochet, en 1973. Su padre, ejemplar
ciudadano de los USA y orgulloso de su democracia, viaja a Chile para buscarlo.
Lo mejor de esta peli es Jack Lemon (da igual cuándo leas
esta frase y da igual a qué película se refiera), aunque hay que reconocer
también el mérito del guion, que construye un arco de personaje, el del padre del desaparecido, que transita
fluidamente desde la confianza absoluta en las instituciones de su país al
desencanto más doloroso cuando se le revela la verdad, revelación que resulta
ser aun más lacerante al comprobar que no se enfrenta solo a unos pocos
funcionarios y militares sin escrúpulos destinados en Chile, sino a
absolutamente todo el sistema institucional y económico de los USA.
Sissy Spacek, como esposa del desaparecido Charlie, hace
bien su papel, pero el personaje quizás se nos antoja hoy demasiado ñoño,
ingenuo o naif.
Los funcionarios americanos están genialmente retratados.
Son mentirosos, sibilinos, retorcidos. No dan la cara jamás y te vencen por
agotamiento, porque construyen un muro de indiferencia y te permiten golpearte
la cabeza contra él todas las veces que sean necesarias, hasta que te quedes
sin cerebro.
Missing está basada en hechos reales. Charles Horman era un
periodista neoyorquino que vivía y trabajaba en Santiago de Chile cuando el 11
de septiembre de 1973 un golpe de estado militar depuso al presidente Salvador
Allende. Horman fue detenido en las primeras horas y ejecutado, pero este hecho
le fue ocultado a su familia, para quien Charlie estaba missing, desaparecido.
Su esposa lo buscó sin éxito y su padre, Edmond Horman (el personaje que
interpreta Jack Lemon no se llama como él) viajó a Chile para ayudar en la
búsqueda.
Así que Charlie, su esposa y su padre existieron de verdad.
Ray E. Davis, el Jefe del Grupo de Asistencia Militar de Estados Unidos en Chile,
existió de verdad. Y Frank Teruggi, uno de los compañeros periodistas de Charlie,
también existió de verdad y también fue ejecutado, tal como nos cuenta la peli.
Missing se basa en el libro “The Execution of Charles
Horman: An American Sacrifice”, escrito por su hermano Thomas (en la peli
Charlie era hijo único), que fue publicado en 1978. Tras el éxito del film,
cuatro años después, el libro volvió a publicarse con el título Missing.
Sé que me ha quedado una entrada poco cinematográfica, que
he hablado de otras cosas más que de puro cine, pero el cine también es esto o,
al menos, también nos conduce a esto. Mi excusa es que Missing acaba con Jack
Lemon anunciando a los funcionarios y militares estadounidenses que tendrán que
enfrentarse a la justicia de su país, que habrá un pleito, y a mí me apetecía
enterarme de qué pasó con el pleito, pero no os lo voy a contar. Solo os digo
que hubo un pleito y, luego, otro pleito.
Y para compensar y acabar hablando de cine, me sumerjo en la
escena en la que a Sissy Spacek, que busca a su marido por todo Santiago, la
pilla la noche y el toque de queda en plena calle y debe refugiarse de los
disparos en la entrada de una tienda, en un escaparate. Allí, aterrorizada,
llega a quedarse dormida y en su duermevela, en un momento en el que abre
mínimamente los ojos, ve trotar por las calles de Santiago un caballo blanco al
que persiguen a tiros, desde un carro de combate, los militares.
Y así se despide vuestra amiga









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