viernes, 18 de febrero de 2011

El novio del cine






El novio del cine
Temas de hoy, 2000


El libro comienza con estos parrafitos:

Se ven mujeres solas en el cine. Más que nunca, y a todas horas; no sólo en
la sesión de las cuatro y media, no sólo en películas sentimentales que antes se
llamaban femeninas.
Se ven mujeres también en otros lugares cinematográficos donde apenas
estaban: dirigiendo películas y produciéndolas, llevando las cámaras,
componiendo bandas sonoras.

Sólo por este comienzo ya se merece una entradita en Zinéfilaz, ¿a que sí?


Este libro llegó a mis manos desde las del gran Kanif, el creador de Hostia y Copón, en un Friend Bookcrossing que celebramos en Getxo allá por los finales de 2009. Su contraportada dice que es una declaración de amor al cine y no se me ocurre presentarlo de mejor forma.



Servidora de ustedes, a pesar del nombre de este blog, es más peliculera que cinéfila, porque tiene del cine una idea sobre todo lúdica que le viene, claro, de cuando era niña. Y resulta que leyendo El novio del cine se me ocurre pensar que quizás todos los peliculeros y peliculeras (disculpa, Molina Foix, que te incluya en esa categoría) hemos pasado por lo mismo, porque lo que cuenta este libro tiene mucho que ver con mi biografía.



La cosa es que lo iba leyendo y rellenando con apuntitos sobre mi propia vida y mis propios recuerdos cinematográficos de la infancia. Y es que, como él, he conocido impagables cines al aire libre en Alicante, con una "pantalla encalada" que a veces atravesaban volando los murciélagos y no siempre cuando proyectaban Batman.


Me ha gustado también el apartado en el que cuenta cómo todos los cines se llamaban igual, porque al citar sus nombres se me aparecen los fantasmas de los cines desaparecidos de Bilbao: el Coliseo, que ahora es un casino; el Consulado, una tienda de ropa barata; los Ideales, un hotel; el Capitol, a punto de convertirse en una macrotienda deportiva.


En fin, el libro me ha puesto, cómo no, nostálgica y tontorrona y no me he podido resisitir: he tenido que buscar el cartel de Mara y los lobos blancos, una de esas cosas que veíamos en el cine cuando íbamos por ir, a ver lo que daban, cuando no seleccionábamos nada, cuando todo lo que se proyectaba nos parecía maravilloso, porque lo era.


Acabo esta entradita como la empecé: con una cita de El novio del cine. Dice Molina Foix que para él el cine no es una moda.


Para mí es una religión contemporánea que no obliga a nada ni promete la salvación eterna, aunque hace la vida aquí más perdurable.

Y más soportable, añadiría yo. Amén.


Pues sin más se despide vuestra hermana,


Noemí Pastor

16 comentarios:

Manuel Márquez Chapresto dijo...

La leche, compa Noe, qué pinta de joyita tiene la obra reseñada (aunque a Molina Foix solo lo leo en Fotogramas, o sea, que no lo sigo mucho), y qué buena glosa la que le has hecho. Una referencia más...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Jo Grass dijo...

Cómo es que no sabía nada de esa joya de librito? En fin, querida primi; esa nostalgia de los cines al aire libre de mi infancia alicantina, con merendita y todo me ha puesto tontorrona a mí ahora mismo, jajaja
besos

Bruja Truca dijo...

Que gracia me ha hecho lo de "y no siempre proyectaban Batman".

A mi me pasó al revés. Para mi la novedad fue descubrir un cine de verano. Yo debo ser de la generación de los cines-teatro. Después de el boom de los cines de verano y antes del boom de los multicines. La primera vez que fui al cine fue a uno de esos con lámparas de araña tipo "el fantasma de la ópera" y lo sé porque años después he vuelto, porque sigue en pie, milagrosamente. Pero curiosamente mi recuerdo de la primera vez que fui al cine se confunde con el recuerdo de la pelicula. Era Parque Jurásico, y no sé si recordarás (o has visto) la pelicula. La escena en la que se sientan en aquellos sillones rojos para que les vayan mostrando el proceso de como han podido coger el adn del dinosaurio. Yo tendría unos 7 u 8 años y el recuerdo que tengo es el de ver la pelicula en aquellos sillones rojos. El cerebro es algo incomprensible.

Siento la batallita no he podido resistirme a la nostalgia yo tampoco.

El libro tiene muy buena pinta. Es dificil encontrar un libro de calidad sobre cine. Y más con esos párrafos principales.

Buen fin de semana. Un beso.

LU dijo...

El libro parece muy interesante.

El cine de nuestra infancia. En verano a mi y a mis primos nos metían en una de aquellas sesiones continuas para librarse de nosotros toda la tarde. Eran maravillas aquellas pantallas grandes, los asientos no ergonómicos y los descansos a mitad de película. Y las sesiones matinales del fin de semana.

En Vigo todos los cines míticos desaparecieron ya hace unos cuantos años. Ahora se salvan unas pequeñas salas, curiosamente de los primeros multicines que se montaron en esta ciudad. Refugio de pequeñas producciones.

Tarde lluviosa y de nostalgia, menos mal que arranca el fin de semana.

Biquiños

Laura Uve dijo...

Creo que también soy de las peliculeras... más que cinéfila, aunque tuve una época hace tiempo de las segundas. Mi ralción con el cine se inició de muy pequeña porque en el cole había cine e íbamos pusieran lo que pusieran... etc etc

El libro tiene una pinta estupenda, es cierto que la mujer cada vez tiene más presencia y eso lo mejorará, como mínimo se incorporaran nuevas miradas que siempre son interesantes...

Tu entrada sugerente y que despierta buenos recuerdos.

Un abrazo

troyana dijo...

Noemí,
me gusta esto de que en Zinéfilas haya de todo:libros,listas de películas,reseñas...etc.
Por otro lado,me encantan los cines de verano y los sigo buscando.Hay uno en concreto dentro de mi provincia,(que no dentro de la ciudad)que me tiene loca,por la ubicación:huertas fuera y dentro,jazmín.
Me ha gustado esa idea de que el cine es como una religión que no promete la salvación y además hace la vida más perdurable y como dices tú,soportable.
bs

Uno dijo...

Cómo peliculero militante he disfrutado mucho de esta entrada y seguro que también disfrutaré del libro de M.Foix.
No se que hubiera sido de mi sin el cine que puso Technicolor en aquella época tan gris de mi infancia.

Un abrazo

Noemí Pastor dijo...

MANUEL, es una obrita simpática y tierna. Creo que muy para todos los públicos.

Noemí Pastor dijo...

JO, ya sabía que esto os iba a picar la noistalgia y es un recurso que nunca falla. ¿Queda algún cine al aire libre por allí?

Noemí Pastor dijo...

BRUJA, yo quería eso, pincharos en la noistalgia y que me contarais batallitas. Tu desplazamiento de sillones me recuerda a un cuento de Cortázar sobre las trampas de la memoria. Se titula "Acerca de la manera de viajar de Atenas a Cabo Sunion", en el libro "La vuelta al día en ochenta mundos". ¿Lo conoces?

Noemí Pastor dijo...

LU, yo también conocí las marrrravillosas sesiones continuas, y sesiones dobles también. Tooooda la tarde en el cine. ¿Se puede alcanzar mayor felicidad?
Y un cine al aire libre en Bilbao, en verano, claro, en el patio de las escuelas frente a mi casa, proyectando en una sábana grande, sin sillas. La gente se las traía de sus casa o se sentaba en el suelo o se quedaba de pie.

Noemí Pastor dijo...

LAURA, ahora pienso que se puede ser las dos cosas, cinéfila y peliculera, a la vez, aunque yo me inclino más por el lado lúdico que por el cerebral aburrido.

Noemí Pastor dijo...

LU, ya veo que quedan cines al aire libre. Cuando puedas, le haces unas fotos y nos las publicas aquí.
Yo lo del cine como religión lo veo un poco exagerado, aunque sí es cierto que nos ayuda a soportar la vida, como las religiones.

Noemí Pastor dijo...

UNO, suscribo tu frase. El cine nos enseñó que había otras vidas posibles. Y nos lo creímos, gracias al cielo.

Bargalloneta dijo...

jajajajaja!!!!,
me has hecho recordar cuando me escapaba del cole (del Insti) para poder ver la sesión doble que hacian los lunes en el cine. La primera era la mala y la segunda era la buena.... eso decian ellos , en realidad la buena , buenísima era la primera por eso me escapaba!!! y alguna vez, loca de mi, me esperaba a la otra sesión para poder ver otra vez la primera (o sea la buena!)
Qué locura... y después "engañaba" a mis padres, cuando ellos se iban de reunión los martes por la noche, levantándome para ver los ciclos de parejas que hacian (Hepburn- Tracy....) que tiempos aquellos y qué locura que he llegado a hacer para ver buen cine!!!
Por cierto este cartel no tiene desperdicio eh??? Adam West (el Batman televisivo también hizo cine??? lo que se aprende con vosotras chicas!!!)
Me apunto el libro, lo desconocia por completo!!!
una besazo

Noemí Pastor dijo...

BARGA, es una de esas pelis que no he podido olvidar nunca. La vi un verano en Zarauz. Iba allí a la playa por la amñana y por la tarde a uno de los tres cines que había en el pueblo. En el de los Padres Antonianos es donde ponían las fricadas más grandes. Ahñi me vi toda la serie de Godzilla.
West tiene más de veinte pelis. Mira la wikipedia y flipa. Y, claro, una segunda (o tercera, o cuarta) vida televisiva en "Padre de familia".