viernes, 15 de octubre de 2021

El juego del calamar




Dado el fenómeno social en el que se ha convertido, me decido a darle una oportunidad, también animada por una compañera ex- zinéfila Anoche soñé que había vuelto a Manderly de nuevo (manderly07.blogspot.com)  y me encuentro con una serie coreana que me sorprende para bien, superado el shock de las primeras escenas con un juego que me resulta infantil y a la vez violento.

"El juego del calamar" de Hwang Dong-hyuk nos conduce por una gran yinkana de juegos tradicionales y letales con la particularidad en el que tod@s los participantes tiene algo en común : vienen de situaciones económicas muy desfavorables, arruinados y en su mayoría endeudados.


El espectador queda atrapado en el espectáculo puede ser que manido pero siempre resultón de ver cómo la competitividad y la ley del más fuerte se abren paso entre los jugadores, a fin de conseguir el cotizado premio, que es una importante suma de dinero.



Las pruebas normalmente son simples juegos infantiles con la salvedad de que la gente muere conforme va siendo eliminada. La organización de los juegos, por otra parte, es tan secreta, anónima y criminal, que viene a darle a la serie de tan solo nueve episodios ese halo de misterio y de intriga que nos deja enganchad@s de manera irremisible a la pantalla.



Pero "El juego del calamar " esconde algo más que puro espectáculo y entretenimiento, es una demoledora y sádica crítica al sistema socioeconómico en el que estamos inmersos: el capitalismo, el individualismo, la competitividad, la ley darwinista de la supervivencia del más fuerte, el valor nulo atribuido a la vida humana, la ausencia de escrúpulos y el dinero como único dios en una sociedad perdida, materialista y mercantilizada.



Sólo se perciben destellos de humanidad aislados en algunos jugadores que se resisten a perder la piel de humanos en un claustrofóbico circo romano donde los ricos pagan por ver cómo las clases más pobres se destrozan entre sí y luchan contra los elementos impuestos  a fin de seguir con vida.

Este festival despiadado de sudor y sangre, lejos de decaer conforme avanza, va "in crecendo " y sostiene una tensión calculada que resulta adictiva. Este proyecto que  además de contar con Hwang Dong.hyuk como creador, tiene como protagonistas a  Lee Jung-jae, Park Hae- soo, Wi Ha-jun, Oh Young- soo y Jung Ho-yeon .

Si todavía no la habéis visto, dadle una oportunidad, porque no os arrepentiréis, y ya de paso, si os apetece debatir, pasad luego por aquí y compartimos impresiones a ver qué os pareció.

ATENCIÓN CONTIENE SPOILER:

Y ahora entro en debate sólo para quienes la hayan visto:

¿le habrías dado otro final?¿ te resulta coherente el giro de guion en el último tramo?


En mi opinión, me hubiera gustado que ya puestos, el anciano enfermo, fuera un personaje más manifiestamente maléfico y retorcido todavía, que hubiera disfrutado con el espectáculo  pero  al mismo tiempo que por alguna razón hubiera dejado con vida al protagonista sólo porque éste sin saberlo, hubiera detonado alguna tecla entrañable, pura y oculta de su infancia, puede que su último reducto de bondad.

Sea como fuera, "El juego del Calamar" es una serie adictiva, muy bien realizada y mejor interpretada, que merece la pena ver y disfrutar. Y sí, para quienes piensen que es imposible, una serie puede ser buena y al mismo tiempo, popular.

Buen fin de semana a tod@s

Troyana.


4 comentarios:

Manderly dijo...

Pues me alegra de que te haya gustado Troyana. Es una de esas series que, a pesar de que puede ser un poco desagradable, su argumento engancha y da para mucho que debatir.

SPOILER SPOILER SPOILER
SPOILER SPOILER SPOILER
SPOILER SPOILER SPOILER
El final es quizás demasiado abierto. Creo que con vistas a una segunda temporada en función de cómo resultara esta primera temporada. He leído varias teorías al respecto fijándonos principalmente en la posible relación entre el jugador viejo (número 1) y el jugador “protagonista” (número 456). Si nos fijamos, el número 1, a pesar de su edad, siempre sale ileso de todas las pruebas. Es uno de los organizadores a los que no sólo les gusta mirar desde lejos sino mirar desde cerca el desarrollo y el sufrimiento de los jugadores, sabiendo que a él nunca le ocurrirá nada. Esto me parece todavía más perverso que el sólo mirar d elejos.
En uno de los juegos incluso le da su chaqueta, con el número 1, al número 456… posiblemente para protegerlo. Sabe que no dispararán contra el número 1. Hubo algunos que piensan que posiblemente hay una relación paterno-filial entre ellos ya que el viejo dice haber perdido a un hijo nacido en una fecha bastante coincidente con la fecha de nacimiento del jugador 456.
Como ves seguirán saliendo muchas teorías al respecto.

troyana dijo...

Manderly,
qué interesantes todas estas teorías.
SPOILERS

No se me habia pasado por la cabeza la idea de que el anciano y el jugador 456 pudieran ser padre e hijo, pero esta hipótesis de ser cierta, explicaría su protección hacia él desde el principio.
Si lo piensas, resulta perverso como bien dices ese afán del anciano de querer vivir el juego desde dentro. Esa escena en que dejan que haya una pelea al apagarse las luces y como el anciano subido a las literas pide paz entre sollozos ahora me resulta cínica y sádica.

Por otro lado hay muchas incógnitas sin despejar:el origen de la organización, el porqué de su creación, el papel que juega aqui el hermano del policia, la identidad de los ricos que pagan para observar.... Es posible que todos estos cabos sueltos sean intencionados para dejar abierta una posible continuidad a la serie.... Y ese final,
¿Es la intención del jugador 456 destruir la organización volviendo a formar parte del juego, desde dentro?¿Es un acto heroico de resistencia no haber querido hacer uso del dinero del premio? ¿Es ésta una señal de que todavía hay motivo para la esperanza? ¿Podemos recobrar la fe en la condición humana?

ricard dijo...

Tendré que verla, después de todo.

Un abrazo.

TRoyaNa dijo...

Ricard,
por descontado que sí, incluso aunque fuera para criticarla.Por aquí estaré si te apetece comentarla.
Un abrazo!