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viernes, 18 de septiembre de 2026

El ser querido

Por motivos de salud llevaba varios meses sin ir al cine. Tenía tal mono que incluso una peli como Loca academia de policía 5 me hubiera hecho ilusión, pero empecé a lo grande: con una de Sorogoyen. He de decir que me habían llegado comentarios de todo tipo, gente que estaba fascinada y otros que decían que era lo peor del director. Yo estoy claramente en el bando de los fans. La verdad, todo lo que he visto de Sorogoyen me ha gustado mucho. Recuerdo el impacto de Antidisturbios en el festival de cine de San Sebastián, lo que me impresionó As bestas o lo que disfruté con Los años nuevos. Y las anteriores, que casi tenía olvidadas, como El reino o Que Dios nos perdone. Me faltan algunas por ver, pero así tengo reserva. Supongo que sabéis cuál es el argumento: un director de cine, que lleva muchos años sin ver a su hija, le ofrece trabajar con él en su próxima película. Es curioso que el argumento sea el mismo que el de Valor sentimental, de Joachim Trier. Tampoco es un tema tan común como “chico encuentra chica”. Aunque hay que aclarar que, aparte del punto de partida, las dos películas no tienen nada que ver. Lo primero que hay que destacar es la interpretación. Tanto Javier Bardem como Victoria Luengo están impresionantes. Oí en una entrevista al director que intentaba rodar las escenas largas de conversación entre ellos en una sola toma y sin repetir, lo que me parece pasmoso. Creo que los dos actores pertenecen a una especie superior dentro de su oficio. Les crees en todo momento. Cuando hablan de un director que sabe dirigir actores, deben referirse a esto, aunque, por si acaso, él ha elegido muy buenos mimbres. Otra cosa que me parece que siempre consigue Sorogoyen es que entiendas todo sin ser explícito. Me recuerda a esa famosa frase que te dicen en todos los cursos de escritura: hay que mostrar, no explicar. Pues Sorogoyen muestra, y con un gesto te ha revelado qué piensa el personaje y de donde viene ese sentimiento. Me parece que rodar una película ha de ser muy difícil: coordinar a todos los equipos, ese montón de oficios que deben trabajar a la vez, las relaciones personales que conllevan, la tensión que se puede llegar a crear. Esta es de esas películas que luego da lugar a mucho coloquio entre los que la han visto. Nosotros fuimos con unos amigos y pasamos mucho rato comentando. Un tema sobre el que había diversas opiniones es si en algunas profesiones la carga de estrés y responsabilidad es tan grande que justifica algunas actitudes violentas. Siempre salen los ejemplos del neurocirujano en una intervención o el militar en una misión. Yo, qué queréis que os diga, pienso que la violencia o los gritos nunca contribuyen a solucionar nada, ponen a los subordinados más nerviosos y acaban empeorando la situación. No quiero hacer ningún spoiler, pero si la veis enseguida sabréis de qué escena hablo. Otra cosa a destacar es la fotografía. Absolutamente maravillosa. Fuerteventura reluce con toda su belleza, pero nunca con imágenes manidas que recuerdan a una postal. Conozco la isla y doy fe. La verdad es que ver las películas en pantalla grande no tiene nada que ver con la tele. Miedo me da pensar que al cine en sala le quedan dos telediarios. En cambio, una cosa que no he apreciado ni entendido es los diferentes formatos o los cambios de color a blanco y negro. A lo mejor es que soy muy cazurra, pero tengo la sensación de que la mayoría del público comparte mi insensibilidad. En resumen, una de las mejores películas del año. Sorogoyen sigue siendo un valor seguro.

viernes, 12 de junio de 2026

De "Una quinta portuguesa " a "Siempre es invierno" o las segundas oportunidades para los personajes perdidos



En este antiguo afán de vincular películas y personajes, hoy os traigo dos títulos del cine español recientes ,en las que he visto algunas similitudes en relación al rumbo de los personajes.

En "Una quinta portuguesa"( Avelina Prat, 2025) , Fernando (Manolo Solo) un profesor de geografía que rondará los 50 ve como su vida se va al traste tras desaparecer de repente su mujer.



No hay consuelo ni respuestas, sólo incertidumbre y una soledad que traspasa la pantalla, no hay padres no hay hijos, estás en ese limbo de edad en el que te encuentras solo frente al abismo que a siempre supone vivir tras una pérdida inesperada.

En "Siempre es invierno" (David Trueba, 2025) Miguel (David Verdaguer), es un arquitecto paisajista que viaja a Bélgica por motivos de trabajo con su novia Marta (Amaia Salamanca).Su relación está ya dañada y aunque sus vidas siguen laboralmente vinculadas, la pareja hace tiempo no funciona y es en Bélgica donde definitivamente ponen punto final a una etapa juntos.


Asistimos como espectadores a un momento de desolación en la vida de Miguel, nada parece ser capaz de devolverle la ilusión .En Bélgica Miguel  conocerá a Olga (Isabelle Renauld) que es voluntaria en el congreso de arquitectura y a su lado comenzará de nuevo poco a poco a reconstruirse.

Ambas películas son recomendables, especialmente para quienes busquen cine íntimo que aborden temas como la soledad,el desamor, el duelo,el aislamiento físico y emocional y cómo a veces la vida se impone contra todo pronóstico en las circunstancias aparentemente más desesperanzadas.

En "Una quinta portuguesa" esa vinculación entre extraños se produce de manera lenta,prolongada en el tiempo,Fernando pone kilómetros de por medio con su ciudad de origen, resetea, empieza de cero lejos, lejos también de una versión de sí mismo que a todas luces ya no le hace feliz y sin saber muy bien cómo, inicia una nueva vida  y casi improvisando suplanta la identidad de un jardinero en una quinta portuguesa donde comienza una curiosa amistad con la dueña, interpretada por una siempre magnética María de Medeiros.

En "Siempre es invierno", Miguel también se aleja geográficamente en principio por obligación, pero después prolongará su estancia en el extranjero para recomponerse, no conoce a nadie, está solo y conecta con Olga,que es una mujer que tiene alrededor de 60 años y que parece disfrutar de su ocupación, se lleva bien con su hijo, vive sola y veranea en Mallorca.

Los actores están más que correctos y las respectivas historias nos enganchan desde el principio porque nos intriga saber el rumbo de esos dos personajes a la deriva y en tierra extraña.

Os dejo con una frase de Albert Camus :

 " En medio del invierno,

 aprendí por fin que había en mí 

un verano invencible"

Féliz fin de semana,

Troyana


viernes, 5 de junio de 2026

Flores para Antonio

 



«Si pudiera olvidar

Todo aquello que fui

Si pudiera borrar

Todo lo que yo vi

No dudaría

No dudaría en volver a reir…».

                                  Antonio Flores.

 

Todo en esta película es hipérbolico, un exceso precioso. Emocionante, llena de ternura y de historia. Igual que es hiperbólica la inteligencia de Alba Flores para plantearse realizar este documental. Según he podido leer  en alguna entrevista, ella se sentía enfadada con su padre y, en un momento dado, tuvo la necesidad de saber más de todas aquellas cincunstancias que rodearon su muerte.

 

Cuando Alba investiga, ¿qué sale a la luz?

 

Que la familia Flores es una piña. Una familia en la que rebosa el amor sincero, espontáneo y generoso. Y no solo entre ellos, salta a la vista que sus amigos y allegados sienten ese mismo afecto y son correspondidos. Te entran ganas de que te adopten.

 

Que durante muchos años, desde la muerte de Antonio, han vivido tras un velo de silencio. Por respeto al dolor de los demás nadie hablaba del tema. No se detecta ninguna intención de ocultar, solo el propósito de no ocasionar más dolor enredando en heridas todavía abiertas.

 

Que son una gente que, además de saber querer, saben vivir la vida exprimiendo la alegría. Con visión de futuro, pero sobre todo con visión de presente. Hedonistas con los pies en la tierra.

 

Que siguen guardando cariño y respeto a la matriarca del Clan, La Faraona, a la que ellos llaman cariñosamente «Ole Ole», el apodo que le puso precisamente su nieta Alba. Resulta sorprendente como se han metido en el bolsillo al público tantas generaciones. Lola Flores era una estrella incontestable, muy relacionada con el poder en el franquismo, y es curioso ver como sus hijos y nietos han evolucionado y no se les relaciona para nada con esa etapa tan terrible. Algo habrán hecho bien.

 

Que la madre de Alba Flores y mujer de Antonio, Ana Villa, merece una mención aparte. Alba ha tenido la mala suerte de crecer sin padre, pero la madre que le ha tocado vale por diez. Todas sus intervenciones son dignas de admirar. Chapeau.

 

Que los veinteañeros de los ochenta y noventa fueron una generación baqueteada por la heroína. Jóvenes de todas las extracciones sociales sucumbieron a la adicción del caballo arruinando a sus familias económica y emocionalmente, y destruyendo sus propias vidas. Si no habéis visto la serie «Fariña», os aconsejo vivamente que lo hagáis. Además de ser estupenda, ilustra también esa etapa, que, por cierto, se está replicando en nuestros días con las apuestas deportivas y on line.

 

Que Antonio Flores fue un gran músico y compositor. Un artista sensible, sin duda, innovador y con voz propia, mucho más allá de ser el hijo de Lola Flores. El documental muestra documentos gráficos impagables de actuaciones antiguas de Antonio, Lolita y Rosario de jovencillos que animan a pensar «qué bien han evolucionado».

 

La guinda del documental son las imágenes del concierto «Arriba los corazones», que se celebró en 2023 en el Palacio Vistalegre de Madrid,  en donde un cartel de lujo —Antonio Carmona, Sole Giménez, Miguel Ríos, David Summers, Melendi, Victor Manuel, Rozalen, …, y, por supuesto, sus hemanas Lolita y Rosario —homenajeó al artista

ante unas ocho mil personas.

¡Que lo repitan, por favor!

 

Almudena Fernández Ostolaza

 


sábado, 29 de noviembre de 2025

El cuco de cristal

 



En este desierto de propuestas estimulantes, descubro siguiendo el rastro de la actriz vasca Itziar Ituño una serie española de 6 episodios que me ha parecido bastante recomendable. 
Estoy hablando de "El cuco de cristal", miniserie rodada en la comarca del valle del Ambroz en Cáceres y que tiene como punto de partida la llegada al pueblo de una residente de medicina que ha recibido el trasplante del corazón de un jóven del pueblo que ha fallecido recientemente. La joven que ha recibido el corazón se pone en contacto con la madre y decide visitarla. El pueblo esconde secretos, mentiras y extrañas desapariciones en circunstancias extrañas y la serie está basada en el libro homónimo de Javier Castillo.


Poco a poco iremos desentrañando el por qué de cada desaparición con diferentes flash-backs que nos llevan al momento exacto en que la personas desapareció.

La serie está dirigida por 
Laura Alvea y Juan Miguel del Castillo y  está interpretada por : Alex García, Itziar Ituño, Catalina Sopelana, Iván Masagué y Tomás del Estal entre otros .



La serie me ha parecido adictiva y cada capítulo te deja con ganas de saber más.Es un thriller rural bien interpretado que me ha recordado a la saga de la serie española
"La caza "que de paso aprovecho para recomendar desde aquí para los amantes de los thrillers en los que hay sospechosos, cadáveres, exteriores con naturaleza exultante y una intriga que nos deja clavados al sillón de principio a fin.



Volviendo al "Cuco de Cristal" he de destacar especialmente el personaje que interpreta Tomás del Estal , un hombre solitario vinculado al bosque con instintos primarios, amante de la caza y que concibe el mundo desde la perspectiva de que en la vida solo hay presas y depredadores.Es una visión que transmite desde la niñez a su sobrino, el personaje interpretado por Iván Masagué.



No os la perdáis, porque aunque la serie no sea una obra maestra, sabe manejar los hijos hábilmente para que el espectador no pierda el interés. Tal cual he mencionado al inicio de esta entrada, su descubrimiento me llegó a través de Itziar Ituño. La estaban entrevistando en la la Script y me generó mucha curiosidad conocer esa trama tan misteriosa en unas localizaciones al parecer tan espectaculares como desconocidas.

No desvelaré más detalles, si alguien se anima a verla y quiere compartir impresiones, por aquí estaré. Buen fin de semana, zinéfil@s,

Troyana



viernes, 14 de noviembre de 2025

ROMERÍA

Me gusta Carla Simón. Me han gustado sus tres películas basadas en su propia historia y muy bien contadas. He leído una entrevista a Alba Flores (la hija de Antonio Flores) en la que decía que en su generación hay muchos huérfanos por la droga y el SIDA y que es una historia pendiente de contar. Lo decía con motivo del documental que ha hecho sobre su padre. Efectivamente, hay mucho dolor y mucho secreto en esos años y quién mejor que los hijos de esa generación para contarlo. Recuerdo esos años como algo terrible desde mi trabajo como enfermera. Teníamos montones de jóvenes ingresados con enfermedades extrañas, aún no sabíamos ni qué era aquello. Fue el inicio de la utilización de guantes (antes solo se utilizaban en técnicas estériles o en algo muy muy sucio). Cuando se empezó a conocer la enfermedad, poníamos pegatinas rojas en los volantes y los tubos de sangre de los “sospechosos”. Llevo tiempo extender las precauciones universales y dejar de tratarlos como apestados. Había miedo, dolor y vergüenza. En los colegios, ante la sospecha de un niño seropositivo, había reuniones de padres a las que iban los responsables de sanidad. Y la angustia de ver tantos jóvenes que se te iban con un final terrible. Fue muy duro y aprendimos muchas cosas, como la importancia del respeto y la privacidad y que siempre hay algo que se puede hacer por un paciente terminal, para aliviar y consolar. Pero no quisiera volver a pasar por algo parecido. También he sido testigo de cómo muchas madres perdieron a sus hijos y tuvieron que hacerse cargo de sus nietos, pero la historia de esos niños no me ha tocado de cerca, por eso me interesan mucho las cosas que cuenta esta directora. En Romería, vemos a Marina, una joven de dieciocho años, que llega a Vigo para conocer a la familia de su padre que murió de SIDA cuando ella era un bebé. Se encuentra una familia como todas, con luces y sombras, quizás más sombras de lo habitual, pero esas historias marcan y dejan huella. Tío, primos, abuelos. La película tiene una especie de capítulos y uno dice ¿Tener la misma sangre te convierte en familia? Solo con pequeños gestos, apreciamos las tensiones, las rivalidades, lo frágil que es la memoria y cómo distorsionamos nuestros recuerdos. Marina tiene el diario de su madre de esos años, cuando piensa que va a comerse el mundo, viajar en velero a Perú, aprender astrología y bailar desnuda en las playas de las Cies con el amor de tu vida. Sentí una tristeza terrible por esa generación que también es la mía, por todas esas vidas truncadas, por esos padres y madres destrozados y a veces avergonzados y esos hijos huérfanos. Me parece que está muy bien elegida la edad de la protagonista, que ya no es una niña, pero conserva mucha inocencia, que necesita saber, que tiene curiosidad, que sufre, pero también es capaz de reírse, jugar con sus primos o disfrutar del mar. Y esa familia, que de entrada te parece horrible, pero que poco a poco ves que la gente hace lo que puede con los recursos que tiene. Llúcia García encaja perfectamente en el papel, que en su caso es doble porque representa a Marina y a su madre tal como ella la imagina por los diarios, lo que incluye escenas difíciles, como estar hecha polvo con el mono. Hay que considerar que es su primera experiencia como actriz, de modo que podemos esperar muchas cosas de ella. Todos los demás intérpretes también están muy bien. Carla Simón ha dicho que ahora va a dejar a su familia tranquila una temporada, pero seguro que, haga lo que haga, lo hará bien.

viernes, 20 de junio de 2025

Sirat

Aunque no soy de las que se emocionó con O que arde, fui con expectativas altas a ver Sirat: Premio del Jurado en Cannes, excelentes críticas, ¡incluso le gustó a Boyero! Bueno, no es fácil resumir en pocas palabras esta película. ¿Me ha gustado? Gustar no es un verbo que acompañe muy bien a Sirat. Me ha impactado, me ha sobrecogido, me ha emocionado, pero ¿gustar? Ya habréis leído la sinopsis: un padre (Sergi López) y su hijo (Bruno Núñez) aparecen por una rave en Marruecos buscando a su hija y hermana, de la que no saben nada hace seis meses. La joven es aficionada a este tipo de fiestas y con una mochila llena de fotos, padre e hijo (Luis y Esteban) emprenden un viaje en su busca. La película es muy potente visualmente, los paisajes son impresionantes y vives totalmente la historia. No he estado en una rave en mi vida, pero Oliver Laxe consigue meterte en ese ambiente que, al menos para mí, resulta totalmente ajeno. La historia comienza como una road movie. Luis y Esteban deciden seguir a un grupo de ravers que van a otra fiesta al sur del país, cerca de Mauritania. Antes de emprender el viaje, se empiezan a ver algunos aspectos que indican que algo pasa en el mundo: el ejercito desaloja la fiesta, en la radio se oyen noticias que hablan de una guerra mundial. Pero los protagonistas permanecen ajenos al mundo exterior, viven por y para su propia historia. Vas siguiendo el viaje como si tú también te hubieras tomado algo. No se oía ni una tos en el cine. Y de pronto, todo toma una deriva apocalíptica y entiendes el sentido del título: en la cultura musulmana, Sirat es un puente entre el paraíso y el infierno, estrecho como un cabello y afilado como una espada. Y por ahí van a transitar los personajes de la película durante el resto de la historia. Quizás es mejor ir a verla sin saber nada, que te coja por sorpresa, pero es imposible comentarla sin hacer referencia a que es sobrecogedora. Los actores están maravillosos, tanto Sergi López y el niño Bruno Núñez, como todo el grupo de ravers, que no son actores, sino que pertenecen a ese mundo. Al salir del cine, estaba desconcertada. Pensaba ¿qué nos ha querido contar el director? He buscado entrevistas que le han hecho y, si queréis que os diga la verdad, creo que no vamos a ser amigos. Tiene un discurso sobre que el cine se ha banalizado, todo es entretenimiento de ver comiendo palomitas o en el sofá de tu casa y él pretende hacer historias conmovedoras, que te remuevan por dentro, que te sacudan. Hasta ahí bien, compro cine solemne, pero un director que dice cosas como “hay una dimensión de servicio en mi obra y me parece sano invitar al espectador a este ceremonial que es Sirat” me irrita, no lo puedo evitar. O perlas como esta: “Tengo intenciones y hay un propósito masculino de expresar cosas, de ejercer de autor y poner mi falo encima de la mesa, pero luego confío en las imágenes y en su dimensión sutil, polisémica, esotérica, lírica o femenina”. Me parece estupendo hacer cosas profundas, solemnes y cargadas de significado, pero prefiero que la persona que está detrás sea más humilde, más sencilla. Porque hay algo de esa grandilocuencia que se cuela en la película y pese a ser grandiosa y espectacular, para mí tiene algo que rasca, que no me acaba de gustar. Con todo, os animo a verla porque tiene méritos suficientes y a lo mejor no compartís mi punto de vista. Mira lo famoso que se ha hecho Lars Von Trier y, si yo fuera productor, no habría hecho ni una peli conmigo. Un último comentario, sesudo como todos los míos: si me pierdo, no me busquéis nunca en una rave.

sábado, 8 de febrero de 2025

Soy Nevenka

 


Anoche vi "Soy Nevenka"(2024) de Icíar Bollaín ( "Te doy mis ojos" 2003, "La boda de Rosa" 2020,  ·El olivo" 2016, " Flores de otro mundo" 1999...etc)


Me pareció absolutamente necesaria y recomendable. La película sigue los pasos de Nevenka Fernández en el año 2000. Por aquel entonces , ella tenía 24 años y era concejala de Hacienda en el ayuntamiento de Ponferrada. La directora nos cuenta con rigor el acoso sexual que la concejala sufrió por parte del alcalde de la ciudad, un hombre que como describe filmaffinity , un hombre acostumbrado a hacer su voluntad tanto en lo político como en lo personal.




Nevenka , interpretada por Mireia Orriol es una precursora por denunciar por primera vez en España a un político por acoso sexual. El papel de alcalde,Ismael Álvarez, es interpretado por un magnífico Urko Olazabal, que da vida a un hombre tirano, caprichoso, autoritario, incapaz de recibir un no por respuesta.

La película de esta manera se convierte en el testimonio de una joven resiliente de apariencia vulnerable que ha de enfrentarse a su partido, a su familia, al fiscal y a la opinión pública. No recibe apoyo de nadie salvo de su nueva pareja, una adversaria política y su abogado.



No pintaba bien su causa ya que la sociedad de Ponferrada del momento ya la había juzgado de forma paralela a la justicia, sin embargo Nevenka se convierte contra todo pronóstico , en una auténtica superviviente en una querella criminal que parecía David contra Goliat.


Es así que Nevenka se convierte en precursora del movimiento ·me too" incluso mucho antes de que ese término fuera inventado.

La escena en la que ella sale del juicio y los periodistas le preguntan  qué tiene que decirles a las mujeres que estén pasando por una situación parecida , me parece ya histórica.Nevenka contesta: "que no se callen, que denuncien". Su rostro pálido , su aspecto débil, su voz a veces entrecortada, contrastan con la firmeza con la que en ese momento responde. Es sobrecogedor.

Hay una serie "el caso Nevenka" que estoy viendo mientras escribo esta reseña y es mucho más extensa y detallada. En ella hay testimonios reales de la auténtica Nevenka  Fernández: fotos, cartas... nada desdeñable si os apetece profundizar.

En uno y otro formato, el relato de un depredador sexual está muy bien reflejado, de menos a más, la escalada del miedo y la angustia de Nevenka es transmitida con veracidad hacia el espectador así como todas las emociones que transita: la vergüenza, la culpa, la indefensión...que finalmente dan paso a la lucha por la dignidad y el valor.

Nevenka es más que una película basada en un hecho real, es además, el retrato de un país en un momento concreto de su historia.

No la dejéis escapar.

Feliz fin de semana,

Troyana


viernes, 31 de enero de 2025

El 47

Hace algunos años iba al cine semanalmente, incluso había semanas en que iba dos o tres veces. Es más, en la buena época de estudiante, esa que es cuando eres joven pero andas con poca pasta en el bolsillo, habíamos hecho malabares para ajustar dos pelis en sesiones seguidas para salir del multicine y volver a entrar para la siguiente proyección. Es una pena que eso esté cambiando y nos volvamos ermitaños en nuestra casa con la tele de pago, entre otras cosas porque cada vez hay menos cines y, si tienes suerte de tener uno cercano sólo dan mierdas y mierdas en 3D. En fin, dejemos los lamentos de la generación X para otro rato. Esta es la última peli que vi en un cine.

Venía yo a hablarles de una peli con orgullo de barrio humilde. De ella me habló un día, subiendo a casa en el bus de mi barrio, precisamente, mi tutora de 8º de EGB (segundo de la ESO para la gente joven) que venía de verla y me contaba que seguía aún pensando en ella porque, explicaba, que aquella Barcelona chabolista la conoció cuando era muy cría. Eso aún me dio más ganas de ir al cine y a la semana, me planté allá.




Biopic.


Suele ser muy arriesgado contar una historia basada en la realidad, sobre todo cuando cuenta una historia, digamos, colectiva, aunque se centre mayoritariamente en un personaje, que es el caso del chófer del autobús 47, Manolo Vital, interpretado por Eduard Fernández, que ha tenido un año de éxitos con esta peli y con Marco, de la que nos habló hace unas semanas La mona Jacinta. El 47 es la victoria pírrica de un barrio, la Torre del Baró, que queda de espaldas a la ciudad de Barcelona, en un terreno de difícil urbanización.

Lo primero que nos cuentan es que este barrio se construyó de manera humilde, por las noches, intentando tener un techo antes de que salga el sol para que los guardias no lo derriben todo siguiendo las ordenanzas. Y es que machacar a los inmigrantes y a los que no tienen cómo pagarse una casa no es nada nuevo.

Una peli colectiva


Poco a poco el barrio se urbaniza, pero no por deber municipal, sino por el afán de sus vecinos. Viven en la punta de una montaña y de espaldas a la ciudad. Son término municipal de la ciudad condal pero están abandonados. No tienen infraestructura municipal ni servicios. Y hay que subir una montaña para ir a dormir a casa. Y pasan los años, y el señor Vital inicia los trámites para pedir una línea de bus. La escena de la burocracia es fantástica. El ninguneo y la displicencia del concejal de turno (Pequeño papelito de David Verdaguer) no le dejan a ese vecino otra opción que secuestrar un autobús para probar que hasta la Torre del Baró es posible hacer llegar el servicio público. Siendo chófer del TMB (Transport metropolità de Barcelona) es fácil robar "material de oficina".

Foto del rodaje. David Verdaguer haciendo un papel de burócrata displicente y Carlos Cuevas de...¿Se supone que es Maragall?


La gent del barri

La peli deja un sabor agridulce. Consiguen hacer subir el bus, pero sigue pesando ese miedo a la autoridad punitiva (La policía) que tienen los desheredados de la tierra. La peli deja ver lo que era la Barcelona de los 50, de los 60, de los 70...Esos miles de inmigrantes del sur que vienen a buscarse la vida porque, por miles de razones, no tienen con qué comer en su lugar de origen. Vital lo explica con el reloj de su padre, lo único que le queda de él. Clase obrera, despojada de todo, sin derecho a vivir por ser perdedor.


Trabajador y luchador en esos años de reconversión.


Vital es viudo y tiene una hija pequeña. La niña se cría entre el vecindario mientras construyen furtivamente sus chabolas nocturnas. Hay gente de corazón como Carme (Clara Segura) una monja catalana que se dedica a echar una mano esas noches, dando de comer a los atareados albañiles furtivos. Carme es esa figura femenina anónima que ha hecho tanto por el barrio. Es la que enseña, aparte del idioma de la tierra, a leer y a escribir, a sumar, restar, multiplicar y dividir a niños, niñas e incluso adultos; sobre todo, adultas. Carme es ese entusiasmo obrero y cristiano que luchó por la gente (Y perdió a partir de la muerte de Juan XXIII). Carme, como tantos otros, colgó los hábitos.

Manolo y Carme.


Y luego están otros vecinos, como Felipín, que se convierte en el panadero del barrio. (Ya está bien que Salva Reina haga un papel alejado de la comedia), o Antonio, ese vecino que siempre nos disputará algo, aunque acabe arrimando el hombro, que hace eternas las asambleas o reuniones de vecinos.

Y, cómo no, la policía (¿Por qué Vicente Romero se pasa la vida haciendo de madero?) esa policía prepotente, a favor de los ricos, aunque pertenezca a la clase trabajadora, que desprecia a sus iguales, aunque sea tan emigrado como ellos.


Y en este universo que recuerda a una favela, donde creció toda una generación de barceloneses trabajadores, se cuenta una pequeña historia llena de orgullo y dignidad, con ciertas dosis de ironía y de resiliencia.

viernes, 13 de diciembre de 2024

Marco

Aitor Arregi y Jon Garaño me parecen dos buenos directores, tanto cuando trabajan juntos como por separado. La única película suya que no me gustó fue Handia. Pese a que las actuaciones eran muy buenas y a la belleza visual, me resultó aburrida. En cambio, me emocionó La trinchera infinita y también Loreak de Jon Garaño y Lucio de Aitor Arregi. De forma que iba bien predispuesta. Además, la historia de Enric Marco me resultaba muy atractiva. ¿Qué puede llevar a un hombre a construir toda su vida en torno a una mentira? A estas alturas supongo que todo el mundo conoce la historia d este hombre. Enric Marco se hizo pasar por superviviente del campo de concentración nazi de Flossenbürg, escribió un libro sobre sus supuestas experiencias e, incluso, llegó a ser secretario y después presidente de "Asociación Amical de Mauthausen y otros campos". Imagino que no fue casualidad que eligiera ese campo de concentración, porque solo catorce españoles estuvieron allí y todos habían muerto. El hombre daba charlas en los colegios, recibió premios y honores hasta que un historiador, Benito Bermejo, descubrió la impostura y lo denunció. Me imagino que lo que nos atrae a todos de esta historia es intentar comprender qué pasaba por la cabeza de su protagonista. Es fácil comprender las historias de gente que se hace pasar por otros para enriquecerse o conseguir algún tipo de beneficio, pero este no fue el caso de Marco. El verdadero Enric Marco murió en 2022, por lo que no pudo ver la película, pero los directores y, especialmente, el guionista Jorge Gil pudieron entrevistarlo. Grabaron más de trece horas de conversación con él y pudieron conocer bastante qué tipo de persona era. Lo definen como muy seductor, con una gran capacidad narrativa y, como no, con un ego impresionante. La elección de Eduard Fernández para dar vida a Marco me parece muy acertada. En realidad, creo que Eduard Fernández es un valor seguro y borda cualquier papel que interpreta. Hace poco lo vi en El 47 y también está genial. Ofrece muchos matices del personaje: una necesidad permanente de atención y reconocimiento, simpatía y don de gentes, capacidad para hablar en público y emocionar a la audiencia con lo que cuenta y da la sensación de que casi se cree sus mentiras. El actor consigue hacer verosímil ese enrocarse de Marco en la mentira cuando ya es evidente que nadie le cree, el valor de acudir a los medios a defender “su verdad”. Nathalie Poza está bien en su papel de esposa que no acaba de creer la historia, pero prefiere mirar hacia otro lado cuando aparecen sombras. También está muy bien Fermí Reixach, recientemente fallecido, en el papel de un verdadero superviviente de la deportación; Sonia Almarcha, como miembro de la asociación, y Chani Martín, como historiador que descubrió el fraude. Lo que probablemente también será digno de ver es un documental que se estrenará la próxima primavera, Popel (cenizas en checo), sobre el hombre al que Enric Marco suplantó la identidad: Enric Moner. Este hombre, nacido en Figueres, sí estuvo en Flossenbürg donde fue fusilado en abril de 1945, con la guerra a punto de finalizar. Un reportaje del Diario Vasco cuenta la investigación de Unai Eguia, que se interesó por Moner después de leer El impostor, el libro de Cercas, y llegó a descubrir que sus cenizas y las de otros deportados se conservaban en urnas individuales gracias al encargado del crematorio civil de Praga, Frantisek Suchy, que las guardó de esta forma y las numeró para permitir su reconocimiento. Unai Eguia se puso en contacto con nietos de otros deportados y consiguieron identificar y enviar a los familiares las cenizas de siete deportados. La verdad es que la II Guerra Mundial sigue dando mucho material para la narrativa y el cine.

viernes, 20 de septiembre de 2024

Casa en llamas




Tras este período vacacional, regreso a Zinéfilaz con una película catalana que vi en el cine en versión original y me dejó una buenísima impresión. Se trata de "Casa en llamas" .





"Casa en flames"( título original) está dirigida por Dani de la Orden e interpretada por Emma Vilarasau ,Enric Auquer, María Rodríguez Soto, Alberto San Juan, Macarena Gómez y Clara Segura entre otros.
Es una película del 2024 y ya desde aquí os vaticino que la próxima edición de los Goya se llevará más de un galardón. Al tiempo...

"Casa en llamas" gira en torno a un fin de semana en familia.Montse (Emma Vilarasau) que hace tiempo está divorciada ,ha reunido a sus dos hijos para pasar un finde en la casa de Cadaqués, en la Costa Brava.
A partir de aquí. el director orquesta un reparto de actrices y actores excepciones y el espectador no puede más que sucumbir a los giros de guión y las sorpresas que se suceden a veces en tono dramático a veces en tono cómico y casi siempre tragicómico.



Dani de la Orden nos deja una galería de personajes maravillosa , repletos de escandalosa imperfección como no podía ser de otro modo tratándose de la condición humana, tan compleja,tan caótica tan contradictoria.

Es así que la matriarca es capaz de cualquier cosa a fin de que ese fin de semana en familia se realice, caiga quien caiga, porque es sabido que en estos tiempos de prisa, pantallas y deshumanización, a veces lo más complicado es conseguir reunir a la familia en torno a una mesa, mirarse a los ojos y conversar.



Nos deja así Dani de la Orden una reflexión en torno a la paradoja de la incomunicación precisamente en una sociedad hiper tecnológica donde supuestamente estamos más conectados que nunca y sin embargo somos incapaces de establecer un verdadero contacto humano de igual a igual. Además, se abordan otras cuestiones no menos importantes como las mentiras, las dudas en la maternidad, la soledad, el amor , el desamor, el nido vacío, las complejas relaciones entre padres e hijos, la hipocresía y esa delgada línea que separa el bien y el mal en el comportamiento propio y ajeno.



En "Casa en Flames" nada es lo que parece y las máscaras están a la orden del día.Todos esconden sus verdaderas intenciones y los roles adquiridos dentro del clan familiar a pesar de que los hijos han crecido, permanecen de alguna manera intactos, como si el tiempo en ese sentido se hubiera detenido.



Quiero destacar un guión portentoso que sorprende y no deja tregua al espectador,tenía la sensación de que estaba en una magnífica obra de teatro donde lo importante era el diálogo y ese magnífico retrato de unos personajes perfectamente perfilados.
Y si de interpretación hablamos , no puedo dejar de destacar especialmente la brillante actuación de 
Emma Vilarasau  y por añadidura la de Enric Auquer  y María Rodríguez Soto.
Como mínimo Emma merece un goya a mejor interpretación femenina, eso como mínimo pero yo también otorgaría un galardón a la película como mejor guión. Ya veremos qué pasa al final.

Como broche de oro, ese acertado tema de Joan Dausà "Crema ho tot", cierra una película redonda que no me quedo corta si califico como de las mejores películas españolas en lo que llevamos de año.

Encantada estaré de compartir impresiones con vosotr@s si le dais una oportunidad.Id al cine por favor.
Buen fin de semana,


Troyana


viernes, 1 de marzo de 2024

Un amor

 


La última película de Isabel Coixet no se ha llevado ningún goya pero sin embargo, se merecía más de uno en mi opinión.



"Un amor"( 2023) está basada en el libro homónimo de Sara Mesa. Nos cuenta la historia de Nat ( Laia Costa) que es una traductora que escapa de la ciudad a un pueblo del interior de Aragón para reconducir su vida.

Aviso que ahondaré en la trama y los personajes. Si alguien no ha visto la película y no quiere detalles puede aplazar la lectura de esta reseña ahora y retomarla una vez haya visto la película.




El idílico mundo rural, a menudo tan idealizado por los urbanitas,  acogerá a Nat con desconfianza e incluso con hostilidad y poco a poco se irá dando cuenta de que el entorno no es tan bucólico y apacible como en un principio prometía. En este  contexto, su casero (Luis Bermejo) se mostrará grosero e incluso agresivo y recibirá una insólita propuesta sexual por parte de otro vecino conocido como "el alemán" (Keuchkerian) a cambio de unos arreglos caseros en la casa que ha alquilado y que literalmente se cae a pedazos.


Nat se verá inmersa en una relación pasional con " el alemán" que le hará plantearse qué clase de mujer es o qué clase de mujer creía ser.

De esta manera, primero Mesa y después Coixet nos dejan una reflexión sobre la devastación del amor, la contraposición del apego evitativo con el apego dependiente, la soledad, el poder del deseo casi animal como una fuerza poderosa e irracional que escapa por completo a nuestro control y nos lleva por derroteros insospechados que no pensábamos podríamos llegar a transitar.

"Un amor" es una película honda, compleja, con muchas capas y larga digestión. Os aconsejo la veáis en compañía porque da lugar al debate, a la reflexión, al intercambio de impresiones , es de las que te deja varios días con el personaje de Nat en la cabeza, o al menos eso me pasó a mí.


En un entorno en el que se suceden las micro-agresiones por parte de los habitantes del pueblo, Nat a veces soporta estoicamente los embistes de los demás y otras ella misma deja sacar a la luz el lado más oscuro de su condición humana, cual animal apaleado que ataca de manera inesperada por efecto de acumulación.

Es ese baile tribal de Nat al aire libre bien se podría ver como un momento de liberación y catarsis tras una verdadera tortura psicológica por parte de casi todos, incluida de ella misma. Un baile que nos podría llevar, tal cual le pasó a mi prima con quien vi la película , al Joker de Joaquín Phoenix en ese descenso a los infiernos bajando por las escaleras.

Ese mismo descenso a los infiernos es el que transita Nat en esa turbia y perturbadora relación con el alemán , objeto insospechado de deseo en un abismo de soledad y decadencia del que es muy difícil escapar.¿ será cierto eso de que siempre ansiamos aquello que no podemos tener? ¿ qué educación emocional hemos vivido en general y las mujeres en particular para no ser capaces de anteponernos, de levantar el estandarte del amor propio y la dignidad cuando el deseo nos tiende la trampa del triple salto mortal en el momento en que sólo recibimos rechazo e indiferencia?

No quisiera olvidarme de otro personaje masculino que parece inofensivo y también esconde condescendencia y crueldad bajo un halo de formas políticamente correctas y sin embargo alberga todo un abanico de gestos pasivo agresivos. Peter (Hugo Silva)es ese personaje que a menudo encontramos en los pueblos pequeños, alternativo y artesano, narcisista sin embargo tras ese discurso complaciente de "buen rollo", con el ego hinchado e incapaz de empatizar, de respetar el espacio ajeno, invasivo y moralista, desleal.

No hay tregua para la forastera, la progre que viene de la ciudad  con no se sabe qué intenciones. Y es así, tal cual el perro que adopta, que el animal herido, también se convierte en agresor en el momento más aleatorio e inesperado.

Isabel Coixet nos deja un relato interesante y perturbador de la condición humana, la maldad que habita en tod@s, el deseo animal, el amor y el desamor, la sociedad que atenta contra la libertad individual y la dependencia que transita donde habita el desapego.


No os la perdáis porque lejos de dejaros un mal sabor de boca, como diría Leonard Cohen , en todo hay una grieta por la que entra la luz.

Troyana 


domingo, 14 de enero de 2024

La sociedad de la nieve



Juan Antonio Bayona es uno de los directores españoles más internacionalmente reconocidos y se ha convertido en un referente en el cine de catástrofes. 

En 2012, nos dejó a tod@s boquiabiertos con "lo imposible" la película que reflejaba el tsunami ocurrido en Thailandia en 2004. Nos la contó poniendo el foco en una familia que residía en Japón y que aleatoriamente decidió ir a pasar allí sus vacaciones buscando sol y sosiego y se encontró con una catástrofe natural que cambiaría sus vidas para siempre. Ese año, a ese peliculón , le dediqué una reseña aquí  por si tenéis curiosidad.

Ahora, J.A. Bayona nos vuelve a sorprender con "La sociedad de la nieve"( 2023) esa producción de la que todo el mundo habla y de la que no podemos más que elogiar por narrar tan cinematográfica y espectacularmente la tragedia que sufrió la selección uruguaya de rugby en un accidente aéreo en la cordillera de los Andes en 1972.

Es inevitable acordarse de la película "Viven" de 1993 dirigida por Frank Marshall  e interpretada por Ethan Hacke, entre otros. Aquella película nos impactó y se quedó grabada en la memoria de todos los espectadores que la vimos.

Bayona se basa en el libro "La sociedad de la nieve " de Pablo Vierci, que a su vez se basa en el documental homónimo de Gonzalo Arijón. Tardó 10 años en hacer "La sociedad de la nieve y la rodó en Chile, Argentina y España.

"La sociedad de la nieve" es un cine espectacular que nos narra la vivencia de los supervivientes en los 72 días que permanecieron en la cordillera de los Andes. El saber el desenlace en la historia real no resta interés en el espectador que permanece anclado a la butaca viviendo en primera persona el frío, el miedo, el hambre, la desesperación, la lucha por la supervivencia día a día.

La película de Bayona nos deja una narración respetuosa y digna de cara a los fallecidos y nos lleva de la mano de la voz en off para acompañar la odisea que vivieron o malvivieron los supervivientes en ese entorno tan bello como hostil, tan imponente como inhóspito.



Este relato nos hace replantearnos cuestiones como : ¿ qué es la vida ? ¿ qué es lo importante en una situación tan extrema? ¿ cómo hacer habitable un entorno que no lo es? ¿ qué sentido tiene sobrevivir cuando en ese periplo hay otros que se quedan atrás?

Lo que Bayona refleja es que si sobrevivieron como grupo fue precisamente porque actuaron como colectividad (como ya el título de la película adelanta )y es de manera coral cómo está contada la historia sin dar protagonismo a ninguno, sabiéndose la suma de las partes por encima de la individualidad.

Es la naturaleza un protagonista más, como el sonido que está cuidado hasta el extremo así como la música y la fotografía. El resultado es carne de Oscar en mi opinión y de goyas, como no.

En relación a las interpretaciones, decir que todas son creíbles y honestas. Todo un acierto el reparto uruguayo y argentino, porque el rodaje en español aún se acerca más a la historia real.

Esa preocupación por el director de ser precisos con la historia real se percibe en todos los detalles, como el parecido físico de los actores y actrices con los protagonistas reales de la historia, las fotografías, la recreación de los exteriores, los testimonios orales, los documentos físicos....

Desde el punto de vista sociológico ,esta película resulta todo un antídoto contra el veneno de una sociedad cada vez más individualista y superficial, propia de países desarrollados donde sólo prima el interés propio y como mucho por extensión, el de tu familia. La condición de humano aquí destaca por primar el grupo, tus iguales en una situación límite en la que vivir depende de la colectividad, de la suma de esfuerzos, con independencia de que lleven o no tu misma sangre.

Los dilemas morales, la ética, lo que está bien o está mal, son cuestiones que cobran otra dimensión cuando está en juego seguir o no con vida. Los límites se difuminan, se relativizan, las prioridades son otras. Esta película a nivel filosófico, también es una fuente de inspiración para el debate y la sana y educativa confrontación.

" Lo que está pasando acá ,no se puede ver con los ojos de antes"

"Ese Dios de antes ahora es un dios transmutado en las manos de .....los ojos de .... los brazos de ...los ojos de........"

" lo que al principio parecía impensable, se convirtió en habitual"

La fe, el sentido de la vida, la dimensión más espiritual también se transforma con la vivencia en la montaña y cada uno encuentra sus respuestas en lugares diferentes.

En resumen, no os perdáis este peliculón de Bayona, es toda una lección de lucha por la supervivencia colectiva, una  muestra de cine espectacular donde se disecciona la condición humana en situaciones límites en las que mientras se pueda respirar, hay esperanza para seguir.


Feliz semana,

Troyana