Cuando he de escoger entre dos películas es evidente
que siempre lo tengo claro y mis preferencias van dirigidas al cine clásico. No
veo mucho la televisión y si lo hago es
para ver alguna película o últimamente me adentro más en el mundo de las
series.
La series, y sobre todo las americanas han cambiado
mucho en estas dos últimas décadas. El filón que proporciona el hecho de
introducir a un actor o actriz conocido en el mundo cinematográfico en la pequeña
pantalla da mucho dinero. Pero además también hay que decir que los guiones, la
técnica, todo en general, es mucho más cinematográfico.
Las productoras televisivas han apostado por las
series de gran calidad y en muchos de los casos han acertado, series como Breaking Bad,
Los Soprano (que yo diría
que fue una de las primeras series con este nuevo formato),
Friends,
Juego de tronos,
Lost,
Walking Dead
(para mi Troyana favorita)....
y tantas otras han dado calidad a un género que
hasta hace veinte años se conocía como menor.
Otros países también han comprobado este nuevo filón
en la pequeña pantalla y se han apuntado al carro.
Pero aquí está la espada de doble filo, se hacen
tantas series, que en muchos casos se acierta y en otros no, a veces piensas
que tienes un buen producto, una buena historia y unos buenos interpretes pero
no sabes porqué la cosa no funciona.... es el caso de esa serie de caballos
(que ahora ni recuerdo) con el gran Dustin Hoffman y que fue un fracaso.
Y luego están aquellas series que son flojas , que
van aguantando , dos, tres o hasta cinco temporadas, por el simple hecho de que
tienen sus fans y que hay algo en ellas que engancha, sea sus actores, sea su
historia o sea el género. En este caso , el género y más concretamente el
musical es el que me engancha a mi y por eso intento ir siguiendo algunas de
ellas, aunque reconozco que su calidad no sea del todo la deseada...
Es el caso por ejemplo de Glee (la versión moderna de Fama),
serie para adolescentes, con un grupo de estudiantes de instituto , freakies en
su mayoría, desahuciados o marginados por su entorno que encuentran en el club
Glee, un grupo de cantantes con un profesor también marginado, la vía de escape
para todos sus males. La gran virtud de esta serie, para mi, son básicamente
dos, la primera es el trato que se tiene a ese grupo de chicos y chicas
marginados y la solidaridad que hay entre ellos, quizás mal trabajado en la
serie pero el valor de la amistad o la importancia de ayudarse entre ellos es
un valor que lo encuentro interesante y segundo y más importante es ese
conjunto de números musicales de todo tipo que engancha en cada uno de los
episodios, memorables los especiales que les dedicaron a West Side Story, a Grease o a The
Rocky Horror Picture Show o a Madonna
y Britney Spears.... y a tantos
otros, asi como participaciones especiales como Carol Burnett, Whoppi Goldberg,
Gwyneth Paltrow, Kate Hudson, Sarah Jessica Parker, Gloria Stefan, Olivia
Newton John, o la mismísima Shirley MacLaine,
Y luego hay otra serie bastante floja para mi gusto,
muy sencilla en su forma y su contenido pero que me atrapa en cada episodio por
su música, la música country, me refiero a Nashville.
El guión, muy tópico, Ryana James estrella de country desde hace dos décadas
ahora un poco en declive debe lidiar con la nueva estrella de los adolescentes
Juliette Barnes. Son dos estilos muy diferentes pero en el fondo con muchas
cosas en común, sobretodo el amor a la música country.
Ya digo que es floja pero reconozco que sin saber
nada de este tipo de música, mi debilidad por ella es grande. Los temas que
aparecen en cada episodio seguramente reconocidos por los amantes de esta
música son para mi un autentico placer para mi oído.
No digo que la sigáis porque ya he dicho de buen
principio que no son de gran calidad pero si os gusta la música, la buena
música estas dos series son dos claros ejemplos para escucharla.
Hasta la próxima!
Bargalloneta


















































