viernes, 22 de octubre de 2021


En junio de 2021 comenzó a rodarse en Nueva York, dónde si no, una nueva temporada, la séptima, de esta serie que se emitió entre 1998 y 2004 (94 episodios en seis temporadas) y se prolongó después en dos largometrajes: uno en 2008 y otro en 2010. Se programó un tercero para 2017, pero quedó cancelado.

“Sexo en Nueva York” fue una serie popularísima, de gran éxito en sus estrenos y con un montón de reposiciones posteriores. Es una serie mucho más vista de lo que se confiesa, muy citada, muy referenciada, y que, sin embargo, raramente aparece en los ránkings de las series de culto. ¿Por qué? Luego hablaremos de esto.

Centrémonos ahora en que, más de veinte años después, regresa a HBO Max con el título “And just like that” (que puede traducirse por “Y así, como si nada”) y diez episodios de media hora cada uno. Dicen las malas lenguas que al rebufo del reencuentro de “Friends”, vuelven casi todos sus protagonistas, con la remarcable y estelar ausencia de Kim Cattrall, la imprescindible Samantha Jones. No dejo de preguntarme hasta qué punto se resentirá la historia de este enorme vacío, aunque, por otro lado, tengo toda mi confianza en el equipo de guionistas, cuya principal preocupación seguro que es precisamente que no se note que falta. Además, este equipo ha prometido “novedad total”, así que pinta bien.


La primera foto del rodaje de la séptima temporada (etonline.com)

Vuelve Chris Noth (Mr. Big), aunque se lo estuvo pensando, y también repiten Evan Handler (Harry Goldenblatt), Mario Cantone (Anthony Marento), el entrañable Willie Garson (Stanford) y David Eingenberg (Steve Brady). Abonado a las breves apariciones, aparece brevemente John Corbett (Aidan) y repite como director ejecutivo Michel Patrick King.

Echo de menos en el reparto al guaperas de Jason Lewis (Smith Jerrod), pero, al no estar Samantha, tampoco tiene mucho sentido.

Esta séptima temporada que ahora se rueda nos mostrará a las tres amigas, una vez cumplidos los cincuenta años, tal como anticipaba el final del segundo largometraje. Promete una visión del mundo desde la cincuentena, lo cual es novedoso e interesante.

También han adelantado que hablará de la pandemia y que incorporará un nuevo personaje no binario, Che Díaz, interpretado por Sara Ramírez, a quien conocemos de “Anatomía de Grey”.

El rodaje se llevó en principio bastante en secreto, aunque Sarah Jessica Parker compartió en Instagram el primer vídeo teaser de este esperado regreso.

No os voy a engañar: me voy a lanzar a una defensa encendida de esta serie, pero antes voy a nombrar un defecto: su pésima traducción al castellano. Hay fragmentos con una versión castellana penosa, sin gracia y hasta sin coherencia. Quizás no fuera posible hacerlo mejor, pues la protagonista es muy aficionada a los juegos de palabras y eso es siempre un quebradero de cabeza para las traducciones. Así y todo, los largometrajes tienen una mucho mejor versión española, de manera que algo sí se podía mejorar.

Ya está. Hecha la minicrítica, vamos con la alabanza. Un punto muy a favor de esta serie es que su contenido, veinte años después, sigue en vigor y, al menos en mainstream, no se ha superado. Vamos con uno de sus puntos fuertes: está totalmente protagonizada por mujeres, cosa que no es frecuente y menos frecuente era en 1998, cuando se estrenó. Volviendo a lo de los ránkings que os decía antes, mirad cuántas de esas series presuntamente de culto están protagonizadas por mujeres y luego hablamos.

Otro punto fuerte y rompedor: la serie consiste en una exploración de la sexualidad y el placer femeninos, algo que a menudo molestaba y provocaba críticas feroces; demasiado feroces; sospechosamente feroces. Hace más de veinte años fue una forma de presentar los universos femeninos y hablaba sin tapujos de sexo, abortos, masturbación… De mujeres profesionales, de cómo se desenvolvían en sus trabajos, de cómo se veían y cómo las veían en lo laboral, de la tensión con las carreras de sus parejas…

Como serie, “Sexo en Nueva York” evolucionó. Comenzó con un tono narrativo y acabó con otro. Con el tiempo, se hizo menos ligera, algo más amarga, pero con ese amargor sabroso del té negro bien cargadito.

Tiene especial miga su final irónicamente feliz: todas las chicas acaban emparejadas, pero con unas situaciones de pareja que no son ni mucho memos las soñadas, jugando así con las convenciones de la comedia romántica.

Ya para acabar, os voy a recomendar un artículo muyinteresante sobre esta serie. Lo publicó Emily Nussbaum en The New Yorker en julio de 2013. Se titula “Difficult Women. How ‘Sex an the City’ lost its good name” y os resumo un poco sus ideas principales.

“Sexo en Nueva York” fue una serie pionera, atrevida, con episodios de una brillante coherencia. Puede criticársele haber envejecido en un par de aspectos: el primero, la falta de diversidad (mujeres blancas y mayormente heterosexuales) y el segundo, que no son precisamente defensoras de un estilo de vida sano, pues beben, fuman y consumen fast food sin remordimiento alguno. Se me ocurre (a mí, no a Nussbaum) que quizá quieran actualizar algo de esto en la próxima temporada.

Carry Bradshaw no es una heroína; más bien, una antiheroína: no es perfecta; engaña a sus parejas. Es una tía poco complaciente, cortante, deslenguada; tiene un punto de vista cínico, es promiscua y utiliza un lenguaje soez. Tanto ella como sus amigas son taimadas, astutas, impías y tienen gran ingenio y sentido del humor. Son atractivas y triunfadoras y carecen de la fragilidad de otras protagonistas televisivas como Ally McBeal.

Termino con un aspecto que destaca Nussman y que me parece fundamental a la hora de entender la condesdendencia y el desprecio con el que los críticos (y aquí el masculino no es genérico) trataron a esta serie. Fijaos en que estas chicas guapas, elegantes, atractivas, inteligentes, profesionales, triunfadoras no gustaban a los hombres. Solo nos gustaban a las mujeres. Los críticos se cebaron contra sus carísimos modelitos de alta costura y su modo de vida pijo y obviaron todo lo demás. Puede que ya sepamos por qué.

Noemí Pastor

viernes, 15 de octubre de 2021

El juego del calamar




Dado el fenómeno social en el que se ha convertido, me decido a darle una oportunidad, también animada por una compañera ex- zinéfila Anoche soñé que había vuelto a Manderly de nuevo (manderly07.blogspot.com)  y me encuentro con una serie coreana que me sorprende para bien, superado el shock de las primeras escenas con un juego que me resulta infantil y a la vez violento.

"El juego del calamar" de Hwang Dong-hyuk nos conduce por una gran yinkana de juegos tradicionales y letales con la particularidad en el que tod@s los participantes tiene algo en común : vienen de situaciones económicas muy desfavorables, arruinados y en su mayoría endeudados.


El espectador queda atrapado en el espectáculo puede ser que manido pero siempre resultón de ver cómo la competitividad y la ley del más fuerte se abren paso entre los jugadores, a fin de conseguir el cotizado premio, que es una importante suma de dinero.



Las pruebas normalmente son simples juegos infantiles con la salvedad de que la gente muere conforme va siendo eliminada. La organización de los juegos, por otra parte, es tan secreta, anónima y criminal, que viene a darle a la serie de tan solo nueve episodios ese halo de misterio y de intriga que nos deja enganchad@s de manera irremisible a la pantalla.



Pero "El juego del calamar " esconde algo más que puro espectáculo y entretenimiento, es una demoledora y sádica crítica al sistema socioeconómico en el que estamos inmersos: el capitalismo, el individualismo, la competitividad, la ley darwinista de la supervivencia del más fuerte, el valor nulo atribuido a la vida humana, la ausencia de escrúpulos y el dinero como único dios en una sociedad perdida, materialista y mercantilizada.



Sólo se perciben destellos de humanidad aislados en algunos jugadores que se resisten a perder la piel de humanos en un claustrofóbico circo romano donde los ricos pagan por ver cómo las clases más pobres se destrozan entre sí y luchan contra los elementos impuestos  a fin de seguir con vida.

Este festival despiadado de sudor y sangre, lejos de decaer conforme avanza, va "in crecendo " y sostiene una tensión calculada que resulta adictiva. Este proyecto que  además de contar con Hwang Dong.hyuk como creador, tiene como protagonistas a  Lee Jung-jae, Park Hae- soo, Wi Ha-jun, Oh Young- soo y Jung Ho-yeon .

Si todavía no la habéis visto, dadle una oportunidad, porque no os arrepentiréis, y ya de paso, si os apetece debatir, pasad luego por aquí y compartimos impresiones a ver qué os pareció.

ATENCIÓN CONTIENE SPOILER:

Y ahora entro en debate sólo para quienes la hayan visto:

¿le habrías dado otro final?¿ te resulta coherente el giro de guion en el último tramo?


En mi opinión, me hubiera gustado que ya puestos, el anciano enfermo, fuera un personaje más manifiestamente maléfico y retorcido todavía, que hubiera disfrutado con el espectáculo  pero  al mismo tiempo que por alguna razón hubiera dejado con vida al protagonista sólo porque éste sin saberlo, hubiera detonado alguna tecla entrañable, pura y oculta de su infancia, puede que su último reducto de bondad.

Sea como fuera, "El juego del Calamar" es una serie adictiva, muy bien realizada y mejor interpretada, que merece la pena ver y disfrutar. Y sí, para quienes piensen que es imposible, una serie puede ser buena y al mismo tiempo, popular.

Buen fin de semana a tod@s

Troyana.


viernes, 8 de octubre de 2021

¿Qué pasaría sí...?

¿Qué pasaría si no hubiera continuaciones? Si de cada nueva idea no fueran a salir 20 películas o series contando lo que sucedió en la histoira, 10 versiones, 15 remakes y 20 alternativas...pues que quizá estaríamos hablando de que Hollywood y la industria del entretenimiento han vuelto a encontrar la "originalidad" perdida.


Y es que muchas veces, lo que queremos es buscar una película única, no enfretarnos de nuevo al hombre de la máscara que te persigue con una sierra mecánica, a la enésima adaptación de los amores de Elizabeth Bennet y Mr Darcy, a monstruos radiactivos que pululan por el Pacífico, o a un nuevo superhéroe que salía 5 minutos en la última película del género.

Siendo comprensivos, se entiende que como he dicho antes, estamos ante una "industria", y el fin de toda empresa es obtener el beneficio material a través de la emisión continuada de productos, elementos paralelos los unos a los otros, porque así aumenta sus ganancias.

Marvel había creado un universo en el mundo del papel y siempre quiso, de forma natural, llevar este mundo al cine y la televisión. Sus intentos antes del Spider-Man de Raimi en 2002 o los X-MEN del 2000, fueron torpes y de bajo presupuesto, más bien creados, por las productoras que habían comprado los derechos de los personajes. Con cierta gloria, en cambio, a partir del 2000, generaron el interés en los tebeos en la gran pantalla. de forma desigual. Un plan con muchos cabos sueltos hasta que Marvel se "independiza" y crea el MCU (esa tanda de películas hechas a través de Disney) y el éxito en el mundo de los tebeos crece exponencialmente y domina la pantalla.

En la televisión, los personajes se habían limitado a una serie de series infantiles de dibujos de los 70, como Spider-Man y sus amigos, hasta los años 90, donde se vuelve a producir Spider-Man y también La Patrulla X, con un estilo a medias entre los dibujos occidentales y los japoneses, logrando trasladar de forma bastante efectiva lo que se había narrado en viñetas. Luego llegaron más series de animación, pero no se recuerdan de la misma manera que éstas entre los nostálgicos.

Marvel expandió su universo en la pequeña pantalla con acuerdos con ABC o Netflix en la última década. De aquí saldrían series que son de lo mejor de la "Casa de las Ideas" como la grandísima Daredevil, o la muy entretenida Agente Carter. Consideradas no canónicas actualmente en el universo MCU (cosa curiosa, pues 2 personajes de Agente Carter salían en Avengers: Endgame, como cameos de alto nivel), la empresa, a través de Disney, nos hizo llegar tres nuevas series por su plataforma de pago: Wandavision, Falcon y el Soldado de Invieron y Loki. Estas series han sido tres apuestas desiguales, donde la clara ganadora, es la primera que se estrenó, y que ha provocado una nueva eclosión de series para el año que viene, en forma de segundas temporadas o spin-offs como el Agatha Harkness que se anunció esta semana. Minetras tanto, llegará Ojo de Halcón en unas semanas.

Desde luego, que los aficionados a los cómics, o aquellos que han disfrutado del evento cinematográfico que ha sido (y que parece que continuará siendo) el MCU, pueden sentirse a gusto, aunque una no puede dejar de pensar a veces, si esto no parece más que una "telenovela" a gran escala, donde el final no existe y que en algún momento, empezará a tener agujeros de guión (si es que no existen ya).

La última serie, cuyo último capítulo de la temporada llegó este miercóles, y que se ha unido a este conjunto de películas y series, es What if...?, en formato de animación, y sinceramente, aunque  desigual pero con un desarrollo muy positivo, en general, resultado más coherente que algunas de las "expansiones" que se han lanzado como carnaza al espectador en los últimos años.

Pero, ¿resulta fundamental una serie que juega exactamente con proponer, a modo de Dimensión Desconocida, historias paralelas que no son canónicas? Verdaderamente, puedo decir que para los más fanáticos sí, pero incluso puede gustar a los seguidores habituales que no se lo han visto todo, aunque que conocen a los personajes más populares. En verdad, no sé si incluso la serie ha actuado como una especie de "laboratorio de pruebas" para saber cómo seguir expandiendo el negocio, en función de la acogida de los espectadores, pero está bien hecha como hemos dicho, bien planteada, e incluso, los doblajes de los personajes están realizados, en muchos casos, por los actores originales. Además, no es la primera vez, que plantear un "universo alternativo" a la historia, como hacía Spider-Man into the Spiderverse, merece más la pena que seguir por la ruta habitual (cosa de la que Marvel ya ha tomado nota y veremos las consecuencias en Spider-Man: No Way Home o Dr Strange: Multiverse of Madness.

Y sólo me queda decir. ¿Tendrá esto un final alguna vez? No lo sé, pero dependerá de la paciencia del espectador, y para lograr no "quemarla", Marvel tendrá que mantener una estructura monstruosa de actores y talento detrás de las cámaras. Que no se me malinterprete, que me parece fantástico crear universos de talento, que siempre he sido fan de la Hammer o los monstruos de la Universal, aunque estos no se tomaron en serio, y quizá ahí, Marvel, DC, o cualquier productora de tebeos que quiera expandirse, debería tomar nota. Y eso sí, que la existencia de estos universos no "entierre" otro tipo de propuestas cinematógraficas, más originales y que cuenten historias cerradas.

Carmen R

viernes, 1 de octubre de 2021

69 Edición del Festival de Cine de San Sebastián

Este año el Festival de Cine de San Sebastián se ha acercado más a la normalidad. Mucha más gente que el año pasado, aunque seguíamos con aforo reducido, entradas numeradas y normas estrictas. Lo peor, que había que coger las entradas cada mañana a las siete. Hemos dormido poco este festival. Este año he tenido una becaria con acreditación en mi blog y hemos podido ver más pelis para comentaros. Yo empecé con Un segundo de Zhang Yimou (el director de maravillas como Sorgo rojo o La casa de las dagas voladoras). Disfrute mucho con esta película que es un homenaje al cine, con todo lo peculiar que puede ser mostrar cómo era el cine en los años 60 en China. Después fui a ver Jane by Charlotte, un documental que ha dirigido Charlotte Gainsboug sobre su madre, Jane Birkin. Yo de joven, además de querer ser Lauren Bacall, quería ser Jane Birkin. Viendo el documental creo que mejor no, no ha tenido una vida fácil. Es un estilo de documental bastante particular, basado más en la relación que en la biografía. Me gustó. Una de las películas que más me han gustado en esta edición ha sido Maixabel, de Iciar Bollain. La directora es experta en tratar temas difíciles con inteligencia y sensibilidad y también en esta ocasión lo consigue. Blanca Portillo y Luis Tosar están espléndidos y muestra uno de tantos aspectos de nuestra historia que quedan por abordar.
Para compensar, ahora una que me pareció un rollo, aunque se llevo el premio a la mejor dirección y a la mejor intérprete exaequo con Jessica Chastain. Hablo de As in heaven de Tea Lindeburg, un drama rural en la Suecia del siglo XIX que en mi opinión os podéis ahorrar tranquilamente. También os digo que a mí no me elegirán nunca como jurado y, si me eligieran, los otros miembros me expulsarían porque rara vez estoy de acuerdo con el palmarés. Le dieron el premio del jurado al mejor guion a Benediction de Terence Davies, un peñazo sobre la biografía de Siegfried Sassoon, un poeta inglés que sobrevivió a la Primera Guerra Mundial. No dudo de que el personaje sea interesante, pero la película me pareció aburridísima. Por el contrario, mucha gente se aburrió con Vous ne desirez que moi de Claire Simon, que está basada en la relación que mantuvo Yann Andreas con Marguerite Duras. Es cierto que como película resulta lenta y poco cinematográfica, pero la historia me interesó. También os diré que Duras ha caído varios puntos en mi estima. Arthur Rambo, de Laurent Cantet, un director muy de mi gusto, nos muestra cómo las redes sociales pueden encumbrar o hundir a una persona. Una reflexión interesante y poco maniquea sobre un joven de origen argelino de un suburbio de París que triunfa de forma espectacular con una novela. De pronto aparecen unos tweets escandalosos que escribió con un pseudónimo… Red Rocket no me gusto tanto como la anterior que vi de su director, Sean Baker, The Florida Project. En esta ocasión nos muestra a un actor porno venido a menos que vuelve a su ciudad natal. Una historia de perdedores en el Texas profundo. A mi becaria le gustó Josefina, la opera prima de Javier Marco que cuenta la relación entre un funcionario de prisiones y la madre de un preso.
Y a las dos nos encantó Mass, un drama dirigido por Fran Kranz. Dos parejas, que tienen en común una terrible desgracia que afectó a sus hijos, se reúnen para intentar sanar sus heridas. La historia es terrible y los actores espectaculares. En cambio, me dormí en el documental sobre Buñuel de Javier Espada. Tengo que reconocer que fui a verla a las 4:30, que es una hora en la que el cine debiera estar prohibido, pero me pareció que no tenía alma, que era como ver el No-Do. En un muelle de Normadía, de Emmanuel Carrère (no sabía que este hombre dirige, además de escribir) nos cuenta la historia de una famosa escritora que se hace pasar por limpiadora para poder conocer de primera mano la vida de estas mujeres. Juliette Binoche está estupenda, como siempre, y la parte que muestra las condiciones de vida de las trabajadoras está muy bien, pero la historia decae un poco. Ahora van tres opiniones de mi ayudante. La hija, de Martín Cuenca le pareció una historia que atrapa pero que resulta muy inverosímil. Si consideramos que una anterior película de este director era Caníbal, no es de extrañar. Distancia de rescate, de Claudia Llosa aborda el tema de la maternidad (tema recurrente en este festival) de una forma tan extraña que mi amiga no la entendió. Os aseguro que mi amiga es muy lista, si no la entendió es que algo no está bien explicado. Por fin El buen patrón, de Fernando León de Aranoa (un valor seguro). Yo me la perdí por culpa del autobús que me hizo llegar dos minutos tarde, pero espero que la estrene pronto porque según me dijo es una comedia que mantiene la crítica social que es característica de su obra y le gustó mucho. Enquête sur un scandal d’ etat de Thierry de Peretti es súper sin más. Una historia de investigación periodística sobre corrupción policial que no aporta gran cosa. Se puede ver, pero no es un peliculón.
La abuela, de Paco Plaza nos espantó a las dos. Claro que no sabíamos que íbamos a ver una peli de terror. Yo leí que cuidar de su abuela se convierte en una pesadilla para una joven y me imaginé visitas a los servicios sociales, búsqueda de cuidadoras y cosas así, no me imaginaba la abuela diabólica. Las actrices están muy bien, pero solo recomendable para amantes del género. Los ojos de Tammy Faye de Michael Showalte me decepcionó un poco, pero quizás es solo consecuencia de mis expectativas. Trata la historia de un matrimonio de telepredicadores que estafaron a sus seguidores. Jessica Chastain tiene una interpretación impresionante y, además, canta muy bien, pero esperaba que la historia fuera más interesante. También vi una serie completa, porque soy una jabata. La Fortuna, de Amenabar. Es una serie de aventuras sobre un tesoro rescatado del fondo del mar. Un buen producto comercial que mantiene el interés y está bien interpretado. Además, uno de los protas es Stanley Tucci, que me encanta. Y para terminar, Todo ha ido bien, de mi admirado François Ozon. Una buena historia sobre la eutanasia que no resulta sensiblera ni ñoña, que es un peligro que corren las películas que abordan este tema.
Y esto es todo, amigas. En conjunto creo que la 69 edición ha sido buena. Igual en la 70 ya vamos sin mascarilla…

viernes, 24 de septiembre de 2021

Eloy de la Iglesia versionando a Henry James

Hace poco un amigo me regaló “lejos de aquí”, la biografía que cuenta la relación autodestructiva del actor José Luis Manzano y del director Eloy de la Iglesia. El autor va narrando la historia de sexo, dependencia y excesos de ambos mientras va  explicando los procesos creativos del director zarautztarra junto a sus fieles guionistas. Después de tanto éxito con pelis como “la semana del asesino”, “el pico”, “el pico II” o “colegas”, a de la Iglesia le apeteció versionar una de las historias más famosas del autor Henry James.

Las muñecas antiguas son inquietantes, sobre todo las que llevan lombrices en el ojo vacío

Henry James escribió este breve relato de terror sobrenatural hacia 1898 en el que una institutriz británica era contratada por un señor, tan rico como desaprensivo, el cual le encargaba la educación de dos sobrinos que se criaban en una mansión en la campiña inglesa con el único requisito de que no le importunara jamás sobre nada de estos dos jóvenes que estaban bajo su  despreocupada tutela. La relación de la protagonista, que en el libro no tiene nombre,  el niño, la niña y la criada es la esencia de esta novela de James que se ha llevado al cine en incontables ocasiones. De la Iglesia no se pudo resistir a hacer su propia versión.

Cartel con letras características vascas

Pedro Mari Sánchez es Roberto (Aquí el personaje sí tiene nombre) un exseminarista apocado y un pelín intransigente que gusta de flagelarse para la contrición de sus pecados, aunque sólo sean de pensamiento.  Roberto es contratado por el  conde de Etxeberria , interpretado por Luis Iriondo, actor de apariencia aristocrática que, además, es el compositor de la música de esta cinta y de otras de Eloy de la Iglesia como “el pico”. El señor conde sólo le marca una condición: Que jamás le moleste con nada relacionado con sus sobrinos.

Luis Iriondo, actor y músico. Tan pronto te hace de Lluis Companys como de aristócrata de Neguri

Roberto llega a una mansión en la verde costa guipuzcoana dispuesto a ser un diligente educador de dos niños: Flora y Mikel. Flora es una niña de unos diez años todo bucles dorados y vestiditos con encajes que vive junto a la única persona de servicio que hay en la casa, Antonia, interpretada por la veterana  Queta Claver. Mikel es un preadolescente al que expulsan del colegio de curas donde estudiaba. La relación de los cuatro personajes y algunos elementos sobrenaturales tensa la historia. Hasta aquí os cuento.

Queta Claver es la ama de llaves y los niños de la casa esperando a "los otros".

Viendo la peli se puede disfrutar del encanto de la playa de Itzurun (Zumaia) con sus flyschs y del decorado de la mansión decimonónica conde moran los personajes de la historia basada en la novela de Henry James.

Modelitos decimonónicos

Como no puede ser de otra manera en la filmografía de Eloy de la Iglesia, la peli es una historia que no pasaría el test de Bedchel. Si no me equivoco, y puede que lo haga, la única peli del zarautztarra en el que hay personajes femeninos de peso que no están de satélite de un varón es la que hizo a continuación de esta peli gótica-kitsch que hoy traemos. La peli posterior no es otra que  “la estanquera de Vallecas”.  En esta versión del texto de James hasta la institutriz ha cambiado de sexo, pasando a ser un joven  y  pusilánime exseminarista.

Pedro Mari temiendo encontrarse con Nicole Kidman

De la Iglesia y Sánchez tuvieron una relación laboral de lo más áspera. Sánchez no entendía por qué su personaje debía ser homosexual, aunque fuera reprimido, cosa que se deja insinuar de una manera muy fugaz en la peli, pero ya sabemos que de la Iglesia no concebía las historias de sus cintas sin ese toque tan personal, sobre todo en una época, ya a mediados de los 80, donde el franquismo es el que se ha metido en el armario y la visibilidad gay comienza a tratarse con naturalidad.  Tentado estuvo de la Iglesia a prescindir del afamado actor teatral cosa que no hizo porque ya se llevaba gran parte del rodaje hecho y el cambio a esas alturas era tirar un dinero que no se tenía con tanta facilidad a pesar de las subvenciones.

El toque Eloyano y la erótica del cuerpo joven

Esta no es una de las pelis más famosas de Eloy de la Iglesia y no funcionó en taquilla a pesar de las buenas críticas recibidas, pero, ya se sabe, la gente veía en las pelis de de la Iglesia lumpen, navajazos, atracos y jeringuillas, y un dramón de terror sobrenatural ambientado en una costa guipuzcoana del final del siglo decimonónico no se ganó al público. 

Juli Gan.


viernes, 17 de septiembre de 2021

Nieva en Benidorm

 


 Sé que soy una persona afortunada. Poder ver y comentar una película con tu madre de 76 años, a la cual debes tu aflicción por el cine desde niña, no está al alcance de cualquiera.

Por eso hoy, ya en plenas vacaciones, quería dedicarle una reseña a la última que hemos vista juntas desde este pequeño pueblo en algún lugar de Castilla la Mancha: " Nieva en Benidorm" de Isabel Coixet.


Si no fuera una seguidora admirada de la filmografía de Isabel Coixet ( Cosas que nunca te dije, Mapa de los sonidos de Tokyo, Mi vida sin mi, Nadie quiere la noche.,La librería ,Aprendiendo a conducir..etc...etc.) ) tal vez, hubiera sido menos probable que esta película no me hubiera parecido fascinante, pero tenía todas las papeletas para caer una vez más rendida a sus pies por su manera de hacer cine, tan intimista ,tan particular y a la vez no manifiestamente pero sí, intrínsecamente transgresora.

Transgresora "Nieva en Benidorm" porque entre otras cosas, los personajes protagonistas son de alguna manera personas que socialmente, con los baremos oficiales (poder, reconocimiento público, prestigio......)no son precisamente triunfadores y tampoco son personas con una red de afecto estable y satisfactoria, pero son los que Coixet le interesan y sobre los que pone el foco una vez más.

Peter Riodan (grandioso Thimoty Spall) es un ex-banquero inglés aburrido, metódico, tímido y obsesionado con los fenómenos meteorológicos. Lleva años sin saber de su hermano Daniel, que por lo que sabe es un hombre de negocios afincado en Benidorm, por lo que cuando el banco decide sin previo aviso deshacerse de él concediéndole la jubilación anticipada, se lanza a la aventura de viajar hasta Benidorm para reencontrarse con su hermano Daniel.

A su llegada a la singular Benidorm, Peter descubre que su hermano ha desaparecido y que es propietario de un club de burlesque donde trabaja Alex ( grandiosa Sarita Choudhury).


Peter y Álex intentarán averiguar el paradero de Daniel  ayudados por una particular policía local obsesionada por la poesía y por Silvia Plath, e interpretada por la sin par Carmen Machí.

Tal como dice Fotogramas, la ciudad de Benidorm es un personaje más en este romántico thriller, donde como dice uno de sus personajes "cualquier cosa es posible", incluso cuando tu vida parecía no daba más de sí, o ya no contabas con que la vida pudiera sorprenderte también para bien.


Además hay que señalar la participación especial en la película de Ana Torrent, encarnando un misterioso y oscuro personaje a modo de mujer de la limpieza del hotel, obsesionada en secreto por la exuberante Alex , aficionada en sus ratos libres a los conjuros y la brujería y trayéndome a la memoria a la inquietante ama de llaves de "Rebeca" de Alfred Hitchcock. Sin desmerecer la interpretación de Pedro Casablanc, como un carnicero perverso que perpetúa un secuestro y nos deja un personaje siniestro y por momentos, aterrador.

Expuesta la trama y los personajes, os daré resumidamente algunas razones poderosa para ver "Nieva en Benidorm", siendo lo más objetiva posible y dejando en el inconsciente bien guardada todos los recuerdos felices y por supuesto idealizados que me vinculan a la ciudad:

1) El universo emocional de los personajes y su encuentro.

Fascinada como estoy por los personajes solitarios, de mediana edad, cuyas cartas  parece ya  han sido dadas, tal cual la vida de Peter y de Alex.

Ya nadie daría un duro por ellos por separado, nadie les vaticinaría un futuro en el marco del éxito social más convencional: familia, niñ@s, tal vez, una mascota, barbacoa los domingos....etc... sin embargo si ahondamos un poco, Alex al margen de convencionalismos es una mujer poderosa, sensual, exuberante y también empoderada ,en el extrarradio de lo políticamente correcto y aceptable. Se auto-reconoce independiente, regenta un negocio del que es socia, es buena jefa y no quiere que nadie venga a salvarle, se sabe dueña de su vida y libre.

Por su parte, Peter, es el semblante del perdedor en el mundo capitalista neoliberal y deshumanizado que nos toca vivir, sin ambiciones, sin rasgos competitivos ni narcisistas, va por la vida, como un niño lleno de años, inocente e incluso, altruista ¿ realmente ha fracasado en la vida? depende sin duda del baremo que cada cual utilice. Un hombre que lo único que le hizo ir hasta Benidorm era encontrar a su hermano y al final, contra todo pronóstico, parece que  se encuentra a sí mismo.


Por otra parte:

¿ qué probabilidad hay de que dos personas tan diferentes incluso residentes en diferentes paises se conozcan y de manera tan inintencionada, se cambien la vida el uno al otro? ¿una entre cien, entre mil?

2) La ciudad como una protagonista más

Porque ese Benidorm cruce de caminos y destinos de colectivos tan diversos como los guiris a menudos británicos hayan votado al Brexit o no, los españolit@s que se dedican un homenaje en sus sin duda merecidas vacaciones de playa y nuestr@s mayores con sus viajes del Imserso, son una mezcla singular y particularísima de la ciudad de los rascacielos que es prima hermana de Nueva York pero en pequeño y con la particularidad de estar bañada por el Mediterráneo.


Una geografía conectada con el cielo, ese cielo que es clave en el afán meteorológico de Patrick: las nubes, el sol, la niebla, la luz que parece cegadora y que en realidad no es tan blanca como pareciera...

3) Signos de identidad y guiños de Isabel Coixet al cine, a la literatura, a su madre.

Algunos guiños que hemos visto y otros que nosotras hemos creído ver:

- Las fotografías en el aeropuerto: la madre de Isabel Coixet

-Universo Almodovar: vemos claramente, más allá del cuño en la producción de "EL deseo", la influencia del cineasta manchego en la cuidada fotografía, la banda sonora, la estética como un CULTO al que hay que reverenciar.

"Abierto hasta el amanecer" en un número del club de Burlesque, la artista nos recuerda a Salma Hayek en su inolvidable actuación con una serpiente

- " Gilda" en una actuación de Alex con las perlas, apoyada en una pared del escenario, nos viene a la mente la imagen de Rita  Hayworth

-Silvia Prath....una escritora estadounidense que está presente en la película, que es un referente cultural para ella.

4) Crítica antisistema.  No hay película de Coixet sin reflexión crítica del mundo que vivimos.

No sólo se pone en tela de juicio la especulación urbanística sino también el universo de los bancos con todas sus luces y sus sombras. Peter nos deja además una frase con una clara declaración de intenciones: "algún día te arrepentirás de dedicar toda tu vida a dar dinero a gente que no lo necesita y negárselo a la gente que lo necesita de verdad".

4) El karma y la esperanza

¿existe una segunda oportunidad para Peter en respuesta a sus buenas acciones con los colectivos más vulnerables en su trayectoria como banquero?


¿hay en el desenlace o incluso durante toda la película un barrido de la añoranza por el pasado y una decidida apuesta por el futuro para quienes como Peter, deciden abandonar su zona de confort?

Os dejo estas dos preguntas en el aire y os animo a que me respondáis en los comentarios a fin de encender la chispa del debate abierto en torno a todos los interrogantes que deja la película o tal vez la propia directora no sé si de manera intencionada.

Os deseo un feliz verano, donde todo sea posible, estéis o no estéis en Benidorm.


Troyana

lunes, 5 de julio de 2021

Los Durrell

Este año, aunque he ido al cine como si no hubiera COVID, no me ha parecido muy bueno en las carteleras. Sigo yendo cada semana porque creo que sustento a los cines de mi ciudad (con la ayuda de algunos amigos), pero la verdad es que he disfrutado más con las series. También empiezo a ser mecenas de las plataformas de series, aunque eso ya no me hace tanta ilusión. El caso es que me recomendaron los Durrell y fueron una compañía extraordinaria para una época tan fea. La serie consta de cuatro temporadas con un total de 26 capítulos y está dirigida por Simon Nye (creador), Steve Barron, Roger Goldby y Edward Hall. Está basada en los libros de Gerald Durrell Trilogía de Corfú, que se compone de Mi familia y otros animales, Bichos y demás parientes y El jardín de los dioses. Cuando era joven leí El cuarteto de Alejandría, la tetralogía de Lawrence Durrell y me impactó muchísimo. No sé si la entendí muy bien, pero me moría por parecerme a esos personajes exóticos y torturados. Años después, cuando conocí a Julio (mi marido) me habló de Gerald y me dijo que, de los Durrell, era el bueno. A mí aquello me pareció una herejía, pero leí sus libros y me encantaron.
Eran historias mucho más sencillas y pegadas a la tierra, menos profundas y, desde luego, mucho menos pretenciosas. No he vuelto a leer El cuarteto de Alejandría (me da miedo decepcionarme), pero estoy segura de que, si vuelvo a leer la Trilogía de Corfú, volveré a disfrutar. No sé cómo de fiel a los libros es la serie, hace demasiados años que los leí para recordarlos bien, pero desde luego mantiene el espíritu. Para los que no los conozcáis, cuenta las peripecias de la familia Durrell durante los cuatro años que pasaron en la isla griega. Mrs. Durrell se quedó viuda con cuatro hijos: Lawrence, Leslie, Margo y Gerald y con muchos problemas económicos. No sé muy bien cómo se le ocurrió la idea de irse a Corfú, pero la familia había vivido en la India y dejar una Inglaterra triste y lluviosa no pareció importarles mucho. La serie nos muestra una isla idílica, pese a los muchos problemas prácticos, económicos y de choque cultural a los que deben enfrentarse. A nosotros nos parecía que cenábamos cada noche con ellos, en el mediterráneo, en una villa destartalada rodeada de buganvillas y con el mar enfrente. Todos los personajes son fascinantes: la madre, entre el sentido común y la extravagancia; Lawrence (maravilloso Josh O’Connor, el príncipe Charles en The Crown, al que podemos asegurar que la serie no ha encasillado) convencido de su propia importancia como escritor mucho antes de alcanzar la fama; Leslie, al que debieron cambiar en la cuna al nacer porque no pega nada en la familia, siempre cazando y disparando; Margo, que al principio parece tonta perdida pero se convierte en uno de los personajes con más gancho, y, por supuesto, Gerald, un niño de diez años fascinado por los animales, que disfrutará de unos años maravillosos, sin escuela ni normas estrictas, aprendiéndolo todo sobre los animales de la isla. Aparte de la familia, hay un montón de buenos personajes. Mis favoritos son Spiros, un taxista, hombre para todo sin el que la familia no hubiera sobrevivido, y Lugaretzia, la criada pesimista que suelta verdades como puños.
La vida de Gerald Durrell siguió el mismo camino caótico de sus años de Corfú.: trabajó en zoológicos, autofinanció viajes de expedición y rescate de animales, se arruinó varias veces, fue presentador de programas sobre animales, montó su propio zoológico en Jersey y recibió la Orden del Imperio Británico. Comenzó a escribir para poder financiar sus viajes y, sorprendentemente, fue un buen sistema. A mí jamás se me ocurriría confiar la financiación de un proyecto a los beneficios de un libro, pero tampoco escribo tan bien como Gerald Durrell.
Es una serie amable, luminosa, para disfrutar y soñar con paraísos que ya no existen (probablemente, nunca han existido). Las comidas en una mesa metida en el mar, los picnics a la puesta del sol, la sensación de vacaciones eternas de la infancia, la moda de los años treinta. Tiene todos los elementos que yo necesito para ser feliz.

viernes, 2 de julio de 2021

GENERA+ION



Dado que el lunes se celebró el día del Orgullo LGTBIQ, aprovecho para recomendaros una serie que me ha encantado:

GENERA+ION

Esta serie de HBO explora el mundo de un grupo de estudiantes de secundaria, un grupo diverso con orientaciones diferentes que ponen a prueba las convicciones más conservadoras de la sociedad norteamericana más reaccionaria.

¿ POR QUÉ VER GENERA+ION?

1) Un guion escrito por un adolescente, a diferencia de tantas y tantas series de adultos que hacen retrospección sobre su turbulenta y convulsa adolescencia.

Igual ya lo sabéis, pero el origen de Genera+ion es un guion escrito por Zelda Barnz en 2018 , que con tan solo 17 años envió el guion del piloto de su primera serie de HBO.

Fue animada por su padre Daniel, que es guionista con trayectoria tanto en cine como en televisión. El guion retrataba la vida de unos jóvenes atrapados entre la fuerza de sus emociones y unos adultos que están tan metidos en sus propios problemas que son incapaces de entenderles.

De esta forma, Genera+ion es una serie en la que se percibe honestidad, conocedora de primera mano de la realidad que narra y trascribe.

2) La participación en el proyecto de Lena Dunham (Girls) quien pidió formar parte de la producción de la serie.

Si habéis visto "Girls" ,que es absolutamente adictiva y delirante, entenderéis que Dunham, escritora, directora y actriz protagonista de la serie, es una garantía más en Genera+ion, ya que el hecho de que este proyecto haya llamado su atención, es un nuevo intento de hacer de altavoz de una generación Z ( los nacidos entre 1994 y hasta 2010) , que se mueve con códigos nuevos y que es la clave de este subgénero de series teen. Hablamos de jóvenes que son nativos digitales, autodidactas, adictos a las redes sociales y los dispositivos móviles, globales, inconformistas y con problemas de acceso al mundo laboral.

3) Personajes LGTBI+

La gran mayoría de los adolescentes de la serie se identifican como LGTBI+ de una manera totalmente normalizada. Se observa que los protagonistas viven su orientación con naturalidad y con mucha más libertad que hace años.

 Personajes favoritos por el público:

- Chester .Interpretado por Justice Smith. Chester es un deportista becado que se expresa como queer ,es transgresor y le importa poco lo que los demás puedan pensar de él .

La cámara le adora y su personaje nos engancha por la honestidad con la manifiesta todo tipo de emociones. Sin él , la serie perdería fuelle, porque es carismático, un líder natural sin proponérselo.

- Riley (Chase Sui Wonders) y Greta (Haley Sanchez)

Riley es un personaje que se muestra con dificultades a nivel académico. Sus padres están separados y ella vive con su padre y con la pareja de éste. Se siente sola y perdida y se enamora de Greta, que parece no tener muy claros sus sentimientos hacia ella, o sí, y no se atreve a vivirlos.

Greta es hija de inmigrantes latinos.Ha sido criada por su madre y su tía, y vive con su tía. Es emocionalmente reservada y está en fase de descubrimiento de su propia identidad. Da la sensación de que se siente atraída por Riley pero a la vez se muestra ambivalente y distante, como si no terminara de auto-aceptarse.

Son solo tres del maravilloso elenco de actrices y actores que forman parte del reparto.

4) Los temas que aborda

Genera+ion nos habla de amistad,de alianzas incondicionales,de corazones rotos,de dificultades en la comunicación con los padres, de soledad, de aislamiento en la paradoja de la conexión prácticamente permanente a través de las redes sociales. Nos habla de una generación Z de la que tenemos sin duda mucho que aprender.



Los vínculos entre iguales se mantienen y no hay lugar para la transfobia o la homofobia porque el respeto es innato y se da por hecho en una sociedad sana y diversa. No hay lugar tampoco para las etiquetas. Tal cual dice Riley cuando le preguntan si ha salido alguna vez con una chica, ella contesta: "no, con que sea sexy, me basta", se limita a ser quien es.

Son jóvenes sí, pero debaten con conocimiento de causa sobre los temas que les afectan y no sólo se informan, también combaten todo tipo de prejuicios sociales.Su cuestionamiento por ejemplo en torno a l género binario,sobre la identidad,las familias homoparentales está integrado y es expresado mientras realizan las actividades propias de su edad: salir de fiesta, pasar mucho tiempo con los amig@s, ir al instituto...etc...

Las dificultades las encuentran en una sociedad que se aferra a convicciones no siempre razonadas y muchas veces reaccionarias y unos padres que se niegan a ver cómo son sus hijos y hacen verdaderos esfuerzos por aferrarse a la imagen idílica y heteronormativa que tienen de sus hijos y que en muchos casos no se ajusta a la real.

No es de extrañar que l@s adolescentes de GENERA+ION se encuentren entre amig@s mucho mejor que en su propio hogar.


La serie es una maravilla y nos recuerda al camino ya abierto por la impecable Euphoria de HBO .No es una serie solo para adolescentes, es una serie yo diría necesaria para adultos, una fuente de aprendizaje y un canal de acercamiento y proximidad con la lastrada generación Z.


Feliz fin de semana,

Troyana