viernes, 30 de octubre de 2026

74 Edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián

La 74 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián ha sido muy buena. Yo creo que Rebordinos quería despedirse dejándonos un buen sabor de boca y, en mi caso, lo ha conseguido. Os voy a comentar mis pelis favoritas de esta edición. Naza Dirección: Yuval Abraham, Rachel Szor Esta es una película muy necesaria, como todas las que nos cuentan algo que no conocemos sobre el terrible genocidio perpetrado por el estado de Israel en Gaza. Estoy agradecida al festival por posicionarse y traer pelis así a nuestro festival. Me gustó especialmente conocer más el detalle detrás de las operaciones militares. Los testimonios ayudan a entender cómo se eligen los objetivos y cómo se decide sobre los ataques. Esto ayuda a desmontar bulos como "Matamos inocentes porque los terroristas usan a la población civil como escudo". Yo sabía que esto no era así, pero ahora tengo más argumentos para explicar por qué. Algunas cosas que cuentan no terminan de aportar esa "explicación" y seguimos sin entender qué hay detrás de ciertas decisiones. Como cuando deciden disparar a las personas que acuden a los repartos de comida. ojalá más israelíes valientes como sus directores y ojalá termine ya este genocidio que sigue ocurriendo mientras escribo esta reseña. Free Palestine Tender, loving care Dirección: Mike Leigh Intérpretes: Marion Bailey, Paul Jesson, Kate O'Flynn, Alice Bailey Johnson Mientras veía esta peli, se me venía a la cabeza la palabra "Lovely", "What a lovely movie". Es una palabra que da gusto ver, los personajes te caen bien, te hacen sentir bien, te conecta con la humanidad. Esto último me parece fundamental en los tiempos que corren. Parece una película pequeña, en número de personajes, de localizaciones, no ocurren millones de cosas. Aunque parezca pequeña, la película te mantiene conectada. Toca temas difíciles, tristes, pero lo hace con sensibilidad, respeto y sentido del humor. Los cuatro actores principales están fenomenal, transmiten mucha verdad. Me gusta mucho ver una buena peli ensalzando los cuidados, la importancia de la gente que cuida de su entorno, de sus amigas recién separadas, de sus padres, de sus hijas... Y sobre todo, nos enseña una cosa fundamental, lo importante que es tener siempre mucho té y mucho vino en casa, nunca sabes cuándo va a hacer falta. La bola negra Dirección: Javier Calvo, Javier Ambrossi Intérpretes: Guitarrica de la Fuente, Miguel Bernardeau, Carlos González, Milo Quifes, Lola Dueñas, Penélope Cruz, Glenn Close Mi hija y yo salimos del Teatro Principal comentando "cómo nos gusta todo lo que hacen los Javis". Hasta ahora no recuerdo una peli o serie suya que no me haya emocionado. Me encantó La llamada en 2017 (así como me encantó el musical en el teatro Lara). También los seguí durante OT 2018 y disfrutaba mucho de sus clases de interpretación. Me los imagino dirigiendo a sus actores y actrices de forma similar a como ayudaban entonces a los participantes a preparar sus canciones. Por eso no me extraña que sean capaces de sacar lo mejor tanto de actrices consagradas como de actores noveles. La bola negra reúne grandes cualidades de su cine. El lenguaje visual y la fotografía son muy bonitos (no hay más que ver el tráiler), la historia te atrapa y las tres tramas entrelazadas están muy bien equilibradas y mantienen el ritmo a lo largo de la película, que no se hace nada pesada a pesar de durar 159 minutos. Sensibilidad, sentido del humor, grandes interpretaciones, un par de números musicales muy bien integrados y un homenaje a Lorca, ¿qué más queremos? Me encantó Carlos González (no había visto nada suyo) y el papel secundario de Judeline. Os recomiendo escuchar las entrevistas de los directores y del equipo después de verla para conocer detalles interesantes sobre cómo se ha construido La bola negra. Por cierto, felicidades al equipo de arte, las bolas negras de la película son preciosas. The housewife Dirección: Ben Shirinian Reparto: Naomi Watts, Tye Sheridan, Luke Evans, Michael Imperioli, Lena Olin, Debi Mazar Las pelis que se proyectan en la gala del Premio Donostia suelen ser buenas y comerciales, que en el contexto festivalero siempre se agradece. The housewife también encaja en este modelo. Me gustó mucho. Naomi Watts está maravillosa en su papel de primorosa ama de casa que esconde un secreto. El argumento es la investigación de un joven periodista del New York Times acerca de un nazi que, según parece, se oculta bajo una identidad falsa en Nueva York. En sus pesquisas trata todo el tiempo con la mujer del nazi que le despierta una gran simpatía. Pero las cosas son aún más complicadas de lo que parece. La historia se desarrolla en 1962, lo que le da una estética que me encanta: los vestidos, las casas, los electrodomésticos. Un detalle, para que nadie se pase media peli sufriendo como yo porque no sabía de qué me sonaba tanto Michael Imperioli: es el más joven de los mafiosos de los Soprano. Ruega por nosotras Dirección: Daniel Monzón Reparto: Zoe Bonafonte, Manuela Calle, Adelfa Calvo, María Cerezuela, Shiara Fernández, Carla Domínguez, María Gandiaga, Malena Gutiérrez, Belén Cruz, Bea Segura, Xavi Sáez Esta es una buena película sobre una historia sobrecogedora: la de las niñas que fueron tuteladas por el Patronato para la Protección de la Mujer. En los últimos tiempos, la actividad en redes de Consuelo García del Cid, una de las víctimas, nos ha permitido conocer detalles de esta historia. Las actrices están muy bien elegidas e interpretan de forma muy convincente a las niñas tuteladas. Está muy logrado el contraste de lo terrible de la historia con la energía y vitalidad de las chicas, que, por terribles que sean sus circunstancias, no pueden evitar comportarse como niñas. Las monas estuvimos en la rueda de prensa. Yo tenía mucho interés porque fui compañera de colegio de Consuelo García del Cid. De hecho, me ha sorprendido mucho que la película esté basada en libros, tesis universitarias y otros documentos y que no hayan aprovechado la ventaja que ofrecía contar con el testimonio real de las víctimas, que hubiera dado una visión más rica y real de la historia. De hecho, Consuelo tiene varios libros publicados, uno con el mismo título que la película, y la historia que se cuenta en la película tiene muchas coincidencias con su propia biografía, pero por algún motivo no quisieron contar con su colaboración. Vi más películas, pero las reservaré para otra entrada porque esta ya es muy larga.

viernes, 16 de octubre de 2026

El día de la revelación

 

Disclosure day (2026) está producida y dirigida por Steven Spielberg, con un guion  escrito por  David Koepp a partir de una historia del propio Spielberg. Mientras veía yo la peli en una sala de cine con sofás, me daba todo el rato la sensación de que en el origen del disclosure day había una pieza literaria, una novela o relato de ciencia ficción, pero no.

La música, excelsa como casi siempre, es del no menos excelso John Williams y en el reparto abundan las y los británicos: Emily Blunt, Colin Firth, Josh O’Connor (me costó reconocerlo, pues la última vez que lo vi estaba totalmente mimetizado como King Charles en The Crown) y Eve Hewson, que es hija de Bono, el de U2. También está en el reparto Colman Domingo, que aporta todo su prestigio en las tablas y es de Filadelfia.

La fijación de Spielberg con los extraterrestres nos ha hecho pasar muy buenos ratos a mí y a la mitad de la población mundial, por lo menos. No voy a hacer aquí una lista de todas las pelis que ha dirigido en las que aparecen, más o menos protagónicamente, los extraterrestres. Solo voy a destacar un par: la primera, La guerra de los mundos, de la que ya os he hablado largamente en este blog.

Y la segunda y mejor de todas, Encuentros en la tercera fase, de la que también os he hablado con más entusiasmo que rigor. De hecho, este día de la revelación podría ser una especie de secuela, unos encuentros en la cuarta fase que llegan casi cincuenta años (¡¡cincuenta años!!) más tarde, sin presentarse como tal, pero quizás queriendo revisitar o actualizar el asunto.

 Lo cierto es que ambas pelis tienen un punto narrativo parecidísimo: hay ciertas gentes elegidas por los alienígenas, sin saber que lo son, porque estos extraterrestres, bien bonachones ellos, quieren ayudar a los humanos; y también hay fuerzas malvadas (el gobierno de los Estados Unidos y una corporación de esas chungas) que se empeñan en no contar la verdad y dilapidan el presupuesto público en ocultarla.

El día de la revelación trata también otros asuntos habituales en el cine de Spielberg como la verdad, el control, el poder y la religión. Quizás aquí está más presente que nunca la religión católica, aunque el tratamiento es más fantástico que otra cosa; resulta difícil distinguir este dios cristiano al que invocan los personajes de cualquier otra criatura con superpoderes, pues todo queda envuelto en ese sentido de lo maravilloso, con un pequeño toque Disney, que tan hábilmente integra el director en un telón de fondo bien construido, que es nuestro mundo al borde de la tercera guerra mundial.

Entran en juego, pues, el poder político y el poder absoluto de las corporaciones contra la religión, los extraterrestres, las y los elegidos por estos y unos pocos malvados que van dándose cuenta de que es imposible encerrar la verdad en bases de datos encriptadas y se unen a las fuerzas del bien.

Los enfrentamientos y escaramuzas se plasman en unas escenas de acción en las que Spielberg se luce, como siempre. Creo que ya os he confesado alguna vez que a mí las escenas de acción (por lo general, peleas y persecuciones) me aburren bastante todas, excepto las de Spielberg, que son geniales y probablemente las mejores que haya dado nunca la historia del cine.

Acabo esta reseña contándoos algo de la escena final de la peli. Os pongo en contexto: los extraterrestres han elegido a Emily Blunt para transmitir al mundo un mensaje muy importante. Se lo susurran al oído y ella, que entiende su lengua,  debe difundirlo en una emisión televisiva en directo. Esto me recordó muchísimo a otra peli que también tiene una escena final en la que alguien susurra a alguien un mensaje al oído: hablo, claro está, de Lost in translation. Con este precedente y con ser un poquito seguidora de Spielberg, ya podíamos suponer todas que este mensaje no nos iba a ser revelado y así es: no se nos revela y eso nos da pie a darle el contenido que nos apetezca.

Así que me toca hacerme las mismas preguntas que me hice con Lost in translation: ¿qué te dijeron, Emily, esas criaturitas del espacio exterior? ¿Que nos vamos a hacer papilla en la próxima guerra global? ¿Que nos va a achicharrar el calentamiento también global? ¿Que las corporaciones y los gobiernos fascistoides conspiran contra nuestras vidas? Podemos especular todo lo que queramos y así prolongamos la diversión.

Y, sin más, hasta la próxima, se despide vuestra amiga

 

Noemí Pastor

 

viernes, 9 de octubre de 2026

Gone

 



Es una serie de investigación policial creada por George Kay y dirigida por Richard Laxton, con todos los elementos de las historias clásicas: un escenario británico, Bristol, un colegio privado muy tradicional, una mujer que desaparece y una investigadora con sus propios problemas personales.

La trama gira en torno a dos personajes: el marido de la víctima y la policia investigadora.

El marido, interpretado por David Morrissey, a quien ya conocimos en la serie Sherwood, queda caracterizado por el hecho de ser director de un carísimo y elitista colegio privado. Nada en su persona se desvía ni un milímetro del patrón esperado: es rígido, convencional, poco expresivo, hay que ser fuertes, los hombres no lloran…¿Puede un personaje caracterizarse solo por ser director del colegio? Sí, y aquí lo consiguen de manera magistral. Me ha recordado a un personaje de El balneario, de Vázquez Montalbán, que se describía solo con el dato de ser «una señora nacida en Segovia, pero criada en Madrid».

La policía, a la que da vida la actriz Eve Myles, tiene, como era de esperar, dificultades en su desempeño. En este caso es su nombramiento como agente de enlace lo que le frena  para investigar como a ella le gustaría. Aprovecho para comentar la interesante figura del agente de enlace, que recuerdo haber visto por primera vez en  Broadchuch, y el juego que puede dar en la ficción. Por si esto no fuera suficiente, la vida privada de la sargento tiene su aquel, abrumada por su exmarido y por un caso antiguo que la atormenta.

 Respecto al escenario y caracterizaciones no tiene nada que envidiar a The Crown o Dawnton Abbey. El colegio, la casa de campo del director… todo es idílico, adornado por una preciosa fotografía que incide en los verdes, el bosque y los paisajes; hasta que se convierte en un poco siniestro.

El ritmo de la narración es uno de los mayores aciertos: justo el adecuado para explicar todo bien, sin prisas. Permite apreciar los matices, el lenguaje corporal de los personajes, sus silencios y omisiones, pero sin resultar pesado o lento en ningún momento. Consigue mantener una tensión sostenida a lo largo de todos los capítulos.

Y en el montaje hay algo muy sutil que me ha parecido una genialidad. Cada capítulo comienza repitiendo el último minuto del capítulo precedente, pero en algunos se han permitido el lujo de repetir ese minuto con un punto de vista diferente. Es un detalle mínimo pero exquisito de esos que marcan la diferencia.

 En definitiva, muy recomendable para los amantes Linley, Wallander o Montalbano.

 

Almudena Férnandez Ostolaza

viernes, 2 de octubre de 2026

Tip Toe ( De puntillas )



Regreso de las vacaciones de verano con una mini-serie que me parece de lo mejor que he visto en lo que va de año . Se trata de  "Tip Toe" ( De puntillas) de 2026 dirigida por Rusell T. Davies.

No os dejéis llevar por la primera impresión del cartel. Parece una serie aburrida,anodina y nada más lejos de la realidad.Estamos ante un thriller drama que gira en torno a la relación antagonista de dos vecinos en Manchester.


Uno de ellos es Leo Struthers ( Alan Cumming), el dueño gay de un bar de ambiente en Canal Street y el otro  es Clive Street ( David Morrissey) un electricista con dos hijos  uno de ellos joven y el otro adolescente que está en horas bajas económicamente y en plena crisis matrimonial.

Las actuales narrativas de odio hacia el colectivo LGTBIQ + han ido calando en la clase obrera y en particular en Clive quien paulatinamente se convierte en enemigo de Leo.

La serie es una denuncia firme de la polarización creciente de la sociedad y de cómo los discursos homófobos y racistas han calado en un sector de la población que está descontenta y prefiere culpar a los colectivos más vulnerables y oprimidos  de la causa de todos sus males.



Os voy a dar 5 razones para que veais esta mini-serie británica de 5 episodios. que es sencillamente IMPERDIBLE 

1)  el duelo interpretativo de Alan Cumming y David Morrissey es magistral.

2) La trama es ágil y adictiva, desde el inicio nos muestran el desenlace pero esa anticipación que no se aclara, lejos de producir rechazo acrecienta si cabe aún más, el interés del espectador.

3) La denuncia de la extrema y peligrosa polarización de la sociedad actual. Estamos ante una tragedia queer sin contemplaciones que no da tregua al espectador ni se anda por las ramas ni con chiquitas.Sin embargo, en mi opinión es preciso atender a su inequívoco mensaje de advertencia, un S.O.S. de parte del colectivo LGTBI Q + hacia la sociedad en general que ya no se puede desoír.


Un grito de socorro que clama a la reflexión porque es hora de despertar. El enemigo nunca fué el más vulnerable u oprimido, nunca fue el inmigrante o el homosexual. El enemigo siempre fué un sistema económico y social que genera desigualdades y hace al rico cada vez más rico y al pobre cada vez más pobre.

4) el sello de calidad del director Rusell T. Davies con títulos como las series "Queer as folk" , "Years and years" o " It´s a sin ", que si no habéis visto, os recomiendo encarecidamente ver.

5) el desenlace que se anuncia desde el primer minuto es un puñetazo en el estómago, un grito desesperado, una imagen radical que clama al cielo para despertar la conciencia de todo espectador.


Es una serie denuncia, brillante, dura , hiperbólica y crítica y lúcida que nadie con un mínimo de conciencia social ha de dejar escapar.

Feliz fin de semana

Troyana


viernes, 18 de septiembre de 2026

El ser querido

Por motivos de salud llevaba varios meses sin ir al cine. Tenía tal mono que incluso una peli como Loca academia de policía 5 me hubiera hecho ilusión, pero empecé a lo grande: con una de Sorogoyen. He de decir que me habían llegado comentarios de todo tipo, gente que estaba fascinada y otros que decían que era lo peor del director. Yo estoy claramente en el bando de los fans. La verdad, todo lo que he visto de Sorogoyen me ha gustado mucho. Recuerdo el impacto de Antidisturbios en el festival de cine de San Sebastián, lo que me impresionó As bestas o lo que disfruté con Los años nuevos. Y las anteriores, que casi tenía olvidadas, como El reino o Que Dios nos perdone. Me faltan algunas por ver, pero así tengo reserva. Supongo que sabéis cuál es el argumento: un director de cine, que lleva muchos años sin ver a su hija, le ofrece trabajar con él en su próxima película. Es curioso que el argumento sea el mismo que el de Valor sentimental, de Joachim Trier. Tampoco es un tema tan común como “chico encuentra chica”. Aunque hay que aclarar que, aparte del punto de partida, las dos películas no tienen nada que ver. Lo primero que hay que destacar es la interpretación. Tanto Javier Bardem como Victoria Luengo están impresionantes. Oí en una entrevista al director que intentaba rodar las escenas largas de conversación entre ellos en una sola toma y sin repetir, lo que me parece pasmoso. Creo que los dos actores pertenecen a una especie superior dentro de su oficio. Les crees en todo momento. Cuando hablan de un director que sabe dirigir actores, deben referirse a esto, aunque, por si acaso, él ha elegido muy buenos mimbres. Otra cosa que me parece que siempre consigue Sorogoyen es que entiendas todo sin ser explícito. Me recuerda a esa famosa frase que te dicen en todos los cursos de escritura: hay que mostrar, no explicar. Pues Sorogoyen muestra, y con un gesto te ha revelado qué piensa el personaje y de donde viene ese sentimiento. Me parece que rodar una película ha de ser muy difícil: coordinar a todos los equipos, ese montón de oficios que deben trabajar a la vez, las relaciones personales que conllevan, la tensión que se puede llegar a crear. Esta es de esas películas que luego da lugar a mucho coloquio entre los que la han visto. Nosotros fuimos con unos amigos y pasamos mucho rato comentando. Un tema sobre el que había diversas opiniones es si en algunas profesiones la carga de estrés y responsabilidad es tan grande que justifica algunas actitudes violentas. Siempre salen los ejemplos del neurocirujano en una intervención o el militar en una misión. Yo, qué queréis que os diga, pienso que la violencia o los gritos nunca contribuyen a solucionar nada, ponen a los subordinados más nerviosos y acaban empeorando la situación. No quiero hacer ningún spoiler, pero si la veis enseguida sabréis de qué escena hablo. Otra cosa a destacar es la fotografía. Absolutamente maravillosa. Fuerteventura reluce con toda su belleza, pero nunca con imágenes manidas que recuerdan a una postal. Conozco la isla y doy fe. La verdad es que ver las películas en pantalla grande no tiene nada que ver con la tele. Miedo me da pensar que al cine en sala le quedan dos telediarios. En cambio, una cosa que no he apreciado ni entendido es los diferentes formatos o los cambios de color a blanco y negro. A lo mejor es que soy muy cazurra, pero tengo la sensación de que la mayoría del público comparte mi insensibilidad. En resumen, una de las mejores películas del año. Sorogoyen sigue siendo un valor seguro.

viernes, 3 de julio de 2026

Se tiene que morir mucha gente

 


Cualquiera que mantenga amistades desde Educación Infantil sabrá reconocerse en parte en el trío de amigas (Bárbara, Elena y Maca) que protagoniza “Se tiene que morir mucha gente” (en adelante STQMMG). Sabrá reconocerse y se reconocerá porque en tantos años transcurridos, tantas tardes de patio de colegio, de aburrimiento preadolescente y de posteriores torbellinos hormonales, laborales, matrimoniales y de todo tipo, ha pasado de todo; de todo lo bueno y un poquito de lo malo también.

STQMMG es una serie televisiva española producida por Movistar Plus y estrenada en mayo de 2026 con una buenísima acogida, a juzgar porlas cifras de audiencia, que la convierten, según algunas fuentes, en el mayor éxito de la temporada en su plataforma . De momento, solo tiene una temporada con seis episodios de treinta minutos cada uno.

Se trata de una comedia ácida creada y escrita por la todoterreno Victoria Martín a partir de su propia novela, de título idéntico, publicada en 2022. Victoria Martín, conocida principalmente por su pódcast “Estirando el chicle”, aparece en el primer episodio de STQMMG, en un papelito breve e inolvidable.

Mientras la camaradería masculina ha sido tradicionalmente asunto de centenares de producciones más o menos épicas, la femenina, en cambio, le queda bastante lejos en cuanto a presencia narrativa y representatividad. Por eso es todavía fresco el planteamiento de tres amigas recién entradas en la treintena que revisan su pasado en un colegio de monjas y su presente destartalado y se agobian enormemente y también sarcásticamente por su futuro.

Bárbara, Elena y Maca se adoran y se detestan a partes iguales (bueno, no: se detestan un poco más rato, que el hate es mucho más productivo en la ficción), se hablan sin contención ni miramientos y pasan del insulto al abrazo varias veces un un mismo episodio. Ninguna de las tres es un ser de luz; se mienten y se comportan como auténticas miserables las unas con las otras.

Así y todo, quedan todavía mucho peor retratados otros dos grupos humanos. Uno lo compone la fauna pija de la urbanización en la que vive Elena, especialmente señoras que se creen moralmente superiores por haber parido más hijas e hijos que la media u otras que optaron por explotar vientres de mujeres pobres. Sororidad, la justa.

El otro grupo humano rociado con veneno es el del entorno laboral de Bárbara, que trabaja como guionista para un late show televisivo liderado por una vieja estrella en decadencia. La puesta en escena de este jefe presuntuoso, lerdo y mezquino nos hace pensar inmediatamente en Buenafuente, aunque espero y deseo que no se refiera a él, porque Andreu siempre me ha parecido un gran tipo.

En la narración de las peripecias y relaciones de estas tres muchachas lleva la voz cantante Bárbara, que está atravesando un delicado episodio de salud mental, aunque a la postre no resulta ser, ni mucho menos, la más desequilibrada de las tres. Con todo, las escenas más líricas y delirantes son las alucinaciones que le provoca a Bárbara la automedicación desmedida.

Lo mejor de STQMMG es su guion, sus diálogos, su humor vitriólico, las actrices y el atrevimiento. Con cero ñoñeces entre las amigas, el lenguaje es descarnado y desternillante y las escenas, crudas y literalmente sangrantes, destrozan un montón de tabúés sobre, por ejemplo, el embarazo. La factura perfecta del texto favorece el lucimiento de las actrices:  Anna Castillo (Bárbara), Macarena García (Elena) y Laura Weissmahr (Maca).  No se quedan atrás los secundarios, entre los que me apetece destacar al gran Yunez Chaib.

No puedo terminar este articulito sin citar a la cuarta mosquetera del trío, que no es otra que la Bárbara colegiala, con su uniforme de jersey en pico y faldita escocesa tableada. Esta Bárbara niña no solo se nos aparece en flashbacks, sino que también se le aparece, en su extravío mental, a la Bárbara treintañera, con la misión de hacerle sentir que su vida es un poco peor de lo que ya es. La Bárbara niña se atreve a decir lo que la otra no se atreve ni a pensar. Insulta, agrede y malmete con una calidad lingüística ejemplar.

La interpreta la baracaldesa Sofía Otero, que en 2023, con trece añitos, se llevó el Oso de Plata del Festival de Berlín a la mejor interpretación, por su papel en “20.000 especies de abejas”.

Recién entradas en la edad adulta, a Bárbara, Elena y Maca les queda mucha vida por delante. Ojalá que alguien nos la cuente en varias temporadas más.

viernes, 26 de junio de 2026

En la sombra

Pierre Schoeller y Guillaume Senez dirigen este thriller político de solo seis capítulos, basado en una novela escrita por el ex primer ministro Édouard Philippe (fundador del partido Horizon) junto al eurodiputado Giles Boyer. Lejos de la visión de la política un tanto naif de El ala oeste de la Casa Blanca, aunque sin llegar al nivel de criminalidad y mafia de House of Cards, creo que a la que más puede aproximarse es a la ficción, también francesa, Baron Noir, con la diferencia sustancial de que aquella hablaba de la corrupción y juego sucio del partido socialista y esta trata de un partido de derechas. La serie comienza con la celebración de unas primarias para decidir quién será el candidato del principal partido conservador para las presidenciales, y todo se enturbia con una sospecha de fraude en el sistema de voto electrónico. Hasta ahí es lo que se puede contar. El punto de vista no es imparcial, los espectadores nos situamos de parte de Paul Francoeur. Un ex ministro respetado y tradicional, a quien le importa el orden más que la justicia social (o cualquier otra clase de justicia), y que juega la baza de la resiliencia por su silla de ruedas tras un accidente de tráfico en el que murió su mujer. Tiene que orquestar un puzle enloquecido de ataques y alianzas con el ala más extremista del partido liderada por la otra candidata, Marie-France Trémeau, y otras formaciones minoritarias que, sin ser afines, tienen el interés común de luchar contra la izquierda. Tanto el actor Melvil Poupaud como la actriz Karin Viard dan perfectamente el perfil, en especial ella, que caracteriza a Marie-France con un gesto de suficiencia muy irritante y logrado. Pero los verdaderos protagonistas no son los políticos de primera línea, sino el hombre que dirige la campaña, César Casalonga, representado por el actor Swann Arlaud, a quien ya vimos en Anatomía de una caída. Es una especie de «Eli Gold» a la francesa, con pinta de intelectual, cínico, leal pero desconfiado, que se cree un genio por resolver mil problemas dentro del entorno adrenalínico y narcisista en el que viven. Junto a él, aunque siempre un poco por debajo por debajo, se sitúa Marilyn, encarnada de manera excelente por la actriz Evelyne Brochu. Muchas veces la dejan de lado o la menosprecian, a pesar de ser la más íntegra del equipo. O quizá por eso. Me ha gustado muchísimo la escena del sueño de Caligny. Por disparatada y por no venir a cuento. Es un personaje muy muy secundario que colabora en la campaña, y por eso precisamente me hace gracia que, rompiendo la forma de narrar, se represente durante un segundo su ensoñación. Como un chiste improvisado. Lo mejor: la duda que pesa sobre todos los personajes, la cantidad de subtramas y secretos que no permiten bajar la guardia, y la tensión que va en aumento según avanzan los capítulos. Lo peor: poco análisis político y justificaciones muy infantiles de corrupción, bulos, juego sucio en redes y cosas peores, como si fueran inevitables, con el consabido «todos lo hacen». Excelente la banda sonora de Julie Roué, capaz de crear una atmósfera de suspense cuando el misterio acecha, melancolía si se trata de escenas sentimentales, clásica para subrayar la personalidad del candidato o incluso épica en los momentos álgidos. Almudena Fernández Ostolaza