Disclosure day (2026) está producida y dirigida por Steven
Spielberg, con un guion escrito por David Koepp a partir de una historia del
propio Spielberg. Mientras veía yo la peli en una sala de cine con sofás, me
daba todo el rato la sensación de que en el origen del disclosure day había una
pieza literaria, una novela o relato de ciencia ficción, pero no.
La música, excelsa como casi siempre, es del no menos
excelso John Williams y en el reparto abundan las y los británicos: Emily
Blunt, Colin Firth, Josh O’Connor (me costó reconocerlo, pues la última vez que
lo vi estaba totalmente mimetizado como King Charles en The Crown) y Eve
Hewson, que es hija de Bono, el de U2. También está en el reparto Colman
Domingo, que aporta todo su prestigio en las tablas y es de Filadelfia.
La fijación de Spielberg con los extraterrestres nos ha
hecho pasar muy buenos ratos a mí y a la mitad de la población mundial, por lo
menos. No voy a hacer aquí una lista de todas las pelis que ha dirigido en las que
aparecen, más o menos protagónicamente, los extraterrestres. Solo voy a
destacar un par: la primera, La guerra de los mundos, de la que ya os he
hablado largamente en este blog.
Y la segunda y mejor de todas, Encuentros en la tercera fase,
de la que también os he hablado con más entusiasmo que rigor. De hecho, este
día de la revelación podría ser una especie de secuela, unos encuentros en la
cuarta fase que llegan casi cincuenta
años (¡¡cincuenta años!!) más tarde, sin presentarse como tal, pero quizás queriendo
revisitar o actualizar el asunto.
Lo cierto es que ambas
pelis tienen un punto narrativo parecidísimo: hay ciertas gentes elegidas por
los alienígenas, sin saber que lo son, porque estos extraterrestres, bien
bonachones ellos, quieren ayudar a los humanos; y también hay fuerzas malvadas
(el gobierno de los Estados Unidos y una corporación de esas chungas) que se
empeñan en no contar la verdad y dilapidan el presupuesto público en ocultarla.
El día de la revelación trata también otros asuntos
habituales en el cine de Spielberg como la verdad, el control, el poder y la
religión. Quizás aquí está más presente que nunca la religión católica, aunque
el tratamiento es más fantástico que otra cosa; resulta difícil distinguir este
dios cristiano al que invocan los personajes de cualquier otra criatura con
superpoderes, pues todo queda envuelto en ese sentido de lo maravilloso, con un
pequeño toque Disney, que tan hábilmente integra el director en un telón de
fondo bien construido, que es nuestro mundo al borde de la tercera guerra
mundial.
Entran en juego, pues, el poder político y el poder absoluto
de las corporaciones contra la religión, los extraterrestres, las y los
elegidos por estos y unos pocos malvados que van dándose cuenta de que es
imposible encerrar la verdad en bases de datos encriptadas y se unen a las
fuerzas del bien.
Los enfrentamientos y escaramuzas se plasman en unas escenas
de acción en las que Spielberg se luce, como siempre. Creo que ya os he
confesado alguna vez que a mí las escenas de acción (por lo general, peleas y
persecuciones) me aburren bastante todas, excepto las de Spielberg, que son
geniales y probablemente las mejores que haya dado nunca la historia del cine.
Acabo esta reseña contándoos algo de la escena final de la
peli. Os pongo en contexto: los extraterrestres han elegido a Emily Blunt para
transmitir al mundo un mensaje muy importante. Se lo susurran al oído y ella,
que entiende su lengua, debe difundirlo
en una emisión televisiva en directo. Esto me recordó muchísimo a otra peli que
también tiene una escena final en la que alguien susurra a alguien un mensaje
al oído: hablo, claro está, de Lost in translation. Con este precedente y con
ser un poquito seguidora de Spielberg, ya podíamos suponer todas que este
mensaje no nos iba a ser revelado y así es: no se nos revela y eso nos da pie a
darle el contenido que nos apetezca.
Así que me toca hacerme las mismas preguntas que me hice con
Lost in translation: ¿qué te dijeron, Emily, esas criaturitas del espacio
exterior? ¿Que nos vamos a hacer papilla en la próxima guerra global? ¿Que nos
va a achicharrar el calentamiento también global? ¿Que las corporaciones y los
gobiernos fascistoides conspiran contra nuestras vidas? Podemos especular todo
lo que queramos y así prolongamos la diversión.
Y, sin más, hasta la próxima, se despide vuestra amiga
Noemí Pastor













