viernes, 14 de febrero de 2020

Interstellar



En busca del planeta B
Interstellar es una peli que mi no muy apreciado Christopher Nolan estrenó en 2014. ¿De qué va? Pues el título ya da una pista: de ciencia ficción y de aventuras en el espacio. Nolan viene a negar ese lema ecologista que dice que, si destruimos este planeta, no tendremos otro, e inventa una historia en la que la NASA envía a una mujer y tres hombres en busca de ese planeta B en el que la humanidad tendrá un segundo hogar, porque el planeta A está ya bastante perjudicado.

En principio, todo en contra
En principio, Interstellar no me tenía que gustar. ¿Por qué? Por varias razones. Empezaré diciendo que  la ciencia ficción no me vuelve precisamente loca y que 2001, una odisea del espacio, film al que Interstellar homenajea sin demasiado disimulo, me saca bastante de quicio (no puedo con esos minutos y minutos de coloritos), aunque a ratos me fascina porque el atrevimiento siempre me resulta cautivador.
A Christopher Nolan tampoco lo tengo en un altar: aunque me gustó Memento y me dejé llevar por sus batmans, no soporto El club de la lucha. En general, Nolan me parece un pretencioso y puede que no haya nada peor en la condición humana.

Pero luego…
Qué sé yo. Interstellar tiene ciertos detallitos que me han dejado pegada las más de cinco veces que la habré visto. Os hago una lista.
Los escenarios apocalípticos (ay, ese planeta de Miller, el de la foto que os he puesto, tan refrescante), el gris plata galáctico que lo invade todo. Tengo debilidad por los paisajes desolados y sus planetas imaginarios de inspiración islandesa me atrapan la vista. Me gustan igualmente la puesta en escena de la Tierra en pleno apocalipsis ecológico y la estación espacial en la que recogen a Cooper al final, con su recreación del viejo planeta Tierra, de las granjas inmensas de la América profunda y esas curvas fantasmagóricas e imposibles en el horizonte.
Anne Hathaway, que la adoro, con esos ojazos, haciendo de doctora astronauta científica superlista; así y todo, hija de, novia de y compañera de.
Esos personajes que rodean a Hathaway, tan cerebritos, tan brillantes y tan mezquinos y cobardes a la vez. El que hace Matt Damon es tremendo. El de Michael Caine tampoco se queda atrás: taimado, silencioso, conspirador, déspota… Unos tipos alzados a pedestales, una élite científica que se comporta como el peor de los villanos. Si estas joyitas son los salvadores de la humanidad, ¿cómo serán los destructores?
Los robots, que les coges cariño, como a las mascotas. Qué útiles, qué eficaces, qué fieles, qué buena gente las máquinas.
La banda sonora y el silencio. Nolan juega dramáticamente con ambos elementos y consigue que lo que en 2001 me exasperaba aquí me atrape.
Esos diálogos medio científicos medio místicos, que hasta tienen cierta coherencia y sentido. Yo, por supuesto, no tenía ni idea de si esas conversaciones entre eminencias eran absolutamente ficticias o tenían alguna base real, siquiera mínima o remota, así que me llevé una buena sorpresa cuando leí en Wikipedia que el físico teórico Kip Thorne, cuyo trabajo inspiró la película, fue productor ejecutivo y participó en ella como consultor científico. Thorne ha presentado diversos programas en Estados Unidos y en la BBC inglesa sobre temas como los agujeros negros, las ondas gravitatorias, la relatividad, los viajes en el tiempo y los agujeros de gusano.

Por ponerle alguna pega…
…añadiría que la escena del teseracto se hace demasiado larga. No me molesta, en cambio, la duración del film (169 minutacos, casi tres horas), que encaja bien con esos interminables viajes siderales.
No me gusta cómo trata el guion a Tom, el hijo un poco díscolo de Cooper, encarnado a los quince años por la nueva y rutilante estrella Timothée Chalamet. La historia se centra tanto en su hermana Murphy que a él lo obvia por completo y acabamos por perderle la pista, sin tener ni idea de qué fue de él.

Y tampoco me convence del todo la parte mística, ese manido discurso sobre el amor que supera todas las distancias y los tiempos, todas las dimensiones. Queda demasiado simplón, en comparación con el tocho científico.

Así y todo, ...
... contra todo pronóstico y contra mi propio historial cinéfiloInterstellar me cautiva. Siempre que la pillo en la tele (y mira que la han repetido en los últimos meses en algunos canales de pago) me quedo embobada viéndola ¡y a veces hasta creo entender lo que dicen los científicos!
Os deja con la ficha técnica y os saluda vuestra amiga 
Noemí Pastor

Ficha técnica
Título original  Interstellar
Año  2014
Duración  169 min.
País  Estados Unidos
Dirección  Christopher Nolan
Guion  Jonathan Nolan, Christopher Nolan (Historia: Kip Thorne)
Música  Hans Zimmer
Fotografía  Hoyte van Hoytema
Productora  Entertainment Warner Bros / Syncopy Production / Paramount Pictures / Legendary Pictures / Lynda Obst Productions

2 comentarios:

Esteban dijo...

Comparto.
En su momento me gustó pero claro, es que la vi en el cine y ahí esos planetas alternativos... joderrrrrr!!! Que lo valen todo. El agua, el frío... todo. Fascinante. Solo por esos 45 minutos entrando en los planetas se comen todo lo demás.
Lamentablemente Nolan no es Kubrick, y en el afán de querer/tener que explicarlo todo (no olvidemos que la película debe vender), el hombre tiene que explicarlo todo, y ahí la caga rotundamente.
Te dejo mi reseña de la película, escrita hace muchos años ya jeje...
https://politocine.blogspot.com/2015/05/interestellar-2014.html

Gracia spor visitar mi blog.
Saludos.
Esteban
politocine.blogspot.com

Zinéfilas dijo...

Hola, Esteban:

Lamento mucho no haber visto en su momento "Interstellar" en pantalla grande porque si en casa la disfruto, en el cine seguro que me habría maravillado.
Pero ya te digo: mi historial cinéfilo, en principio, no se inclina ni ante Nolan ni ante la ciencia ficción y, claro, la deseché.
Menos mal que la tele sirve para eso, para recuperar cosas que en su momento se te pasaron desapercibidas, porque casi nadie puede verlo todo y algo siempre se pierde.
Un saludo y me paso por tu blog en cuanto pueda.

Noemi