viernes, 26 de junio de 2026
En la sombra
viernes, 19 de junio de 2026
Traición en la adaptación
Hace unas semanas terminé un club de lectura sobre la novela 'Lejos del Mundanal Ruido', la más feliz de las obras de Thomas Hardy. Así que como aún recordaba la adaptación de Thomas Vinterberg de 2015, decidí junto a unas amigas, embarcarme en la adaptación de 1967 de John Schlesinger, que dura aproximadamente casi 3h, una más que la película más reciente.
Ambos films tienen un buen elenco e hice la suposición que la más antigua sería una mejor adaptación, viendo que detrás de las cámaras estaba el responsable de 'Marathon Man' o 'Cowboy de Medianoche', y el guión lo firmaba Frederic Raphael, que escribió la genial 'Dos en la Carretera' o la polémica 'Eyes Wide Shut' (a saber si la versión de Kubrick o la que quedó), aunque su carrea era poco más extensa.
Y he aquí donde me quedé ojiplática, porque la película, aunque contaba las escenas del libro en su mayoría, y eso ya la haría una buena adaptación para algunos, tomaba a los personajes principales y los convertía en unas caricaturas adaptadas a su época y su público, de manera que lo que menos importaba no era ya el peinado tan fuera de época de Julie Christine como Bathsheba Everdene, y su maquillaje casi 'flower power' de los 60, era que absolutamente todos protagonistas quedaban desprovistos de su espíritu original y literario, y se movian a un paradigma idealizado para el público del momento. Así, teníamos una Bathseba que era mujer luchadora y frívola, con una superioridad moral realmente molesta y que te enfadaba, y Gabriel Oak, pasaba de ser un hombre introvertido de gran fuerza interior, a un tipo bastante inaguantable y machito extrovertido.
La conclusión que saqué en ese momento, es que no hay que tener el típico prejuicio de que porque algo sea antiguo es que será mejor que algo posterior, y en este caso, puedo decir que me quedo con la versión de 2015. Aunque debo confesar que esta versión tiene momentazos como los de Terence Stamp y su espada, que a decir verdad, son más atribuibles al propio Hardy, pasado por los psicotrópicos de los 60.
Así, sin centrarme en la eterna discusión de si una adaptación es buena o mala, si respeta el espíritu de la novela, mis reflexiones me hicieron pensar en la obsesión que tienen algunos guionistas, ya sea por ellos mismos o por verse obligados por los productores de turno, a traicionar a los personajes, y querer adaptarlos para que el público al que se orienta una película o adaptación, se sienta más identificados.
No pude evitar pensar en esas películas del oeste, de serie B de los 50, o de Almería, cuando sobre todo las mujeres, llevaban esos sujetadores picudos que podrían dejar tuerto al cowboy de turno, o una cantidad de pestañas y cardados, que explicaría la crisis de la capa de ozono años después. Y esa falta de cuidado, es entendible en productos así, que debían ser baratos y gustar al público del momento, pero ¿por qué hacer lo mismo en adaptaciones que son serias?
Pero lo peor es cuando este acercamiento no es estético, si no cuando afecta al alma de los caracteres allí mostrados, y ni el mejor actor, puede solucionar esto. Puedes ver una película muy "hija de su época" estéticamente, pero si ves una gran actuación y la fidelidad al libro que adapta y sus personajes, si sientes ésa es mi "Jane Eyre" o mi "Madame Bovary", aunque pases de largo e ignores el "envoltorio", entonces, quedas satisfecha.
Mi gran prejuicio fue pensar que al ser una película antigua, por decirlo de alguna manera, habría el respeto cuya falta sufrimos casi siempre en la actualidad, llámese un desprecio como el de la 'Mujercitas' de Great Gerwig con su Jo pasada al feminismo de la época, pero suplicando un amor de forma ridícula, o la última 'Cumbres Borrascosas' y los delirios de Emerald Fennell, en los que no entraré. Pero a veces, 'no todo tiempo pasado fue mejor', y una debe aprender que en toda época hubo gente que quiso "llegar al público" perdiendo de vista la obra original.
Finalizo aquí esta reflexión y pido a los lectores "zinéfiloz" que nos dejen en los comentarios, otras obras traidoras, deseando no volver a gastar 3 horas en algo que no se parece mucho al libro que haya leído.
Carmen R
Nota: si queréis ver una 'Cumbres Borrascosas' de época, pero de otra, y en Japón, con respeto al 98% a la obra de Brontë, os recomiendo 'Arashi ga oka' de Yoshishige Yoshida, de 1988, y que traslada la historia al Japón medieval.
viernes, 12 de junio de 2026
De "Una quinta portuguesa " a "Siempre es invierno" o las segundas oportunidades para los personajes perdidos
En este antiguo afán de vincular películas y personajes, hoy os traigo dos títulos del cine español recientes ,en las que he visto algunas similitudes en relación al rumbo de los personajes.
En "Una quinta portuguesa"( Avelina Prat, 2025) , Fernando (Manolo Solo) un profesor de geografía que rondará los 50 ve como su vida se va al traste tras desaparecer de repente su mujer.
En "Siempre es invierno" (David Trueba, 2025) Miguel (David Verdaguer), es un arquitecto paisajista que viaja a Bélgica por motivos de trabajo con su novia Marta (Amaia Salamanca).Su relación está ya dañada y aunque sus vidas siguen laboralmente vinculadas, la pareja hace tiempo no funciona y es en Bélgica donde definitivamente ponen punto final a una etapa juntos.
Asistimos como espectadores a un momento de desolación en la vida de Miguel, nada parece ser capaz de devolverle la ilusión .En Bélgica Miguel conocerá a Olga (Isabelle Renauld) que es voluntaria en el congreso de arquitectura y a su lado comenzará de nuevo poco a poco a reconstruirse.
Ambas películas son recomendables, especialmente para quienes busquen cine íntimo que aborden temas como la soledad,el desamor, el duelo,el aislamiento físico y emocional y cómo a veces la vida se impone contra todo pronóstico en las circunstancias aparentemente más desesperanzadas.
En "Una quinta portuguesa" esa vinculación entre extraños se produce de manera lenta,prolongada en el tiempo,Fernando pone kilómetros de por medio con su ciudad de origen, resetea, empieza de cero lejos, lejos también de una versión de sí mismo que a todas luces ya no le hace feliz y sin saber muy bien cómo, inicia una nueva vida y casi improvisando suplanta la identidad de un jardinero en una quinta portuguesa donde comienza una curiosa amistad con la dueña, interpretada por una siempre magnética María de Medeiros.
En "Siempre es invierno", Miguel también se aleja geográficamente en principio por obligación, pero después prolongará su estancia en el extranjero para recomponerse, no conoce a nadie, está solo y conecta con Olga,que es una mujer que tiene alrededor de 60 años y que parece disfrutar de su ocupación, se lleva bien con su hijo, vive sola y veranea en Mallorca.
Los actores están más que correctos y las respectivas historias nos enganchan desde el principio porque nos intriga saber el rumbo de esos dos personajes a la deriva y en tierra extraña.
Os dejo con una frase de Albert Camus :
" En medio del invierno,
aprendí por fin que había en mí
un verano invencible"
Féliz fin de semana,
Troyana
viernes, 5 de junio de 2026
Flores para Antonio
«Si pudiera olvidar
Todo aquello que fui
Si pudiera borrar
Todo lo que yo vi
No dudaría
No dudaría en volver a
reir…».
Antonio
Flores.
Todo en esta película es
hipérbolico, un exceso precioso. Emocionante, llena de ternura y de historia. Igual
que es hiperbólica la inteligencia de Alba Flores para plantearse realizar este
documental. Según he podido leer en
alguna entrevista, ella se sentía enfadada con su padre y, en un momento dado, tuvo
la necesidad de saber más de todas aquellas cincunstancias que rodearon su
muerte.
Cuando Alba investiga, ¿qué
sale a la luz?
Que la familia Flores es una
piña. Una familia en la que rebosa el amor sincero, espontáneo y generoso. Y no
solo entre ellos, salta a la vista que sus amigos y allegados sienten ese mismo
afecto y son correspondidos. Te entran ganas de que te adopten.
Que durante muchos años, desde
la muerte de Antonio, han vivido tras un velo de silencio. Por respeto al dolor
de los demás nadie hablaba del tema. No se detecta ninguna intención de
ocultar, solo el propósito de no ocasionar más dolor enredando en heridas
todavía abiertas.
Que son una gente que, además
de saber querer, saben vivir la vida exprimiendo la alegría. Con visión de
futuro, pero sobre todo con visión de presente. Hedonistas con los pies en la
tierra.
Que siguen guardando cariño y
respeto a la matriarca del Clan, La Faraona, a la que ellos llaman
cariñosamente «Ole Ole», el apodo que le puso precisamente su nieta Alba. Resulta
sorprendente como se han metido en el bolsillo al público tantas generaciones. Lola
Flores era una estrella incontestable, muy relacionada con el poder en el
franquismo, y es curioso ver como sus hijos y nietos han evolucionado y no se
les relaciona para nada con esa etapa tan terrible. Algo habrán hecho bien.
Que la madre de Alba Flores y
mujer de Antonio, Ana Villa, merece una mención aparte. Alba ha tenido la mala
suerte de crecer sin padre, pero la madre que le ha tocado vale por diez. Todas
sus intervenciones son dignas de admirar. Chapeau.
Que los veinteañeros de los
ochenta y noventa fueron una generación baqueteada por la heroína. Jóvenes de
todas las extracciones sociales sucumbieron a la adicción del caballo
arruinando a sus familias económica y emocionalmente, y destruyendo sus propias
vidas. Si no habéis visto la serie «Fariña», os aconsejo vivamente que lo
hagáis. Además de ser estupenda, ilustra también esa etapa, que, por cierto, se
está replicando en nuestros días con las apuestas deportivas y on line.
Que Antonio Flores fue un gran
músico y compositor. Un artista sensible, sin duda, innovador y con voz propia,
mucho más allá de ser el hijo de Lola Flores. El documental muestra documentos
gráficos impagables de actuaciones antiguas de Antonio, Lolita y Rosario de
jovencillos que animan a pensar «qué bien han evolucionado».
La guinda del documental son
las imágenes del concierto «Arriba los corazones», que se celebró en 2023 en el
Palacio Vistalegre de Madrid, en donde
un cartel de lujo —Antonio Carmona, Sole Giménez, Miguel Ríos, David Summers,
Melendi, Victor Manuel, Rozalen, …, y, por supuesto, sus hemanas Lolita y
Rosario —homenajeó al artista
ante unas ocho mil personas.
¡Que lo repitan, por favor!
Almudena Fernández Ostolaza








