viernes, 11 de octubre de 2013

El jovencito Frankenstein (1974) - Se pronuncia "Fronkonsteen"


En estos momentos que estamos sufriendo, de vez en cuando necesitamos desconectar de los problemas cotidianos. Hay muchas maneras de hacerlo, y ver una buena película es una de ellas, una buena y divertida película como “El jovencito Frankenstein”.


Frederick Frankenstein (Gene Wilder) es un cirujano que quiere esconder a toda costa su parentesco con su tristemente célebre abuelo, el Barón Víctor Frankenstein. Pero cuando debe viajar al pueblo de su antepasado para conocer el testamento, Frederick descubre el laboratorio y diario de vida del Barón, despertándose en él los deseos de dar vida a materia muerta. Ayudado por el jorobado Igor (Marty Feldman) y la hermosa Inga (Teri Garr) crea una criatura (Peter Boyle) que sólo busca ser amado. 
El “Jovencito Frankenstein” es una parodia de la novela de Mary Shelley pero también homenajea los filmes clásicos de Frankenstein, de hecho, la mayoría de los artilugios del laboratorio son los mismos que se usaron entonces. Pero sobre todo caricaturiza la película de 1939 “The Son of Frankenstein” más que ninguna otra.

Esta fue la última película en la que Boris Karloff interpretó al monstruo de Frankenstein

El director de este peliculón es Mel Brooks, probablemente una de las personas más divertidas de Hollywood, Broadway y de la vida en general. Fue co-creador de la serie “Super agente 86” y productor y director de algunas de las películas más hilarantes de la historia, como “Los Productores”, “Máxima Ansiedad” (estas dos pelis junto a la del “Jovencito Frankenstein” forman mi trío de películas anti-bajones), “El misterio de las doce sillas”, “Sillas de montar calientes”, “Spaceballs”, “Silent movie”, entre otras. También produjo “El hombre elefante” y el remake de “La Mosca” de David Cronemberg, aunque no aparece en los créditos ya que eliminó su nombre porque no quería que la gente pensara que se trataba de comedias.


Los guionistas fueron el propio Mel Brooks y Gene Wilder. Gene Wilder es, sin duda, uno de los mejores actores de comedia del mundo, aunque tengo la sensación de que se le suele infravalorar, y sí, a mi me gustan sus comedias con Richard Pryor y me da igual lo que opinen los demás. Además de co-guionista fue el protagonista de la película, ya que interpretó a Frederick Frankenstein, es decir, al jovencito Frankenstein, aunque en realidad ya no era tan jovencito porque Gene Wilder entonces tenía 41 años. También fue el quien concibió la historia. Según Mel Brooks cuando Gene Wilder se unió al reparto de “Sillas de montar calientes”, pidió a Brooks que su siguiente película estuviera basada en una idea que había tenido.


Todo en esta película roza la perfección, desde su magnífica fotografía en blanco y negro, hasta su maravillosa música. Pero el punto fuerte de esta obra son sin duda los personajes, estupendamente perfilados del primero al último, y que encajan en los gags (al más puro estilo Mel Brooks) como perfectas piezas de un puzzle sideral (como diría el Gran Wyoming): el monstruo, interpretado por Peter Boyle, salvaje, divertido y, en ocasiones, conmovedor, y eso que apenas tiene diálogos; un inolvidable Marty Feldman como Igor, la estricta ama de llaves Frau Blücher (un caballo relincha) interpretada por Cloris Leachman, la bella y perturbadora Inga (Teri Garr), Madeleine Kahn como Elizabeth la novia calienta-braguetas, y no olvidemos un cameo épico: el de Gene Hackman como el ciego del bosque.  
Por cierto, para los que habéis visto la peli, la última frase que dice el ciego (“No te vayas todavía, iba a hacer un expresso”) no estaba en el guión, fue algo improvisado por Hackman. Destaco aquí a mi personaje favorito: el inspector Kemp 
(Kenneth Mars), un oficial de policía que alienta los motines contra el castillo de Frankenstein y que lleva un parche en el ojo y sobre ese parche un monóculo. Tiene un brazo ortopédico que se encasquilla continuamente y un acento tan cerrado que ni siquiera la gente de su propio pueblo lo entiende.


En 1974 la banda de rock Aerosmith hizo un descanso tras una larga noche de grabación y decidieron ver “El jovencito Frankenstein” . A la mañana siguiente Steven Tyler escribía uno de los mayores éxitos de la banda, “Walk this way”, basándose en la primera escena de Marty Feldman, la de “walk this way...this way”.



En el año 2007 se realizó un musical en Broadway sobre la película, y estuvo representándose dos años. Si lo vuelven a poner, yo ahorro y voy, lo tengo claro ¿quién se apunta?


Moniruki

viernes, 4 de octubre de 2013

El rock de la cárcel (Bandits, 1997)

En una prisión femenina de Alemania unas reclusas que han montado un grupo musical, con el beneplácito del alcaide y la junta de reinserción de presos, buscan a alguien que sepa usar las baquetas de la batería. El cásting es desesperante.

Las cuatro bandidas


Finalmente aparece alguien aceptable. Al ritmo de “all along the wachtower”, de Bob Dylan, comienza el film de Katja von Garnier, una joven directora que decide imprimir a esta historia alguna imagen de videoclip.


Títulos de crédito (Si afináis el oído oiréis  hablar castellano)

Al penal acaba de llegar Emma Moor (Katja Riemann), le acaban de meter una condena de muchos años por haber asesinado a su pareja, que la maltrataba, harta de tanto soportar sus golpes. No vale la rebaja de años por defensa propia. A esta música de jazz le cae una condena severa.


Las reclusas

Mientras tanto, en la capilla, las reclusas rockeras siguen ensayando. La más veterana, Marie Irrgang (Jutta Hoffmann) es una reclusa con una patología psíquica que la lleva a intentar suicidarse repetidamente. Lleva una larga condena por envenenar a su marido. Toca el órgano con las muñecas vendadas. Angelika “Angel” Kleinschmidt (Nicolette Krebitz) es una pequeña estafadora, encerrada por matrimonio fraudulento, que se pelea con el bajo. Como líder indiscutible del conjunto musical figura Ludmila Nabiba, “Luna” (Jasmin Tabatabai) una violenta atracadora que desfoga su rabia mal digerida rasgando las seis cuerdas de una guitarra.

El rock de la cárcel

Sea como fuere, la torturada Emma, un buen día, descubre la batería y empieza a darle caña. Ya tienen batería, aunque a Luna, que huele la rivalidad, no le hace demasiada gracia que otra gata rebelde haga peligrar su liderazgo. Luna ve en la música la única salida de su vida. Hasta manda maquetas a las discográficas.



La junta de reinserción de presos decide que esta banda de rock actúe en el baile anual de la policía. Desde que se inscriben, para oler un rato la calle, aunque sea rodeada de bofias, deciden darse el nombre de bandits, que suena a banda y bandidas. Yendo camino del concierto, el típico madero facha, machista y prepotente, al que sólo le falta hacerse hincha del atlético de Madrid, ya me entendéis, decide reírse de ellas. Luna, aprovecha el momento de bajarse del furgón para darle la paliza de su vida al madero. Emma ve la oportunidad de escapar. Agarran la furgona y se largan del baile de la policía convirtiéndose en fugitivas de la ley.

Camino al concierto

Se sienten frustradas de que, por ser mujeres nadie las considere peligrosas. Bueno, Emma, no. Lo que ella quiere es largarse del país pero ya. Marie dice conocer a alguien en el puerto de Hamburgo que las puede embarcar hacia América del sur. Mientras tanto, una noche, en un pub de mala muerte, aprovechando el descanso del grupo que toca, ellas se adueñan del escenario y tocan hasta que aparece la policía y entonces toman de rehén a un yankee guapete, West,  que para en el lugar (Werner Schreyer, el modelo de Hugo Boss)

Un rehén de Hugo Boss

Eso hace que un avispado directivo de discográfica, con enormes aspiraciones, sobre todo nasales, decida aprovechar el tirón de las bandits para hacer negocio. De repente se convierten en un fenómeno de masas. Venden discos como rosquillas y allá donde van la gente espera sus conciertos. Hasta la policía se debate entre ir a arrestarlas o  avisar del concierto a sus amigos. Y así las bandits, a veces disfrutan y a veces reniegan de su popularidad, amenazadas por el comisario Schwarz (Hannes Jaenicke) y la inspectora Ludwig (Andrea Sawatzki).  Y hasta aquí puedo leer. De las casi dos horas de la peli no creo que os haya contado ni la mitad.

Huir y tocar

A medio camino entre el drama y la película musical, quizá más bien sea una “película con canciones de rock potentes”, esta cinta cercana a la estética videoclip, mezcla realidad y retazos oníricos. Es una peli simpática, desenfadada, con buenas canciones y con bastante gracia.

Momento pelín friki del film

Habría que añadir, además, que las actrices aprendieron a tocar sus instrumentos y ensayaban como un grupo. Cuando acudieron en el 97 al festival de cine de San Sebastián, las dos actrices que  promocionaban la peli (Riemann y Tabatabai) dieron un concierto acústico muy majo. La peli, proyectada en la seccón Zabaltegi, optaba al premio a nuevos directores (von Garnier) Ya no recuerdo si ganó o no, sólo que la peli me hizo mucha gracia y que acabé comprándome la banda sonora. Llegaron a estrenar la peli en España un año después.




Es una historia simpática de unas jóvenes en circunstancias difíciles. No ahonda demasiado en sus historias personales porque se centra en la música y el fenómeno de fans, pero tiene su cierta gracia y se deja ver. Para pasar un rato entretenido no está mal.


BANDITS (1997)

Nacionalidad: Alemania.
Duración: 109 minutos
Dirección: Katja von Garnier.
Guión: Katja von Garnier, Uwe Wilhelm
Fotografía: Torsten Breuer
Drama; musical
Reparto:

Katja Riemann: Emma Moor
Jasmin Tabatabai: Ludmila "Luna" Nabiba
Nicolette Krebitz: Angelika "Angel" Kleinschmidt
Jutta Hoffmann: Marie Irrgang
Werner Schreyer: West
Hannes Jaenicke: Comisario Schwarz
Andrea Sawatzki: Inspectora Ludwig

Por último, y si tenéis mucho interés. Podéis verla, eso sí, en versión original.

Buen finde,

Juli Gan

viernes, 27 de septiembre de 2013

Los sobornados

En un plano fijo, un revolver descansa sobre una superficie plana. La mano de un hombre lo recoge y ambos desaparecen de nuestro campo de visión mientras la cámara se aleja mostrándonos la mesa de un escritorio. Es entonces, mientras contemplamos ese escritorio, cuando oímos un disparo y vemos la espalda de un hombre que cae muerto con el revolver en la mano sobre la mesa en la que ahora podemos apreciar un sobre cerrado y una placa de policía.
 

 
Título en castellano: Los sobornados
Título original The Big Heat
Año 1953
País Estados Unidos
Director Fritz Lang
Guión Sydney Boehm
Novela William P. McGivern
Música Daniele Amfitheatrof
Fotografía Charles Lang (B&W)
Duración 90 minutos
Productora Columbia Pictures 
 
Reparto Glenn Ford,  Gloria Grahame,  Jocelyn Brando,  Alexander Scourby,  Lee Marvin,  Jeanette Nolan,  Peter Whitney,  Willis Bouchey,  Robert Burton,  Adam Williams,  Howard Wendell,  Chris Alcaide
 
Sinopsis
Tras suicidarse, el policía Tom Duncan deja una carta en la que confiesa haberse dejado sobornar por una banda de gángsters, pero también denuncia la corrupción de altos funcionarios. Cuando el sargento Dave Bannion trata de esclarecer su muerte tropieza con toda clase de obstáculos
 
 
 
La carrera del director austriaco Fritz Lang, comenzó con películas mudas en los años 20 del Siglo XX en Alemania en donde realizó una obra maestra: Metrópolis (1927). Contribuyó con su estilo a la expansión expresionismo alemán. A principios de los años 30, fue elegido para hacerse cargo de la dirección de los estudios alemas pero Lang, contrario a las ideas nazis, huyó del país instalándose primero en Francia y posteriormente en Estados Unidos. Aquí realizó películas policíacas que hoy día están entre las mejores del cine: La mujer del cuadro (1944), Perversidad (1945), Más allá de la duda (1956), Mientras Nueva York duerme (1956) ó Los sobornados (1953).
 
En Los sobornados nos muestra la corrupción a la que se enfrenta un honesto policía de vida familiar sencilla y perfecta, cuando se entrenara a la investigación del suicidio de otro policía.
 
 
El honesto policía encargado del caso es Dave Bannion, al que da vida Glenn Ford (Gilda, 1946; Cimarrón, 1960). Ford siempre ha encajado bien en los personajes de personajes honestos que sufrían y rechazaban los abusos mientras buscaban justicia. Así es en el caso de Bannion. Nadie lo ayuda y todos le ponen trabas que entorpecen la investigación. Hombre duro del que también vemos su lado más familiar y hogareño en su casa junto a su mujer (Jocelyn Brando) y su hija.
 
Como curiosidad comentaré que en un momento en el que el personaje de Glenn Ford se encuentra en un club nocturno, de fondo podemos escuchar la canción 'Put the blame on Mame'. Se trata de la canción con la que Gilda (1946) realiza su famoso strip-tease. ¿Casualidad u homenaje?
 
Aunque Bannion es el indiscutible protagonista, los secundarios giran en torno a él durante toda la investigación y en su mayoría obstaculizando sus intentos para esclarecer el caso. Destacan, sobre el resto, dos caras conocidas. La del actor Lee Marvin (El hombre que mató a Liberty Valance, 1962; Doce del patíbulo, 1967) que da vida a un hombre rudo, brutal y sin escrúpulos, Vince Stone, matón al servicio de Mike Lagana (Alexander Scourby), el gángster que tiene poder sobre todos.
 

La novia de Vince Stone, es Debby Marsh, que es interpretada por Gloria Grahame (Cautivos del mal, 1952; En un lugar solitario, 1950). Debby es una chica pizpireta y alegre que se ríe constantemente de lo servicial y manso que se muestra su robusto novio ante Mike Lagana, algo que le ocasiona serias consecuencias. Una de estas consecuencias es una de las escenas más duras, comentadas y míticas de Los sobornados, que no comentaré para no desvelar parte importante de la trama para aquellos que no la hayan visto todavía. Además, personalmente creo que este personaje tiene algunas de las mejores frases del guión, bajo un tono siempre crítico y sarcástico.
 

 DEBBY:
¡Qué más da! Hay que tomar lo malo y lo bueno.

BANNION:
¿Es lo bueno bastante bueno?

DEBBY:
Joyas, pieles, diversiones caras… ¿qué hay de malo en ello?

BANNION:
Nada si a uno no le importa de dónde sale el dinero.

DEBBY:
Lo importante es tener el dinero. Yo he sido rica y he sido pobre y créame ser rico es mucho mejor. ¿Piensa usted acaso que yo era una rica heredera antes de conocer a Vince?
 
 
 
 
En cuanto a la parte más técnica, tiene todas las características del Cine Negro que también podemos ver en otras películas del género: las escenas nocturnas, la atmósfera, los claroscuros, el constante humo de los cigarrillos… todo ello intensificado por la fotografía de Charles Lang (Con faldas y a lo loco, 1959; Los siete magníficos, 1960) y  por la intrigante banda sonora del compositor ruso Daniele Amfitheatrof (Carta de una desconocida, 1948; Deseos humanos, 1954).
 
Os invito a aquellos que nunca la hayáis visto a descubrir y disfrutar de esta obra maestra titulada Los sobornados.










viernes, 20 de septiembre de 2013

William Wyler uno de los grandes!!


Considerado uno de los más grandes directores de la época clásica de Hollywood (y me atrevería a decir de la historia del cine!) nació en Mulhouse , provincia de la Alsacia francesa a principios del siglo XX y murió en Los Ángeles en 1981. Como gran director que era dirigió todo tipo de géneros desde westerns en su primera época a películas de género bélico, dramático, comedia, histórico o hasta incluso musical. Era meticuloso, perfeccionista que acreditaba una narrativa con un sólido tratamiento de sus personajes y de las relaciones humanas. Así como se le conoce como uno de los precursores de la profundidad de campo y su apego a cuidar al máximo las escenas (recordar sino la entrada de Frederic March cuando vuelve a su casa y pasea por todo el pasillo hasta llegar a la cocina donde la espera  Myrna Loy en Los mejores años de nuestra vida, por ejemplo!).
Imposible de repasar su larga filmografía si que me gustaría comentar algunas de sus más, para mi, destacadas y significativas cintas, entre las cuales se encuentran las que podría decir que son auténticas obras de arte. No comentaré la cantidad de Oscar y premios que ganó en su filmografía porque son incontables...  Iremos por orden cronológico.

Jezabel (1938)
                                  


Primera de las colaboraciones con la siempre espectacular Bette Davis con la que tuvo un sonado y tormentoso romance, este melodrama sureño comparable a Lo que el viento se llevó (sin llegar a la grandiosidad de este último), nos muestra a una Davis temperamental y dominante (bordando su papel!), que lucha por recuperar a su amor (un jovencito Henry Fonda) después de despecharlo.
Escena memorable: me va a costar en todas las películas encontrar una escena porque evidentemente hay muchas pero de Jezabel me quedó en su impactante entrada al baile de debutantes con un vestido rojo (cuando los cánones de la época obligaban a que fuera blanco).
Recuerdo que vi la película cuando era pequeña y me impactó tanto esa escena que siendo una cinta en blanco y negro yo realmente vi el vestido rojo!!!

Cumbres borrascosas (1939)
                                    
        

Ayyyy ese Heathcliff!!
Basada en la preciosa obra de Emily Brontë un drama en que el joven Heathcliff un extraordinario Laurence Olivier vive una tormentosa relación con la hija (Merle Oberon ) de los terratenientes que lo acogen de joven, mientras ella debe casarse con un rico interpretado por David Niven.
Escena memorable: diré varios finales de la filmografia de Wyler pero es que este también se lo merece. Ese final en que los dos jóvenes enamorados suben por las colinas de la montaña.... Para mi uno de los mejores papeles de Olivier.

La carta (1940)
                                       

                                 

Puro cine negro. Segunda colaboración con Davis donde interpreta a una fría y calculadora esposa de un propietario de una plantación de caucho y en el que asesina a su amante supuestamente en defensa propia. Pero una carta comprometedora hará que cambie por completo los hechos que relata la protagonista.
Escena memorable: con un final que no te esperas, en esta cinta me quedo con el impactante inicio en que Davis baja una escalera con la pistola en las manos matando a su amante!

La loba (1941)

                                                    

                            
 Una más de las colaboraciones entre la guionista y escritora Lillian Hellman con el director, La loba nos enmarca a finales del siglo XIX en una población sureña donde una calculadora y despiadada Regina Giddens (Davis , of course!) empieza una lucha contra sus hermanos para quedarse con su herencia familiar. Ni los sentimientos, ni su hija (una maravillosa Teresa Wright) ni su marido un hombre honrado que vuelve a casa después de una enfermedad le harán cambiar de opinión para conseguir sus malvados planes.
Escena memorable: Quizás es en esta película donde le tengo más miedo a la Davis, difícil lo sé!!! pero cuando inmutable observa como su marido (Herbert Marshall) cae de las escaleras en pleno ataque del corazón sin ella hacer nada.... que escalofríos!!!!
La anécdota entre muchas de esta película es cuando la Davis recibió el premio Donostia en San Sebastián le sorprendió que la gente la reconociera llamándole :"La lobaaa!!!"

La señora Miniver (1942)

                                                          
    
 Greer Garson protagoniza a una ama de casa, cabeza de una familia inglesa que vive en un pequeño pueblo durante la Segunda Guerra Mundial. Gran interpretación de la Garson la cual ganó el merecido oscar, junto con Teresa Wright nuevamente a las ordenes de Wyler.
Escena memorable: Sin duda yo me quedaría con la escena del soldado alemán!

 Los mejores años de nuestra vida (1946)

                                                         

                                     
 Lo reconozco!! es una de las películas de mi vida! no sé cuantas veces la he visto y no sé cuantas más la veré pero este drama antibélico de tres combatientes de la Segunda Guerra Mundial que vuelven a casa como héroes pero que cuando se encuentran con la realidad pura y dura de tenerse que volver a integrar en una sociedad que no los acepta es desgarradora. De imprescindible visión!
Harold Russell, verdadero mutilado de guerra, con dos garfios por manos, se interpretó a si mismo y se convirtió en la primera y única persona que consiguió dos Oscar  como secundario y uno honorífico.
De nuevo Teresa Wright impagable!
Escena memorable: ya lo he dicho antes, la escena del pasillo cuando March vuelve de la guerra hace con la mano silencio cuando sus hijos lo ven y se va acercando poco a poco a la cocina donde la espera una Myrna Loy que te deja sin palabras!!! Gallina de piel!

La heredera (1949)


                                      
 Catherine es una solterona tímida y no muy agraciada de la alta sociedad...y una rica heredera. Durante un baile es seducida por un joven atractivo del cual ella se enamora perdidamente, pero su padre lo rechaza por creer que el joven busca solo su fortuna.
Ralph Richardson ganó el Oscar interpretando al padre castrador y Montgomery Clift interpretó al joven que quiere casarse con la heredera... pero ella, Catherine esa maravillosa Olivia de Havilland  eclipsa a todo el mundo que le pasa por delante!! Evidentemente ganó el Oscar por esa magnífica evolución de personaje de tímida al principio a fría y desconfiada al final!
Escena memorable: Caaaatherinee!!! Catheriiiine!!!! picando a la puerta!
Quien ha visto la película me entenderá perfectamente quien no la haya visto ya sabe lo que tiene de hacer!

Vacaciones en Roma (1953)
                       


Solo hay una palabra para definir a esta maravilla de comedia: ENCANTADORA!
La princesa Ana de viaje oficial a Roma , cansada de tanto protocolo decide escaparse una noche para vivir como cualquier mortal. Un periodista la reconoce pero sin decirle quien es la lleva a conocer los lugares más bonitos de la ciudad.
Primera película de Audrey Hepburn (increíble verdad??), donde apareció en los títulos de crédito junto a Gregory Peck porque el mismo lo exigió diciendo que seria una gran estrella.
Escena memorable: buuuf!!! hay tantas!!! el viaje en la motocicleta, la mirada al final cuando se da cuenta de quienes son ellos, pero me quedo con la escena de la boca de la veritá, que además fue totalmente improvisada, Hepburn se asustó de verdad porque fue una idea de Peck que no dijo a nadie , pero quedó genial!

Ben-Hur (1959)


                            
 La incursión de Wyler en el cine histórico le valió el máximo de estatuillas de la historia del cine hasta que llegaron West Side Story y Titanic! o sea un éxito!
Gran espectáculo visual a todos los niveles, Ben-Hur o Charlton Heston (en su papel más recordado) interpreta a un judío aristócrata que es traicionado por su mejor amigo Messala (para mi mucho mejor Stephen Boyd) un romano. Película obligatoria en Semana Santa!!!
SIempre se ha dicho que la relación entre Ben-Hur y Messala era algo más que amistad!
Escena memorable: también hay muchas pero supongo que todos recordamos las carreras de cuadrigas, impresionante escena, rodada magníficamente y la que se considera una de las secuencias de  acción mejor filmadas (sobre todo por que no habían los efectos especiales de ahora!) 

La calumnia (1961)
                            


Dos soberbias y impresionantes Audrey Hepburn (que vuelve a colaborar con el director) y Shirley  MacLaine dan vida a dos maestras propietarias de un colegio interno para niñas, que son acusadas por una alumna malcriada y repelente, de mantener una relación amorosa. La calumnia hunde el negocio cuando todos los padres sacan a las alumnas del colegio e incluso el prometido de Hepburn, un genial James Garner duda de ellas.
Wyler , que ya había hecho una versión años atrás , Esos tres, del relato de Lillian Hellman aprovechó que la censura empezaba a flojear y no ocultó la homosexualidad sobretodo de  uno de los personajes femeninos, presentándolo con una extrema delicadeza y una fuerza dramática interpretada por las dos geniales actrices.
Escena memorable: Muchas también!!!! pero de ésta... el final es una autentica maravilla!! una obra de arte absoluta, ya la película es una obra maestra por ella misma pero ese final la convierte en una autentica joya de toda la historia del cine! Obligatoria también!!!

Funny Girl (1968)
                    


Incursión en el musical, Wyler nos presenta un biopic de la cantante y comediante Fanny Brice desde los días en los barrios pobres de Nueva York hasta llegar a la cima de su carrera artística.
Basada en un musical de Broadway , Barbra Streisand cogió el relevo en la gran pantalla en una impresionante actuación! (lo sé, lo sé no soy objetiva!!!)
Escena memorable: cualquier momento musical, sobretodo en Secondhand rose, Don't rain in my parade y por supuesto en People todo un clásico!!

Qué voy a deciros!!! no sabría que película aconsejaros.... mirároslas todas!!!

Hasta la próxima!
Bargalloneta


viernes, 13 de septiembre de 2013

Poderosas y malvadas

Soy la segunda señora De Winter. No tengo nombre. Ni apellido: el antiguo, el mío, lo perdí cuando me casé; el nuevo, el de casada, lo comparto con mi esposo y con dos mujeres poderosas y malvadas. Una es Milady de Winter, la antagonista de los tres mosqueteros; la otra es Rebecca, la primera señora De Winter.

Pero mi historia arranca antes de mi matrimonio.

Los extraños días de mi vida comenzaron en el Sur de Francia.

Yo era joven, cultivada y pobre. Trabajaba como dama de compañía de la señora Van Hopper. Ella también tenía dinero, poder y bondad escasa. ¿Es que todas las poderosas son malvadas?

No se tomó bien la noticia de mi matrimonio con Maxim de Winters.




No tienes ni idea de lo que significa ser una gran señora.

No lo soportaba. Me trató de arribista y desclasada.
Y no fue la única. La señora Danvers tampoco fue una gran ayuda. Ella adoraba a Rebecca. Ella y todos me comparaban siempre con Rebecca.


Era la criatura más hermosa que he visto jamás.

Ese es nuestro gran problema, amigas: que todo el mundo nos compara siempre con Rebecca. Incluso nosotras mismas nos comparamos siempre con Rebecca.
 

Quisiera tener treinta y seis años e ir vestida de negro
con un collar de perlas.

Quisiera no ser este pollito asustado que soy.



¿Verdad que somos felices, muy felices?



Échale un vistazo al Times. Trae un artículo muy bueno sobre el crimen.



Mire cómo se ve mi mano.




Escuche el mar. Es tranquilizante. Escuche.

¡Quién me iba a decir a mí que al final su nombre acabaría siendo sinónimo de una chaquetita de punto


Noemí Pastor