viernes, 9 de septiembre de 2016

The Fall (La Caza)




Este verano mi último descubrimiento en series ha sido The Fall (La Caza).

Se trata de una serie del 2013 de nacionalidad británica.


Sus dos protagonistas son muy famosos,ella , Gillian Anderson,la recordareis por la célebre serie de televisión Expediente X y él,Jamie Dorman es archiconocido por su interpretación de Gray en "Cincuenta sombras de Gray".


La serie está ambientada en Irlanda del norte y gira en torno a la búsqueda (la Caza) de un asesino en serie. La policía Stella Gibson (Gillian Anderson) investiga la muerte de varias mujeres a manos de un asesino :Paul Spector (Jamie Dorman).
 Se estructura en torno a once capítulos divididos en dos temporadas, la primera (de cinco) dirigidos por Jakob Verbruggen, conocido por su trabajo en  “The bridge” y la segunda (de seis) dirigidos por su creador Allan Cubitt.

Contrariamente a otros thrillers psicológicos,aquí en The Fall,desde el primer momento conocemos la identidad del asesino y lejos de restar interés en el espectad@r este dato avanzado,este elemento consigue acrecentar nuestra empatía, ya que desde el principio a menudo somos conocedores de los pensamientos de Paul,incluso parece que estemos en su mente.


Nada en la serie sería igual sin la grandiosa Gillian Anderson,(la que fuera Scully en Expediente X),ella por si sola llena la pantalla y eclipsa al resto del reparto (salvo a Jamie Dorman,con quien crea una dualidad llena de enigma, atracción y tensión). Stella Gibson es una mujer que ostenta un cargo de  mando y ejerce su profesión de manera fría,racional,manteniendo a un lado su vida personal,incluida su orientación sexual (¿bisexual?¿pansexual?), desarrollando sobre todo y por encima de todo, su hemisferio izquierdo,haciéndose respetar y obedecer sin que en ningún momento veamos que su condición de mujer,interfiera a la hora de que los demás reciban sus instrucciones y cuestionen su autoridad.

Aquí a raiz del personaje de Gillian,os lanzo algunas preguntas que me rondan en cuanto a los roles de género, por eso,os pregunto,salvando los sesgos propios de toda generalización:
 ¿creeis que hay o podría haber una forma de "gobernar" más "femenina" en el sentido de ser capaces de crear una estructura más horizontal, facilitando el consenso y la mediación?¿es lícito o nos va bien intentando "imitar" formas de actuar históricamente atribuidas a los hombres,como la extrema racionalidad,la verticalidad?

Me surgen dudas al respecto y aún con todo,hay aspectos del personaje de Gillian Anderson,que me gustan y mucho, por ejemplo el hecho de mantener su vida íntima al margen de su profesión y que nadie le pregunte o se inmiscuya y que ella misma no se juzgue por no tener una pareja estable y ser sexualmente activa,mostrándose en este sentido,una mujer libre y empoderada.




 Pero The Fall no tendría la capacidad hipnótica si no contara con el personaje de Paul Spector,un padre de familia respetable que para postre, trabaja en los Servicios Sociales y que es capaz de llevar al extremo las dos caras del Doctor Jekyll y Mr.Hyde.
Él además,está casado con una mujer madre de dos hijos, Sally-Ann Spector (Bronagh Waugh) que trabaja en la unidad de neonatos de un hospital.
Eros y Thanatos,las dos fuerzas más poderosas y de algún modo,duales.Ella ayuda a que otras mujeres traigan vida a este mundo y él arrebata la vida a otras mujeres dejándose arrastrar por sus pasiones más bajas,sus deseos de placer y dominación.Su esposa es o podría ser la encarnación de la diosa Hera,paciente,invisible,fiel (¿ciega?)a la sombra de un acechador que se viste de padre y esposo ejemplar.



 Pero volvamos a la serie,¿por qué verla además de porque hasta la fecha sólo hay dos temporadas y los capítulos generan una adicción que escapa a tu control?
otro de sus puntos fuertes a mi modo de ver,es su cadencia,se imprime un ritmo lento,y una cámara que sigue en su vida cotidiana tanto a la "cazadora" como al que se pretende "cazar",policía y asesino son dos caras de la misma moneda y les seguimos en sus vidas como mirones,a fuego lento,en los actos más sencillos y cotidianos,lo cual acrecienta si cabe aún más nuestro interés por saber cómo van a desencadenarse los hechos.



Y si esto fuera poco,entre Stella y Paul,se genera una especie de relación de atracción y repulsión.El ying y el yang,las fuerzas del bien y del mal se atraen y al mismo tiempo se repelen,en un juego de expansión y contención que arrastra al espectador.

Por momentos he de decir que me recordaron a la teniente Clarice y Annibal Lecter en "El silencio de los corderos" sólo que aquí más que un complejo de Edipo,tal vez sobrevolaría un complejo de Electra del asesino hacia la policía.
Trascribo un extracto de una página( Videodromo.es  )cuyo análisis me ha parecido muy interesante:


(...)El relato creado por Allan Cubitt es más profundo y complejo, se enraíza en la mítica “Divina comedia” escrita por Dante Alighieri. De tal forma que Stella vive o representa el paraíso, el saber, la ciencia y el conocimiento. Paul reside en el Infierno, es el hombre frente a sus pecados y sus funestas consecuencias. El Purgatorio sería Irlanda, ese enorme escenario donde todos los personajes que orbitan alrededor de ambos van encontrando poco a poco la purificación de sus pecados hasta la liberación, por ejemplo Sally Ann la mentira, Jim Burns la soberbia, Matt Eastwood el orgullo, la rabia de Paul, la envidia de Katie o Aaron Monroe lujuria. De tal forma que los arcos de los personajes son profundamente coherentes, por eso siempre vendrán determinados por la suma de sus elecciones. Así el guion se enroca con el espíritu del escritor Albert Camus. Siendo reduccionistas podríamos decir que el cielo frente al infierno. El dolor, la pena y el sufrimiento frente la vida. Encontrando una perfecta representación en “La pesadilla” del pintor manierista Johann Heinrich Füssli, donde la vida yace inerte bajo el demonio que nos mira atentamente tratando de captar la atención del espectador.(...)



En efecto, Jim Burns,policía compañero de Stella,encarnaría a la soberbia,incapaz de aceptar un NO por respuesta por parte de Stella,incapaz de desenvolverse con soltura ante una mujer empoderada que no le necesita a nivel afectivo o sexual y por la que,a pesar de estar casado , siente una irremediable atracción.


Por último, hay dos personajes femeninos de los que esperamos saber más en la tercera temporada de The Fall, uno el de la forense, la doctora Reed Smith,  interpretada por Archie Panjabi -a la que Gibson,tira los tejos,de forma decidida,no diré si le sale bien o mal;)- y la otra,la policía ayudante de Gibson, la agente Dani Ferrington (Niamh McGrady).



Es interesante ver cómo hay cierto intencionalidad de dar protagonismo a los personajes femeninos,desde ópticas poco habituales,son todas mujeres poderosas,lo que sin duda,es ya todo un punto de partida para que The fall,merezca por nuestra parte,una bien merecida oportunidad.

Y con esto,espero como mínimo,haber despertado vuestra curiosidad.
Os deseo un buen fin de semana y espero que la vuelta de las vacaciones( para quienes las hayan tenido) esté siendo lo más liviana posible.

Un fuerte abrazo,zinéfil@s,

Troyana.


viernes, 2 de septiembre de 2016

Arsénico por compasión o la grandeza de lo menor.


“La cebolla nos hace llorar. Pero aún no se ha inventado el vegetal que nos haga reír”  

Quien pronunció esta frase, Frank Capra, tenía motivos sobrados para saber la gran verdad que encerraba. Él, maestro del cine sentimental, era muy consciente de que conmover hasta las lágrimas al espectador suele ser más fácil que lograr arrancarle una franca carcajada.


En 1934, con el estreno de “Sucedió una noche” (la primera película que ganó los cinco principales Óscar), Capra había inaugurado un nuevo subgénero, la “screwball comedy” (algo así como “comedia zigzagueante”), centrada en unos protagonistas tan opuestos en caracteres que ello daba lugar a las más disparatadas e ingeniosas vicisitudes y diálogos. En los años siguientes Capra seguiría haciendo estupendas comedias a las que iría añadiendo un tono cada vez más moralizante: “El secreto de vivir” (1936), “Vive como quieras” (1938), “Caballero sin espada” (1939) y “Juan Nadie” (1941).


Sin embargo, cuando estaba avanzando con firmeza por ese camino de la comedia moralizante, sentimental y optimista (camino que culminaría en 1946 con “¡Qué bello es vivir!”), Capra hizo un quiebro sorprendente para crear otro subgénero, la comedia negra, con una obra que algunos consideran menor en su filmografía, pero que realmente es muy grande porque consigue eso que no está al alcance de ningún vegetal: hacer reír.



Y todo gracias a que Capra asistió una noche a una obra teatral que estaba teniendo mucho éxito en Brodway: “Arsenic and Old Lace”,  e inmediatamente vio las posibilidades que tenía de adaptarse al cine y, además, de una manera rápida y barata (los decorados se limitaban prácticamente a una vieja casona).



Las negociaciones con el autor de la obra, Joseph Kesselring, un antiguo cantante y actor,  fueron fáciles y en octubre de 1941 se inició el rodaje, si bien la película no se podría estrenar hasta 1944 para no perjudicar a la obra de teatro.

Rapidez y agilidad, parecen ser las grandes características de  “Arsenic and Old Lace”: Kesselring la escribió en tres semanas, Capra la rodó en sólo ocho y, más que rápido, trepidante es el desarrollo de la hilarante trama.

En realidad, lo que más le costó a Capra fue encontrar al protagonista para su película, aunque finalmente tendría la suerte de conseguir a Cary Grant.


En 1941 Grant ya había triunfado con grandes comedias  como “La pícara puritana” (1937), “La fiera de mi niña” (1938), “Vivir para gozar” (1938) e “Historias de Filadelfia” (1940); pero ese año su carrera dio un importante giro al protagonizar “Sospecha”, bajo las ordenes de Hitchcock. En esa película, Grant realizó una magnífica interpretación, tan generalmente alabada que le hizo desear explorar papeles fuera de la comedia. Esas eras sus intenciones hasta que se encontró con Frank Capra.


 De ese encuentro habla Marc Eliot en su magnífica biografía de Grant. Según Eliot,  Capra era “tan buen vendedor como cineasta” y aunque previamente había ofrecido el papel de Mortimer Brewster a Bob Hope, a Jack Benny y a Ronald Reagan, que por distintas causas lo rechazaron, le dijo a Grant que “él era el único actor que daba la talla para el papel”.

Y Grant aceptó el que luego consideraría, bastante injustamente, el peor papel de su carrera. Eliot dice que aunque Grant “sentía un gran aprecio por Capra («un hombre encantador, encantador”) consideraba que el humor de la película no «es de mi estilo… demasiados gritos histéricos y equívocos exagerados». En realidad odiaba todo lo relacionado con la producción. Creía que los decorados eran malos, demasiado oscuros y teatrales; los actores secundarios —excepto Jean Adair, por quien sentía un cariño especial— demasiado histriónicos y los gags, demasiado forzados”.

Esa era la opinión de Grant, pero no la de muchos espectadores para los que “Arsénico por compasión” fue y sigue siendo uno de los más inestimables regalos que se le concede al ser humano, el de la risa.



Sí... quizás Capra, que se había formado en el cine mudo, obligó a Grant a sobreactuar… Pero Grant no tuvo en cuenta que unas cuantas muecas de más pueden estar muy justificadas si te pones en la piel de Mortimer Brewster: un popular crítico teatral que, recién casado con la hermosa hija de un clérigo (Priscilla Lane estupenda también como la angelical y desconcertada Elaine Harper), descubre que las dos ancianas y encantadoras tías que le han criado son las más dulces y enternecedoras asesinas en serie que imaginarse pueda… y que uno de sus hermanos es un peligrosísimo psicópata… y el otro un perturbado, aunque éste inofensivo, que se cree Theodore Roosevelt…


Con semejante familia y el temor a transmitir esos genes a una posible descendencia ¿no haríamos todos alguna que otra mueca?

“La locura corre por las venas de mi familia. Mejor dicho, galopa”, dice Mortimer en un momento dado. Y eso es la película: una locura de situaciones descacharrantes, de equívocos, sustos y sorpresas, hasta la culminación en un final feliz, como no podía ser menos en una película de Capra.

El fin de la película, divertir al espectador, se logra plenamente y justifica cualquiera de los excesos interpretativos que tanto molestaron a Grant.


Quedará para siempre como incógnita el saber si la película hubiera mejorado, o empeorado, con los nuevos planos  que Capra pensaba rodar durante el montaje, porque justo en ese momento los japoneses bombardearon Pearl Harbour, Capra se fue a la guerra y Grant se quitó parte del mal sabor de boca que le había producido su papel donando su salario a las Victimas de la Guerra y a la Cruz Roja.

En cuanto al severo juicio que Grant realizaba de su compañeros de reparto, excepto de Jean Adair (y ésta se salvaba porque una vez, siendo Grant un desconocido acróbata que trabajaba en un teatro de Nueva York, cayó enfermo y la Adair, que trabajaba en el mismo teatro, le estuvo visitando cada día hasta que se recuperó), también parece bastante injusto.

La verdad es que si la canadiense Jean Adair,  está impecable como Martha Brewster, incluso mejor lo está Josephine Hull como la saltarina tía Abby. Ambas eran, fundamentalmente, actrices de teatro (la primera sólo llegó a hacer 5 películas y Josephine Hull sólo seis aunque con “Harvey” consiguió el Óscar a la mejor actriz de reparto) y estaban triunfando en Broadway con la versión teatral de “Arsénico por compasión” cuando Capra logró que ambas aprovecharan unas vacaciones de la obra teatral para representar los mismos papeles en su película.


Capra intentó también conseguir a Boris Karloff, que en el teatro interpretaba al hermano psicópata de Mortimer (figurando, en un derroche de ingenio, que se había operado para parecerse a Boris Karloff), pero no lo logró. A cambio tuvo a Raymond Massey que puso el contrapunto perfecto, con su alarmante e inexpresivo rostro desfigurado, a las muecas de su odiado hermano Mortimer.


Y un secundario de lujo, de gran lujo, fue Peter Lorre como Dr. Herman Einstein. Grandísimo actor mediatizado por su peculiar físico, descubierto para el cine por Fritz Lang que le dio el papel de asesino psicópata en la genial  “M, el vampiro de Düsseldorf“, Lorre bordó su papel,  inspirado en la historia de Joseph. P. Morán, un médico alcohólico que durante la Gran Depresión se había dedicado a atender a peligrosos gánsteres, cambiándoles el rostro y eliminando sus huellas dactilares.


Además del buen reparto (a pesar de lo que sobre éste opinara Grant) otra gran baza con la que contó Capra, fue la colaboración como guionistas de Julius y Philip Epstein (guionistas también, por ejemplo, de “Casablanca”) y del compositor Max Steiner que logró enfatizar con su música la carga humorística y satírica de la película.

Capra supo hacer muy buen uso de las excelentes cartas con las que contó para rodar “Arsénico por compasión” porque, además y más allá de su capacidad para explotar los sentimientos humanos, era un gran director. Por ejemplo, su dominio de la cámara y el claroscuro queda bien patente en la estupenda escena en que el doctor Einstein mantiene una conversación en la escalera con la silueta del terrorífico Jonathan Brewster.

Quizás a muchos espectadores actuales, ahítos de comedias televisadas, le cueste entender la novedad y la transgresión que supuso en su momento esta película de puro humor negro. Especialmente viniendo de un director que lograría sus mayores  triunfos con películas moralizantes que escenificaban el llamado “sueño americano”. El sueño que compartió ese niño siciliano emigrado a los 6 años a los Estados Unidos, donde triunfaría hasta llegar a conseguir 3 Óscar, y con cuya obra cumbre ,“¡Qué bello es vivir!”, lograría incluso que su nombre fuera delante del título de la película (y así tituló Capra su muy recomendable biografía “El nombre delante del título”).



Paradójicamente, la carrera de Capra cayó en picado a partir de "¡Qué bello es vivir!". Después de ella sólo hizo otras cinco películas, la última de 1961, treinta años antes de su muerte. Una pena, porque, seguramente, si le hubieran dado la oportunidad, habría seguido explorando con éxito nuevos caminos cinematográficos.

Sí, Capra logró con “Arsénico por compasión” una maravillosa obra “menor”… si es que alguien puede considerar un logro menor hacer reír a innumerables personas durante varias generaciones…




Yolanda Noir



viernes, 29 de julio de 2016

Blancanieves y los siete enanitos

-Ahora, infernal poción, cumple tu misión.

"Blancanieves y los siete enanitos" David Hand
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Bueno, a estas alturas todos conocemos el cuento de Blancanieves. 
Una joven princesa debe huir de palacio para escapar de su madrastra, la reina, que pretende matarla porque es más guapa que ella. En el bosque le darán cobijo siete enanos que, pese a trabajar con diamantes, viven en una choza en medio de la nada. Todo va bien hasta que la reina descubre su paradero y convirtiéndose en una anciana engaña a Blancanieves para que muerda una manzana envenenada. Desde luego el método es limpio y original, pero el asesinato será un fracaso, pues la moza volverá a la vida tras besarla el príncipe de sus sueños.

A menudo se dice que "Blancanieves y los siete enanitos" fue el primer largometraje animado de la historia y aunque no es cierto sí fue el primero de Disney, por lo que los anteriores cayeron en el olvido. 
Corría el año 1934. Walt Disney llevaba 10 años haciendo cortos animados y era famoso por haber creado a Mickey Mouse, de modo que decidió dar el siguiente paso y rodar un largometraje. Después de todo en los cortos no podía desarrollar a los personajes como es debido y tampoco ganaba demasiado dinero con ellos (por eso mismo el gordo y el flaco o Chaplin empezaron a hacer largometrajes en aquella época).

Disney era un gran admirador de Lewis Carroll y su primera idea fue llevar al cine "Alicia en el país de las maravillas", pero se le adelantaron al estrenar en 1933 una versión del libro con Cary Grant y Gary Cooper de por medio.
De este modo, el proyecto quedó aparcado y Disney se decidió por Blancanieves, otra obra que le gustaba desde niño. 

Sólo hay que ver el detalle y la belleza de los dibujos para imaginar el tremendo trabajo que desempeñó todo el equipo para diseñar y animar a cada uno de los personajes. Pero lógicamente no fue sólo labor de los dibujantes. Había que narrar el cuento de forma coherente y entretenida, obviando las partes más escabrosas de la historia original (donde la reina moría tras ser torturada por los enanos), pero dándole un toque sombrío en los momentos precisos (a día de hoy la de "Blancanieves y los siete enanitos" sigue siendo la bruja más aterradora del cine).

Se cuidaron también de componer un buen número de canciones, alegres y románticas (suprimiendo algunas para reducir el metraje) y de darle personalidad a todos los enanos. Porque los hermanos Grimm nunca distinguieron a un enano de otro, siendo Disney quien les dotó de una identidad a cada uno, quedándose varias en el tintero. Así, los enanitos Sucio, Perverso o Habilidoso nunca vieron la luz y Mocoso finalmente ocupó el lugar del enanito Valiente.

Disney temía que la película fuera un fracaso, pero quedó convencido del resultado cuando en el primer pase escuchó mujeres sollozando de felicidad (menos contentos estaban algunos niños que se mearon encima con la escena en la que Blancanieves se pierde en el bosque). 

A día de hoy poca gente incluye "Blancanieves y los siete enanitos" entre sus películas favoritas de dibujos, pero en mi opinión es una obra maestra en todos los sentidos y teniendo en cuenta el imperio que se forjó después es sin duda una de las pocas películas que a ciencia cierta cambiaron la historia del cine.

¿Os imagináis que "Blancanieves y los siete enanitos" hubiera sido un fracaso?. Disney se hubiera ido a pique y hoy la industria del cine (Marvel, etc...) sería completamente distinta. Sea como sea, sólo hay que ver la película para entender por qué esa realidad nunca existió.




¡Feliz verano!.

Doctora

viernes, 22 de julio de 2016

Delicatessen, 1991. Bon appetit

Carnicero: "Los buenos tiempos no volverán jamás"
Taxista: "Es usted optimista, ¿Eh?"

Hoy traigo a zinéfilas una peli del año 1991. Una deliciosa película francesa que cuenta como en un mundo cruel y despiadado el bien puede triunfar sobre el mal. La peli, claro, es una fábula, una historia fantasiosa, pero ¡Qué historia tan envolvente!. Si no la habéis disfrutado nunca, vedla. No os arrepentiréis. Su título es "delicatessen".



Sinopsis:

El mundo no pasa por su mejor momento. La desolación y la escasez de recursos hace pasar momentos difíciles a las gentes. A un solitario bloque de viviendas perdido de la mano de Dios va a parar Louison, un payaso que se presenta para el trabajo de encargado de mantenimiento del edificio que ha quedado vacante por la desaparición del anterior conserje. Es recibido por el carnicero, un brutal hombre que dirige a esta, nuestra comunidad. En el edificio conviven varios vecinos, como la familia Tapioca, la señorita Plusse, el matrimonio Interligator, Julie, la hija del carnicero, y algunos más. La escasez de alimentos los tiene organizados para sobrevivir. Los buenos tiempos nunca volverán, además, hay un grupo terrorista, los Trogloditas, que se comen el dinero (el dinero son semillas y legumbres).

Clapet, el carnicero, siempre busca incautos que, atraídos por el anuncio de trabajo, aparecen en aquél recóndito lugar para ser convertidos en carne que comerse los vecinos, solo que esta vez Julie, su hija, se enamora de Louison.

Aspectos destacables:

Jean Pierre Jeunet y Marc Caro, los directores ex-aequo de la peli, crearon un ambiente mágico que es el edificio donde se desarrolla la historia, que acaba convirtiéndose en una equilibradísima historia coral. Con una estética años 50 del siglo XX y unos decorados inquietantes donde los tubos de la calefacción tienen su importancia ligando las historias, la belleza de esta peli, ambientada en clarooscuros, es realmente eficaz.

Inquietante comienzo:


 Tiene un espléndodo aspecto de cómic y, aunque no tengan nada que ver, recuerda bastante a rue 13 del Percebe, ya que cada inquilino de aquella casa perdida tiene su importancia. Los efectos especiales son una maravilla, así, claro, Álex de la Iglesia no dudó en contratar al equipo que los creara para sus golpes visuales de "acción mutante".

A pesar de que muchos consideran mejor film la siguiente obra de estos dos directores, "la ciudad de los niños perdidos", delicatessen no es nada inferior. Después cada uno siguió su camino. Jean Pierre Jeunet, con un pie en Hollywood terminó dirigiendo "Alien, resurrection", otra de las aventuras de la teniente Ripley (Sigourney Weaver, próximo premio Donostia del Zinemaldia), y, sobre todo, la celebérrima "Amèlie", cuyo título fue mermado en medio mundo ya que su original era "el fabuloso destino de Amèlie Poulain". En Amelie podéis encontrar a gran parte del elenco de Delicatessen.

Hablando de títulos, "Delicatessen" en EEUU fue presentada con el sobretítulo de "Terry Gilliam presents", porque el miembro de Monty Python que más pelis fantásticas hacía era un valor seguro para que los yankees fueran a ver pelis extranjeras, y eso que se pasan el día plagiando buenas pelis francesas, porque los franceses, además de hacer buen cine, saben proteger lo suyo, que para eso se lo inventaron.

La peli funciona de maravilla a nivel de interpretación porque todos sus actores son excelentes. Tengo debilidad por Karin Viard, que hace de la señorita fresca del lugar, que tiene un par -o tres o cuatro-de escenas hilarantes aprovechando la música y el ritmo que son, también de vital importancia para el equilibro de la peli. Un par de bomboncitos:



Personajes principales. Porque merece la pena hacer un bestiario de ellos:

Louison, el payaso. (Dominique Pinon). El chico de la peli.



Julie (Marie Laure Dougnac). La chica salvadora.



Madmoiselle Plusse (Karin Viard) La chica fresca.



Clapet, el carnicero (Jean Claude Dreyfus)



Tapioca (Ticky Holgado)



Sra. Tapioca (Anne Marie Pisani)


Robert (Rufus) enamorado de la señora Interligator.



Roger (Jacques Mathou), hermano de Robert



Aurora Interligator (Sylvie Laguna) Oye voces.



Georges Interligator (Jean François Perrier) el marido.



El viejo sapo (Howard Vernon)



y, claro, Los Trogloditas.



Una película mágica, hecha para disfrutarse. Aquí, el tráiler. Disfrutad de su ritmo.


Por Juli Gan

viernes, 15 de julio de 2016

Rififi

Título en castellano Rififi
Título original Du rififi chez les hommes
Año 1955
Duración 117 min.
País Francia
Director Jules Dassin
Guión Jules Dassin, René Wheeler, Auguste Le Breton
Música Georges Auric
Fotografía Philippe Agostini
Productora Pathé Cinéma

Reparto
Jean Servais, Carl Möhner, Robert Manuel, Jules Dassin, Magali Noël, Pierre Grasset, Robert Hossein, Janine Darcey, Marie Sabouret, Claude Sylvain

Sinopsis
Después de cumplir cinco años de condena, Tony Le Stephanois sale de prisión con la intención de cambiar de vida, pero se encuentra con que su amante está con un conocido gángster. Como carece de recursos económicos, no le queda más remedio que volver a su vida pasada y reunirse con sus viejos compinches. Durante semanas prepara minuciosamente con ellos un golpe perfecto: el atraco a una inaccesible joyería de París.



Esto es lo que opina Francois Truffaut sobre esta película: Rififi es la mejor muestra de cine negro que jamás he visto.

Rififi es una película de cine negro que trata como tema principal el tema de un robo a una joyería. Está considerada como una Obra Maestra, y después de visionarla es fácil entender porqué.



Tan importante son las secuencias que se nos muestran como las que ocurren fuera de cámara, las cuales imaginamos y que de un modo u otro nos son confirmadas según avanza la película.

No sólo está el tema de robo sino también la reinserción de antiguos reclusos en la sociedad, de la amistad, de la familia, de las bandas criminales rivales, de la crueldad, la venganza… todo tratado con precisión y detalle apoyándose en el juego de claroscuros que intensifican la acción.



El director Jules Dassin, de origen judío-ruso, después de varios años en Estado Unidos, se trasladó a Francia al ser incluido en la Lista Negra de Hollywood en la época del Macarthismo. En su trayectoria estadounidense destacan: La ciudad desnuda (1948) y Fuerta bruta (1947). En Grecia realizó Nunca en domingo (1960) protagonizada por su esposa la actriz Melina Mercouri.

Rififi, protagonizada por actores poco reconocidos a pesar de que todos están muy bien en sus diferentes papeles, tiene secuencias antológicas. Y son muchas, pero la secuencia del robo en la joyería es superior a todas y merece un trato destacado.



Se trata de un robo a priori dificultoso y casi imposible rodado con precisión milimétrica y al mínimo detalle. Ya la preparación de éste es en sí un conjunto de escenas llenas de interés para el espectador. Esta secuencia del robo en la joyería tiene una duración de 32 minutos. 32 minutos ausentes de música en los que escuchamos únicamente lo mismo que los protagonistas, es decir lo ruidos propios de un calle en la noche y aquellos que ellos mismos realizan.

Puede parecer que una secuencia tan silenciosa, puede ser tediosa, poco interesante o aburrida, sin embargo, nada de eso. Al contrario, capta todavía más la atención del espectador porque no puede apartar la mirada de la pantalla.



Rififi, es una maravillosa película, en su conjunto, que me atrevo a recomendar a los amantes del Cine Clásico, el género negro y de robos.

Para mi ha sido todo un descubrimiento. Espero que os animéis a verla.




viernes, 8 de julio de 2016

The Americans


Nunca me gustaron las pelis de espías
Así es. Nunca me gustaron porque nunca las entendía. Siempre me hacía un lío con el contraespionaje. Nunca me quedaba claro de qué lado estaban unos y otros, si estaban con dios o con el demonio, y eso era algo que mi cabeza cuadrada no podía concebir. 
También me sucede que las pelis de espías me provocan un desasosiego que es el que siempre me ha provocado y me provoca el cine. No puedo evitarlo. No puedo tragarme las pelis friamente. De sobra sé que son un constructo, una ficción, todo mentira, incluida la lluvia. Me digo: "Noemí, por dios, que es una peli." Pero no hay manera. Me muero de los nervios solo de pensar que van a atrapar a los espías protagonistas y los van a ejecutar, por más que sepa que eso no va a suceder, porque ¿cómo, si no, van a rellenar cuatro temporadas?
Así y todo, vaya usted a saber por qué, me animé con The Americans. Y no me arrepiento. Vi el episodio piloto (magnífico, deslumbrante; echaron el resto, sin duda) y supe que quería seguir viendo.

De qué va más o menos The Americans
En los USA de la década de 1980, bajo el mandato de Ronald Reagan, en plenas tensiones con la Unión Soviética, habita un suburbio residencial de Washington la familia formada por Elisabeth y Philip Jennings y sus hijos Paige y Henry. Elisabeth y Philip son espías soviéticos encubiertos, del KGB. Llevan quince años viviendo en los USA con identidades falsas. Mantienen, pues, una doble vida: tienen una agencia de viajes y, además, se dedican a todo lo que supone el activismo, incluidos secuestros, asesinatos, disfraces, terceras y cuartas falsas identidades…
Lo más curioso de todo esto es que lo que cuenta la serie es absolutamente real. Durante la Guerra Fría los espías soviéticos se infiltraban hasta niveles inimaginables en las agencias de inteligencia americanas y europeas. Llegaron incluso a casarse con empleadas de estos organismos para obtener información por directísima vía conyugal. De hecho, los episodios más rocambolescos y extraños de la ficción televisiva son los más fieles a la historia, basada fundamentalmente en un libro de Vasili Mitrojin, antiguo agente del KGB.
Y no estamos hablando de hechos demasaido remotos, pues todavía en  2010 (¡hace seis años!) detuvieron en USA a varios miembros del KGB que vivían como ciudadanos americanos normales y corrientes.

Qué tiene de bueno The Americans
La serie posee una estructura episódica clásica con tramas de continuidad, pero nos ofrece, a la vez, las fuertes vueltas de tuerca tan en boga en los guiones contemporáneos.
La narración se salpica con breves flashes al pasado soviético de los protagonistas, cuando no se llamaban Elisabeth y Philip, sino Nadezhda y Mischa, cuando la una vivía con su madre viuda y no tuvo nunca novio; cuando el otro tuvo que abandonar a una novia (que luego reaparece tambien en los Estados Unidos) y empezar a adiestrarse como superespía, junto a su recién conocida compañera, en una especie de centro de superrendimiento y entrenamiento para superespías.
La ambientación en los 80 es todo un puntazo: la ropa, los productos de consumo de entonces (beben Tab, aprovechando su regreso al mercado en 2015), la era Reagan, en la que se asentaron los pilares de la crisis global con la que nos codeamos hoy, el retrato de Ronald presente en todos los despachos y, sobre todo, la música ochentera, brillando esplendorosa desde el episodio piloto.

Un párrafo aparte merece el asunto tecnológico: la tecnología de entonces (qué antenones, qué aparatejos de radio, qué sistemas de transmisión, qué libretitas y bolis, qué computadoras, qué viejuno todo, qué risas el día que Philip Jennings se hace pasar por periodista y visita a un profesor de universidad que le explica en qué consiste un proyecto que dice que será el futuro de la información y la comunicación que se llama Arpanet. El bueno de Philip sale de la entrevista cabreado como una mona: “¿Qué demonios dice este hombre de nodos, nubes y redes? ¡No he entendido ni una palabra!”


Guiños

The Americans está plagada de guiños y referencias extratextuales a otras series y películas americanas en las que trabajaron los protagonistas.

Así, Noah Emmerich, que en The Americans es un agente de contraespionaje del FBI, empuña en una escena un pack de cervezas, exactamente como lo hacía con fines publicitarios en El show de Truman.

Noah Emmerich empuña el pack de cervezas en “El show de Truman”


Noah Emmerich empuña el pack de cervezas en "The Americans"


Además, en The Americans Emmerich se dedica a cazar espías, que es exactamente lo que hacía en otra peli, “Caza a la espía”.

Otro guiño: la niña hija de los Jennings (que no sabe nada de la personalidad oculta de sus padres, pero empieza a sospechar)  se llama Paige, como la sobrina de padre en la ficción, Matthew Rhys, en la teleserie "Cinco hermanos".

Y un último guiño: John Carroll Lynch, actor secundario en Fargo, posa largamente en cierta escena ante el primoroso cuabro enmarcado de un pajarito, como los que pintaba su personaje en Fargo. He buscado el fotograma, pero no lo he encontrado. Sorry.

Y, sin más, os dejo con la ficha técnica de la serie. Vedla y divertíos, que para eso está. 
Y recibid un saludo de vuestra amiga


Noemí Pastor

viernes, 1 de julio de 2016

Amores de verano de cine


Hacía tiempo que no hacía una lista de cine y dado que ya está aquí el verano,se me ocurrió reunir un ramillete de amores de verano,de ésos que el cine nos ha brindado y de alguna manera,han hecho las delicias del espectad@r.








1) "Antes del amanecer"(Richard Linklater,1995)
 Una de mis películas favoritas de todos los tiempos,incluso aunque la segunda parte "Antes del atardecer" aún me gustara si cabe aún más,"Antes del amanecer" tiene la frescura de una historia de verano entre veintañeros ,emotiva,con brillantes diálogos y paseos por Viena,es una delicia que se puede repetir y revisar sin llegar al cansancio.Hawke y Deply están fantásticos.




2)Grease  (Randal Kreisel,1978)
porque este musical revolucionó a toda una generación,Olivia Newton Jhon y John Travolta se convertían en auténticos sex symbols y la banda sonora pasaba a convertirse en todo un clásico del género.


 3)La Belle Saison (2015)

Una magnífica película que nos habla del amor,la pasión,el valor y las consecuencias de nuestras decisiones en la vida.
¿es salvable en el amor estilos de vida diametralmente opuestos? nada está escrito,porque lo imprevisto,nos acecha y la vida te da un giro de 360 grados donde, cuando y como menos te lo esperas.




La belle saison (Un amor de verano)

4)Krampack (Cesc Gay,2000)

En el verano de 1999,Dani pasa las vacaciones de verano en una casa de la costa. Cuando sus padres se van de viaje, se queda en compañía de su amigo Nico. Pese a la vigilancia de la asistenta y de su profesora de inglés, los amigos aprovechan la situación para meterse de lleno en la vida del pueblo. Así conocen a dos chicas con las que dan los primeros pasos hacia la vida adulta 


5) El rayo verde de Eric Rohmer

 El rayo verde

 Título basado en una novela de Julio Verne en el que se relata el verano de una joven que  tras la ruptura con su novio,se encuentra sola en Paris y decide viajar por diferentes lugares.

El rayo verde

Según el relato de Julio Verne,El rayo verde hace alusión a la posibilidad de apreciar -en determinadas condiciones- una luz de color verdoso que hace a quienes los presencian juntos, enamorarse entre sí.

Rohmer nos deja una película inolvidable cargada de soledad pero también de delicada esperanza.

6) El Graduado


El Graduado

Todo un clásico,en que Dustin Hoffman interpreta a un joven que acaba de graduarse en la universidad y que tiene una vida más o menos resuelta que solo se complica cuando se enamora de una mujer mayor que él amiga de la familia.




El Graduado



7) Y tu mama también
 Tenoch, Juio y Luisa en Y tu mamá también: Un viaje de vacaciones a la paradisíaca playa mexicana Boca del Cielo, en Oaxaca, es el escenario perfecto para que “Los charolastras” (Gael García Bernal y Diego Luna) desataran sus hormonas hacia Luisa (Maribel Verdú).



 Amores de verano

 8) Brokeback Mountain


Jake Twist y Ennis Del Mar en Brokeback Mountain:  Ennis Del Mar (Heath Ledger) y Jack Twist (Jake Gyllenhaal) se conocen en la fría montaña de Brokeback Mountain después de que fueran contratados para el cuidado de ovejas durante esa temporada.
Estos chicos descubren su incontrolable atracción ese verano. Todo bien hasta ahí, si no se tiene en cuenta que viven en 1963, son vaqueros y en casa los esperan hijas, esposa y prometida.
No deja de sorprenderme cómo y dónde el amor se abre camino en los lugares más insospechados.Supongo que ahí está la gracia,no?


Os invito a que continueis la lista,seguro que entre tod@s enriquecemos la recopilación y aprovecho para desearos a tod@s un feliz verano.

Troyana