viernes, 21 de mayo de 2021

El padre

Dudé bastante antes de ir a ver El padre. Sabía que el tema era el Alzheimer y, siendo enfermera, a veces estoy saturada del lado oscuro de la vida, o por lo menos del que se relaciona con la vejez y la enfermedad, y me da pereza verlo en las pantallas. Por fin me animé y me alegro de haberlo hecho. Me hubiera perdido una excelente película. No me sonaba de nada el director, Florian Zeller, pero en este caso no es tan raro porque es su primera película. Es un hombre joven, 41 años, escritor y dramaturgo. De hecho, El padre fue primero obra de teatro y algo se nota en la película (sin que suponga ningún inconveniente). Uno de los grandes aciertos de la película es la elección de intérpretes: Anthony Hopkins y Olivia Colman, ahí es nada. Yo no sé qué hacen en Reino Unido para tener actores tan buenos, debe ser que representan Shakespeare en el colegio y algo se les queda.
Vamos con el tema. El Alzheimer es una enfermedad atroz porque parece despojarte de tu propia naturaleza. Es tremendo para el paciente y para los cuidadores que van viendo como la persona a la que quieren se va convirtiendo en alguien cada vez más alejado, hasta que llegado un punto ni siquiera los reconoce. Un tema que puede calar tan hondo ha sido llevado muchas veces a la pantalla. ¿Quién no recuerda El hijo de la novia? En esa película de Campanella, tres actores soberbios: Ricardo Darín, Norma Aleandro y Hector Alterio mostraban de una forma tierna y con toques de humor cómo mantener el amor cuando la razón ha desaparecido. Hay otras películas en las que el Alzheimer tiene un papel principal que me han conmovido. Una es Poetry, una de mis películas favoritas de todos los tiempos. La protagonista se enfrenta a su diagnóstico mientras debe ocuparse de un nieto problemático y, a la vez, se pregunta qué es la poesía. La sensibilidad no se pierde con el deterioro que conlleva la demencia.
Otra película preciosa es Amor, de Haneke. No estoy muy segura de si la protagonista sufría de Alzheimer o el deterioro estaba causado por otra patología, pero el tema era el mismo: el amor, el cuidado y la pérdida de capacidades. El director aborda con una enorme ternura y sin pizca de sensiblería ese momento terrible en una pareja en el que uno de los dos ha dejado de ser quien era. Lo más frecuente cuando se habla de demencia es poner el foco en el cuidador, porque es muy difícil ponerlo en el paciente, pero Zeller se ha atrevido a mirar desde los ojos de una persona con Alzheimer. Era arriesgado. Nadie sabe cómo es exactamente estar en ese lado, qué se siente, cuánto se sufre, cómo se defiende uno de la confusión que lo rodea. Los que hemos tenido familiares aquejados de esa enfermedad sabemos de sus constantes demandas de querer ir a casa, aunque lleven viviendo en el mismo lugar cincuenta años; de la confusión de hijos con padres; de la inquietud al anochecer. Intuimos el sufrimiento, intentamos recolocarlos en la realidad, pero en realidad no sabemos nada de ese territorio oscuro por el que se mueven. El personaje de Anthony Hopkins es un hombre de carácter fuerte, en absoluto dócil o fácil de llevar. Quiere seguir manteniendo el control sobre su vida y consigue que se vayan todas las cuidadoras que su atribulada hija contrata. Ver la realidad a través de los ojos del protagonista desconcierta al espectador, que deberá ir reconstruyendo la historia y percibirá con fuerza el dolor y la angustia del anciano y de la hija. Me parece todo un logro del director conseguir que sintamos compasión, e incluso afecto, por un personaje que no resulta nada simpático. A la vez nos ponemos en el lugar de la hija, en ese debate interno entre cuidar de su padre y el derecho a vivir su vida. Es interesante para cualquiera, pero los que tengan padres mayores se sentirán especialmente conmovidos.
No es de extrañar que la película haya cosechado tantos premios: Oscar al mejor actor y al mejor guion adaptado, Goya a la mejor película europea, BAFTA al mejor actor y al mejor guion adaptado, Premio del Público en el Festival de San Sebastián… En resumen, una película imprescindible en este año de sequía cinematográfica.

viernes, 14 de mayo de 2021

Mi querida señorita (1972)

Hoy traigo una película curiosa del cine hecho en España. Creí que el tiempo la había tratado peor, pero con el paso de las décadas, y ya va por la cuarta, ahora se ve desde otra perspectiva y no luce mal. Deja ver algunos aspectos de esa sociedad tardofranquista con las tribulaciones de un protagonista que lo hubiera tenido un poquito más fácil en este nuevo milenio. Un poquito nada más. Tampoco vayamos a pasarnos.

Una señorita de buena sociedad de provincias y su criada.

La dirección corrió a cargo de Jaime de Armiñán, un director y novelista que ha rodado no pocas historias con su tempo bien medido. La que hoy nos ocupa acabó compitiendo como mejor película de habla no inglesa en los Oscars. Según Armiñán, si no ganó fue porque la academia hollywoodiense tenía una deuda con Buñuel, perdedor el año anterior, y lo ganó aquél año por mala conciencia de los "oscarienses". No ganó pero George Cuckor dijo de López Vázquez, dada su interpretación, que era el mejor actor del momento. La peli en cuestión trata el caso de la transexualidad desde la óptica misteriosa y pudorosa de los años 70.

El director.

Adela es una señora, instalada ya en la cuarentena, de una ciudad de provincias. Su educación de buena familia, pero sin oropeles, ha sido la propia de las señoras de su condición: Cultura general, algo de música, mucho rezo, mucha beatería y mucho recato. Adela se resignó desde joven a ser una solterona porque se sabía fea y, además, los hombres siempre le dieron igual. 

Hay carteles menos logrados que otros...

Doña Adela, porque es una señora de la época, vestida con recato y algo cursi, vive asistida por una criada joven a la que ella llama "Isabelita". Doña Adela es una mujer decente y pudorosa, como se espera de ella, pero cuando maneja el 600 conduce como el Fittipaldi de la época (Hoy la llamaríamos Hamilton). 

Doña Adela conduce rápido

Doña Adela se reencuentra con un viejo amigo de su edad, Santiago, que ha quedado viudo con dos hijas adolescentes. Santiago, que se siente solo, intenta convencer con ternura a Adela para iniciar un noviazgo con fines serios. Pero Adela no se siente convencida, quizá porque no se siente atraída por el hombre. Además, una bronca con la criada, que se asemeja más a una riña de novias, acaba dejándola sola porque el servicio se despide.

Pretendiente otoñal

Y Adela acude a confesarse con ese cura moderno que predica ese cristianismo nuevo tan comprensivo y "buenrollista" de la época postconciliar. El sacerdote le envía a un especialista médico que le da la sorpresa (Agradable) de su vida.

Dedicada a las labores de su sexo.

Aquí empieza la segunda parte de la historia, saliendo de un túnel de ferrocarril y llegando a una estación madrileña donde le llaman "señor". Porque Adela ahora atiende por Juan y aunque gasta bigote recortado y lleva traje con corbata sus gestos y sus manos siguen siendo femeninos.

Las manos de Juan lo dicen todo.

Busca una pensión dirigida por dos intransigentes mujeres (Dos conocidas actrices que son Lola Gaos y Chus Lampreave pre-Almodóvar). También busca un empleo, pero dónde puede ir sin un DNI donde figure un nombre y un sexo que ya no son el suyo.

Las dos arpías de la pensión

Por casualidades del destino, Isabelita, su antigua criada, vuelve a cruzarse en su vida. Primero el pánico le hace huir pero poco a poco comienza una relación con ella como jamás se hubiera atrevido en su vida anterior. A su edad aún no ha besado a nadie. Es Isabel quien toma la iniciativa porque Juan no sabe cómo actuar. No olvidemos que una señorita de su reputación debía ser casta hasta el matrimonio. Cosas de la educación rancionalcatólica.

Noviazgo

Para Juan no es fácil tirar hacia adelante. Sin oficio ni beneficio, ¿Cómo, si hasta hace nada fue una señora bien con unas pocas rentas? decide volver a su tierra a vender lo poco que le queda para emprender su nueva vida, aunque lleno de miedos.



Gracias a una vecina de la pensión, y chica de alterne (Mónica Randall), Juan decide iniciarse en el sexo, pero la cosa es un desastre y huye despavorido. Escena fastuosa de López Vázquez (Durante toda la peli, habría que decir) mirando con angustiosa nostalgia las mantillas de los escaparates.

La "mala" mujer de buen corazón y el asustado Juan.

Juan está sumido en una pesadilla. No sabe cómo tirar hacia delante. Isabel se presenta en su casa hecha todo dulzura y amor. La última escena es memorable (Atención: Spoiler). Ambos, desnudos, en la cama, Juan le anuncia "Un día de estos tengo que contarte un secreto", a lo que ella responde sin pensar "¿Qué me va a contar, señorita?".  

El mejor actor del momento, según Cuckor, con Liza Minelli que lo acaba de petar con Cabaret y Charlton Heston, Juan Luis Borau, detrás.

Una historia poco frecuente, la de la transexualidad, y más aún, la masculina, en una época en que "de estas cosas no se hablaban". Una historia bien contada interpretada de manera brillante por  José Luis López Vázquez (Juan) y también por Julieta Serrano (Isabel). Lo único que chirría de la peli (Ya me chirrió cuando la vi de jovencita) es el doblaje del personaje de Doña Adela siendo mujer. Aunque la actriz de doblaje era una consumadísima actriz (Irene Guerrero de Luna) y esposa de otro gran actor como fue Félix Fernández, la voz no le pega nada al personaje. La voz en la peli, por muy graciosa que le quedara a Sophia Petrillo en "las chicas de oro", le da aspecto de vieja bruja a doña Adela.

Juli Gan.

viernes, 7 de mayo de 2021

La nueva ola española de época

La Templanza, disponible en Prime Video

La llegada de las plataformas digitales nos ha sumido en una llegada sin precedentes de nuevo material audiovisual constante y en enormes cantidades. Como decía Scorcesse, hay una obsesión por la creación de contenido, y yo ya digo a nivel personal, que todas las semanas veamos anunciada la "serie o película de la década o el siglo", que cambia tan pronto como se pasa del domingo al lunes. Como el que va a un restaurante de comida rápida, recibimos de seguido un nuevo plato en forma de novedad semanal, que puede venir de cualquier parte del mundo, pero nos preguntamos si lo que empezamos a "comer" se convertirá en algo más para devorar rápidamente, dejar de lado, o degustar con ganas.

Porque todos los días sale algo nuevo, algo aparentemente "imperdible", pero que a las 2 o 3 semanas puede quedar mortecino y frío en una esquina de nuestra "lista de pendientes".

A raíz de esto, la aparición de plataformas hispanas, y el éxito internacional de productos que en principio eran locales, como "La Casa de Papel", los productores de "contenido" han visto un filón en el producto nacional, y desde "Antidisturbios" a las chicas de "Sky Rojo", cada día sale algo nuevo. De este nuevo "filón" se ha recuperado un producto típicamente español, las "series de época".

Antidisturbios, producto actual de Movistar

Las series de época estaban basadas en las ya famosas "radio novelas" cuando no existía televisión, o en las colecciones populares de clásicos o biografías que pulularon desde antes del Franquismo, y que luego supusieron uno de los valores seguros de los primeros años de la dictadura en el mercado cultural y librero. Cuando llega Televisión Española, el paso natural era trasladar esto a la pantalla, y es cuando nacen los espacios de "Estudio 1" y "Novela". Fueron años y años de biografías, teatro, historias originales y también clásicos, que provocaron gran conmoción en el público del momento, como por ejemplo con la adaptación del Conde de Montecristo de 1968 (disponible en el Archivo de TVE).

El Conde de Montecristo, Pepe Martín, que generó una legión de fanáticas entorno al actor

El aspecto acartonado de las adaptaciones, y el cambio de la técnica, así como el fin de la dictadura, dieron lugar a una menor cantidad de productos, pero los pocos que habían se centraban en la adaptación de clásicos nacionales, con lujo y detalle, así como aspecto cinematográfico. Es ahí cuando llegan las grandes series clásicas españolas como "Fortunada y Jacinta", "Ramon y Cajal", "Los Pazos de Ulloa" o "La Regenta", que gozan de un gran éxito de crítica y público. Las series espaañolas se intercalan con producto de fuera, series de éxito en el extranjero como "Poldark" o "Raíces".

Fortunata y Jacinta, producto de gran calidad de los primeros 80

Es ahí cuando llegan los años 90, y TVE dejó de ser un jugador solitario en las pantallas de los espectadores. La llegada de las cadenas privadas empieza a generar un modelo te televisión diferente, más basado en los shows de espectáculo, la telerrealidad, el famoseo y lo morboso. Es completamente natural, que todos los participantes de la parrilla televisiva prefieren hacer programas que salen más baratos y fáciles de producir, que reportan mejores audiencias que se ven llamadas por el vértigo de un contenido que llama a los instintos básicos y primarios, a la vez que se recogen cuantiosos beneficios publicitarios. Estos hechos no suceden sólo en nuestro país, y cada día hay menos series de época, pues si hacen falta alguan, siempre se puede poner alguna supuesta "superproducción" que se resume en hechos biblicos cuando se acerca la Semana Santa, para llamar a la audiencia más tradicional, y sólo como reemplazo de la programacuión habitual.

Es una época bastante pobre y vacía. Las series sólo se podrán ver en canales muy específicos de la parrilla de pago digital, y se estrenarán de tapadillo, como por ejemplo el éxito de "Orgullo y Prejuicio" a finales de los 90 en Canal Estilo. Otro canal de esa época, el glorioso Album TV, recuperará series antiguas pero de éxito como "Retorno a Brideshead". Es un momento de penurias y en los años venideros, sólo los DVDs y las ediciones domésticas, recuperarán estos seriales o se atreverán a incluir supuestas novedades, que con suerte, sólo iban a canales autonómicos en fin de semana (caso de "Norte y Sur" o "Ana de Tejas Verdes").

Orgullo y Prejuicio, un ejemplo de serie atemporal

La serie de época se considera un programa para la siesta, un culebrón de más o menos bajo presupuesto. Y sólo sobrevive en el siglo XXI, como series interminables tipo "El Secreto de Puente Viejo" o "Amar en Tiempos Revueltos", así como miniseries muy concretas, de ciertos periodos tumultuosos y basadas en obras de éxito literario como "La Señora" o "El Tiempo entre Costuras", que gozan del favor del público.

Llegados hoy a una época en la que las plataformas digitales se pelean por la audiencia, se crea un modelo mixto en un país como el nuestro, donde el consumo televisivo está muy marcado por la edad de la audiencia. Así, se produce mezclando a un canal de televisión en abierto, y a la vez, a un canal digital. Alentados por los best sellers "históricos" y "románticos", o por el éxito de las series citadas antes o aquellas que sin ser adaptaciones de libros, tenían sabor a "culebrón" más serio como "Las Chicas del Cable", "Velvet" o "Grand Hotel" (que incluso tienen éxito en el extranjero), algunos productores se han lanzado a un "revival" de las series de época, diversificando el producto.

Grand Hotel, "culebrón" de gran presupuesto y éxito fuera de España

Así podríamos encontrar dos tipos diferenciados: la de aventuras-histórica y las románticas clásicas (no autoexcluyentes), y en el último año, nos han llegado "El Cid", "Hernán", "Inés del Alma Mía" (entre las primeras) o las adaptaciones de "La Cocinera de Castamar" y "La Templanza". Todas tienen los ingredientes para llamar al público, incluso a nivel mundial, y todas han supuesto un resurgir de las grandes miniseries de antaño, lo cual indica que hay una audicencia para las mismas.

Ahora bien, ya cada una, según los gustos y los conocimientos que se tengan de la época en que se desarrollan, o la historia que cuentan, podrá caer mejor o peor al espectador. En mi caso concreto, he disfrutado bastante con "La Templanza", basada en la novela de María Dueñas (que aún no he leído), especialmente más que por la historia, por actuaciones concretas de algunos actores y por lo cuidado de la presentación y vestuarios. Porque nos guste o no la historia, si al menos está bien realizada, con seriedad, yo creo que algo nos puede atraer. Y hacía mucho tiempo, salvo en las producciones más caras que habíamos visto recientemente, que el cuidado por el detalle, especialmente en el vestuario, no surgía, y en esta serie, con una producción más cercana a las series de "alta calidad" inglesas, y unos vestuarios muy reales, se cumple. Otra cosa es la historia, que ya lo dejo al gusto de cada uno.

Hernán, producción de ambos lados del Atlántico amparada en Amazon

Añado también que en un país donde se rueda una gran cantidad de productos de éxito como "Juego de Tronos" o "The Crown", no hay falta de escenarios. Y si faltan, y si la historia sucede en América, estoy segura de que también se pueden encontrar lugares.

Abierto este camino de "period drama" hispano, sólo espero un poco de valentía por parte de los productores. No hay motivos para avergonzarse de una serie de época española en comparación con otra extranjera, y hay historias más que suficientes en nuestra literatura y en la historia, como para arriesgarse. Y parece se seguirán arriesgando de momento con el anuncio de la nueva miniserie de Magallanes y Elcano.

Deseando más productos bien hechos, aquí me quedo soñando por las adaptaciones que nunca me llegan, como Valancy Stirling de L.M. Montgomery, o la española "Memorias de un Solterón" y todo el universo de Marineda creado por Emilia Pardo Bazán (estamos este año en su aniversario, y podría darse el milagro).

Carmen R.


viernes, 30 de abril de 2021

Una joven prometedora



 La última película dirigida por Emerald Fennell ( productora y guionista británica de la fantástica serie Killing Eve) es una auténtica sorpresa.

 " Una joven prometedora "nos cuenta la historia de Cassie ( Carey Mulligan), una mujer de 30 años que en sus años universitarios, fue una joven promesa en la carrera de medicina. Sin embargo un hecho traumático y trágico cambió su vida para siempre, abandonando sus estudios y convirtiéndola en una especie de heroína vengadora contra los hombres que abusan sexualmente de las mujeres.

La película de Fennell es una absoluta reinvención del cine de venganza femenino, una rara avis que en realidad no se ajusta a los parámetros standard  de ese subgénero y sí brilla con luz propia por encima de todas sus incoherencias y cabos sueltos o dudosamente resueltos que podamos encontrar en ella.


Carey Mulligan a la que yo siempre recordaré por Shame (Steve McQueen, 2011) está SOBERBIA.

Abran paso, señoras y señores, pues ya sabíamos que esta actriz prometía y aquí sencillamente, está espectacular.

En relación a la película, ya sabéis a estas alturas que tenía 5 nominaciones a los oscars y ha conseguido el oscar a mejor guión original.

Su directora nos deja una película aconvencional y con algún que otro golpe bajo al espectador, que pasará a la historia por hacerse eco de los puntos más oscuros y deleznables en la relación entre hombres y mujeres. Nuestra sociedad, en el marco económico y social que vivimos , pervierte la utópica relación de igual a igual para ir a morir en una relación de abuso de poder. No siempre, por supuesto, pero sí aquí, en "Una joven prometedora" donde se repasan todas las situaciones donde habitualmente la mujer se encuentra en situación de desventaja.

MOMENTOS ESTELARES

-el inicio.......Cassie caminando descalza por la calle , la canción " It´s raining men" con una alucinante versión, convierte a Cassie en gigante, en una heroína que paraliza solo con la mirada a los tres obreros que desde el otro lado de la acera, la acechan y la acosan verbalmente.

-su aparición en la despedida de soltera, su peluca, su vestimenta de enfermera, su paso lento y decidido hacia esa cabaña donde se concentra en ese momento toda la representación del MAL.

PUNTOS FUERTES

- la denuncia de la cultura de la violación, del maltrato  hacia las mujeres en las relaciones entre hombres y mujeres en todos los ámbitos, pero especialmente en la doble condena a la que la mujer es sometida a nivel social, cuando es víctima de un acto de abuso o violencia sexual, muy en consonancia con el movimiento " ME TOO".

"una joven prometedora" ojo, no es una condena sólo hacia los hombres que alguna vez agredieron a una mujer, por extensión es una denuncia a todas las personas que asistieron a ese acto y consintieron y silenciaron.

- Esa mezcla de drama, thriller e incluso cierto humor por momentos negro, que convierten la película en una película SIN GÉNERO definido.

- ese lenguaje audiovisual, con una banda sonora que nos gusta y una puesta en escena rompedora, con planos de video-clip y una estética que se hace agradable de ver.

PUNTOS DÉBILES

- le perdonamos las incoherencias narrativas, los callejones sin salida, los cabos sueltos y la confusa resolución de algunos trazos narrativos que a veces parece que no van a ninguna parte.

CONTROVERTIDO FINAL ( AVISO SPOILER)

NO le hubiera dado ese final .No, porque una vez que estamos en los últimos 30 minutos de metraje, o en el acto final, el espectad@r ya está rendid@ a los pies de Mulligan y sólo deseas que Cassie ejecute su venganza y por supuesto que todo salga bien.

¿quíen vence? vence Cassi desde el punto de vista simbólico y también si nos ajustamos a lo que es una venganza en sí, pero el precio a pagar es tan alto que te preguntas si todo este periplo mereció la pena.


CONCLUSIÓN PERSONAL 

Película que por desgracia está de plena actualidad y hay que ver sí o sí, porque el feminismo, o lo que es lo mismo, la búsqueda de la igualdad entre mujeres y hombres, sigue siendo la evolución pendiente en una sociedad que sigue sospechando de la víctima cada vez que ésta  ha sido sometida a un acto de agresión sexual, o cada vez que alguien es testigo de un delito de esta índole y mira para otro lado o incluso contribuye a que finalmente no se haga justicia.

A ello añadir  la impecable actuación de CAREY MULLIGAN, que queda ya en la historia de las interpretaciones cinematográficas que nunca ya vamos a poder olvidar.


Feliz fin de semana,

Troyana


viernes, 23 de abril de 2021

Hil kanpaiak (Campanadas a muerto)

Hil kanpaiak es un euskal noir muy noir firmado por el director navarro Imanol Rayo. De hecho, es su segunda película tras Bi anai

Tanto una como otra han sido rodadas íntegramente en euskera, pero al menos de Hil kanpaiak me consta que existe una versión con subtítulos en castellano.

Hil kanpaiak se inspira en la novela 33 ezkil, de la autora guipuzcoana Miren Gorrotxategi Azkune. Tengo la novela empezada, pero todavía no me ha dado tiempo a llegar a ninguna conclusión ni a establecer ninguna comparación entre un texto y otro. Una pena, con lo que a mí me gusta esto de contrastar cine y literatura. Así y todo, alguna diferencia ya he percibido.

De entrada os diré que Hil kanpaiak no es precisamente la alegría de la huerta murciana. Como digo al principio, la ambientación, los hechos narrados son desde el principio muy muy negros, a la altura de cualquier noir rural europeo. El caserío Garizmendi, donde se sitúa gran parte de la acción, probablemente sea el lugar más triste, más hosco y más sombrío del mundo; allí llueve siempre, a pesar de que un calendario colgado en la cocina diga que es agosto, y las gentes que lo habitan son del todo infelices.

Esta estampa se complementa con escenas de una población indeterminada del País Vasco, de calles oscuras, húmedas, inhóspitas, con la sola luz de las tabernas solo pobladas por hombres y el sonsonete monocorde de una emisión de radio que nadie atiende. Es un entorno completamente inundado de crimen y tragedia.

La forma de narrar esta violenta historia familiar de varias generaciones se caracteriza precisamente por eso, por saltar de una generación a otra, hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, para que vayamos completando el puzle del relato, con la ayuda de unos abundantes primeros (primerísimos) planos que nos permiten reconocer a los personajes a pesar del transcurrir de los años.

Otra característica del relato fílmico son sus deliberadas quietud y pesadez. La cámara permanece quieta durante todos los planos, durante todas las escenas; hace que la acción desfile ante ella, no la persigue. Esto dota a ciertas escenas de un carácter teatral que las mejora mucho y hace que el tono de la narración sea tan denso como imponentes son los hechos que se narran.

Hil kanpaiak está interpretada por actrices y actores vascos muy conocidos, muy en boga últimamente. Tenemos, en primer lugar, a Itziar Ituño, actriz y cantante que está en todas parte y estuvo, sobre todo, en Loreak, que es, en mi humilde opinión, el mejor film vasco de los últimos años, seguido de cerca por Handia. Y precisamente el prota de Handia es el segundo peso pesado de Hil kanpaiak. Sí, el prometedor Eneko Sagardoy, que últimamente también lo hace todo en cine, teatro y televisión.

Además de estos dos gigantes, tenemos, en un papel muy secundario, al todoterreno Cándido Uranga, un actor sin el cual no se entienden las artes escénicas vascas, y, en otro no tan secundario, a Josean Bengoetxea, también bastante omnipresente en los últimos años, para felicidad del público, claro.

Quiero terminar este articulito hablando del personaje de Karmen, la gran protagonista, interpretada por Itziar Ituño. Voy a ver cómo me las arreglo para decir lo que quiero decir sin destripar el argumento de la peli.

En Hil kanpaiak Karmen es una matriarca vasca marcada por el crimen y la tragedia que rumia en silencio, muy en silencio (ay, esos silencios de las mujeres vascas), sin compartir con nadie, una peculiar venganza.

Ya os he contado antes que he empezado a leer la novela que inspiró la película y ya en las primeras páginas he visto una diferencia en este personaje, pero como no sé cómo va a evolucionar, dejo un poco de lado la creación de Gorrotxategi y me centro en la mía.

A mi me pasa muy a menudo con las películas que me apetece cambiarles el final y el final de esta me apetece cambiarlo mucho, más que nada para hacer más excelso todavía el personaje de Karmen. Me apetece una Karmen más siciliana, más cosa nostra, más egoísta, más interesada, más materialista, que no se detiene hasta aplastar al enemigo incluso más allá de la muerte; que busca un triunfo quizás más vulgar, pero más cruel también; porque estoy convencida de que el género negro mejoraría infinito con personajes como una Karmen que traspasara los límites del domestic noir y reinara en el noir a secas.

Es lo que opina vuestra amiga Noemí Pastor.

Ficha técnica (www.lahiguera.net)
Director Imanol Rayo
Guionista Joanes Urkixo
basado en la novela 33 ezkil de Miren Gorrotxategi
Productor Joxe Portela, Alberto Gerrikabeitia
Música Fernando Velázquez
Fotografía Javier Agirre Erauso
Montaje Raúl López

martes, 13 de abril de 2021

Otra ronda

 

No conseguí entradas para ver Otra ronda en el Festival de San Sebastián. Me dio bastante rabia porque La caza, del mismo director y protagonista, me había encantado y la propuesta de esta película me parecía interesante. Es sorprendente que me hayan gustado las obras que he visto de Vinterberg con lo que aborrezco yo el Dogma y a Lars Von Trier, de quien he jurado que no veré nunca más una película. Pero bueno, creo que el director ya abandonó el movimiento (de hecho, creo que, afortunadamente, el Dogma ha muerto) y pienso apuntar el nombre de Vinterberg en directores a seguir.

Vinterberg y Mads Mikkelsen

Esta historia parte de una premisa curiosa: cuatro profesores de instituto de mediana edad deciden mantener un nivel de alcohol en sangre de 0,5 durante su trabajo para experimentar cómo afecta el alcohol a su trabajo y relaciones sociales. La decisión está basada en la teoría del psicólogo Finn Skårderud, que sostiene que nacemos con un déficit de alcohol del 0,05 % y que, si tomáramos alcohol para corregirlo, rendiríamos mucho más. Lo curioso es que la teoría existe, aunque, por supuesto, nuca ha sido probada.

El inicio del experimento resulta muy exitoso. Las clases que dan se vuelven más divertidas e interesantes, están más contentos, recuperan la ilusión… Pero conforme van aumentando el nivel de alcohol para experimentar más a fondo, comienzan a aparecer problemas, como era de esperar.

¿Y si empezamos a beber?



Según el director, la idea de hacer esta película partió del conocimiento de que muchas cosas importantes en la historia se han hecho bajo los efectos del alcohol: Hemingway escribió muchas de sus obras bajo los efectos del alcohol y Churchill tomó muchas de sus decisiones de la misma forma. Cabe incluso preguntarse, ¿hubiera tomado las mismas decisiones sobrio? ¿Hubieran sido mejores o peores las decisiones de no mediar la bebida? Es la idea de que, a veces, lo que escapa a la razón y a la norma puede tener toques geniales. De la misma forma, vemos como beber puede arruinar relaciones,  llevarte a perder el trabajo o generar múltiples conflictos. Pero creo que la película no trata solo sobre el alcohol, se vale de él para hablar de otras cosas: la crisis de la mediana edad, la hipocresía, la rebelión…

Los protagonistas están desencantados, han perdido el brío, el brillo y las ganas de la juventud y se arrastran aburridos por sus matrimonios o trabajos. Necesitan una chispa que les devuelva la emoción por la vida y la encuentran en el alcohol. Podría haber sido un nuevo amor, un proyecto, un cambio de trabajo, pero aquí se nos ofrece un elemento que , en principio, está disponible para todos y que los protagonistas pueden manejar a su antojo ( después ya veremos que no).

Aquí la cosa ya se nos va de las manos



Por otra parte, en la mayoría de sociedades el alcohol tiene su lugar, es admitido en fiestas y celebraciones, pero muy criticado en otros contextos. Atreverse a desafiar estas normas va a tener consecuencias.

Creo que Vinterberg propone una exaltación de la vida, de la rebelión, de la fiesta, por el camino que sea. No creo que pretenda hacer una oda de enaltecimiento a la bebida, sino a la posibilidad de recuperar la ilusión por las cosas. El director no juzga a sus personajes, los muestra con sus aciertos y errores y les ofrece la posibilidad de bailar y reír.

Los cuatro actores protagonistas, Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millang y Lars Ranthe, están maravillosos. Además, Mads Mikkelsen me parece muy atractivo y ya me enamoró en La caza, la escena final de Otra ronda es como para tenerla en video y verla cada vez que estés desanimada.

¿Nos damos a la bebida?


Una cosa que me ha impactado mucho es que la hija de Vinterberg muriera en un accidente cuatro días antes de empezar el rodaje. Se llamaba Ida y a ella está dedicada la película. El director dice que su primera reacción fue suspender el rodaje. Es una historia en la que ella había estado muy implicada: iban a parecer compañeros suyos de instituto, había hecho sugerencias al guion, era parte del proyecto. Por fin, decidió rodarla como un homenaje. Según ha comentado en algunas entrevistas, le ayudó mucho el hecho de rodar entre amigos. Cuando se sentía muy mal para trabajar, su coguionista asumía la dirección y el proyecto salió adelante y ha cosechado varios premios. Los cuatro actores obtuvieron la Concha de Plata al mejor actor en Donostia, la película está nominada a los Oscar a dirección y película en habla no inglesa y ha recibido los Premios del Cine Europeo a la Mejor Película, Dirección y Actor (Mads Mikkelsen). Espero que el reconocimiento le aporte algún consuelo al director que ha sido capaz de afrontar un rodaje en una situación tan terrible.

viernes, 9 de abril de 2021

El juicio de los 7 de Chicago

Los tiempos convulsos hacen que las grandes plataformas que producen cine se reinventen. Netflix estrena en la pantalla de tu casa pelis que compiten a mejor cinta en los Óscars con mascarilla de este año.  Aaron Sorkin dirige “El juicio de los 7 de Chicago” que compite en las categorías de mejor película, mejor guión original y mejor actor secundario. Mujeres, pocas, como pasa con otras muchas pelis que no aprueban el test de Bedchel.


Sinopsis:

Es 1968, una época de fervor juvenil. Francia hace su revolución de mayo, Praga y México DF lo intentan pero son aplastados por ejércitos propios o ajenos. En los EEUU, superpotencia del mundo occidental desde el fin de la segunda guerra mundial, el poder capitalista ve con horror cómo la juventud rechaza y protesta sus actitudes beligerantes, sobre todo en Vietnam, donde miles de norteamericanos, normalmente, pobres, mueren en una guerra a la que nadie entiende qué rayos han ido a hacer allá. Diversos movimientos como los pacifistas convencidos, estudiantes izquierdistas, defensores de los derechos civiles, hippies, panteras negras y activistas por un mundo mejor anuncian que acudirán para protestar delante de la convención demócrata a celebrar en Chicago con el fin de elegir postulante a inquilino de la casa Blanca.  Hay que tener en cuenta que es año de elecciones, que los movimientos por los derechos civiles intentan acabar con el racismo institucional y que han matado a Martin Luther King y a Robert Kennedy. El presidente Lyndon B. Johnson prefiere no volver a presentarse después de un mandato y pico (Juró el cargo de presidente con el cadáver agujereado de Kennedy aún caliente).  La situación se le va de las manos a la policía y a la guardia nacional y, para cubrir la barbaridad agarran a siete tipos representativos de los movimientos contestatarios y los someten a un juicio demencial y amañado que tiene lugar en 1970 y que es un escándalo supino.


Basado en hechos reales:

La película se basa en el juicio con frecuentes flashbacks a aquél  agosto de Chicago. Nos presenta con cierta gracia a los ocho, porque fueron ocho, encausados. El octavo detenido, el único que está en prisión acusado de un crimen, es un líder de los panteras negras (Bobby Seal) que es desasistido de una manera odiosa durante el juicio aunque su causa acaba siendo sobreseída .



El  resto de los siete enjuiciados son miembros de diversos colectivos: Estudiantes por una sociedad democrática, Movimiento Nacional para el fin de la guerra de Vietnam, activistas sueltos y los dos de los dirigentes del partido internacional de la juventud, o los YIPPIES, por sus siglas en inglés. El juicio, claro está, es una farsa política con intenciones de dar castigos ejemplarizantes .

Ambiente caldeado

Los dos gallitos del corral están encarnados por dos actores ingleses. Eddye Redmayne , que encarna a Tom Hayden, líder de los estudiantes por la sociedad democrática y Sacha Baron-Cohen, que se mete en la piel de Abbie Hoffman, líder de los Yippies y hábil monologuista. Sacha Baron-Cohen, por cierto, está nominado como mejor actor de reparto para los óscars y, la verdad, su papel es de lo mejor de la peli.  Otros actores destacados son Mark Rylance, como el abogado defensor, Joseph Gordon-Levitt, como joven e incisivo fiscal y Frank Langella, que se mete en la piel del juez.


Juicios paralelos:

A quien le gusten las pelis de juicios, y sobre todo, de juicios amañados, esta peli le va a encantar. Se nota que Aaron Sorkin le tiene pillado el truco a los guiones “políticos”.  Muchas de los diálogos son espléndidos, sobre todo los de Abbie Hoffman (Sacha Baron-Cohen) que se toma a cachondeo el juicio ¿Qué otra cosa puede hacer?.



 Este año del covid debe de ser el de las filmaciones de juicios-farsa, porque hará bien poco se pudo ver una miniserie llamada Altsasu  en un par de canales autonómicos.  La miniserie retrataba de una manera ficticia ciertos hechos manipulados por intereses ocultos  y el posterior juicio cuyas sentencias ya estaban dictaminadas de antemano.



Quizá  encontramos ciertas semejanzas con “en el nombre del padre” por lo de las detenciones arbitrarias, los juicios injustos, las sentencias ejemplarizantes y la indefensión de sus detenidos, y, como en esta cinta de Jim Sheridan, que ya pasa del cuarto de siglo, se edulcoran ciertas cosas para hacer más entretenida la historia al público y menos demoledora, como que el padre y el hijo compartieran celdas en el mismo talego cuando la política de dispersión de presos es tan común en países con problemas armados sin resolver.


No fue en Chicago, pero sí en Boston, donde fueron ajusticiados hace ya cien años dos emigrantes italianos de ideología anarquista que se comieron un juicio denigrante lleno de mentiras y xenofobia. El problema para estos inocentes llamados Sacco y Vanzetti es que los ahorcaron. Por si a alguien le interesa esta triste historia de una injusticia flagrante hay una película italiana que explica el padecimiento de estas dos víctimas de la justicia  rodada con la cadencia transalpina propia de su época.


A más ver, sobre todo, en pantalla,

Juli Gan.