viernes, 28 de enero de 2022

El secreto de sus ojos


(Juan José Campanella, 2009)

A pesar de su título, que encajaría perfectamente en un melodramón de Sarita Montiel, es esta una peli oscura, criminal, violenta y muy original, que encierra, sin embargo, entre otras cosas, una historia de amor alejada de casi todo convencionalismo, que transcurre en 1974, en los oscuros días previos a la dictadura militar. “El secreto de sus ojos” es, pues, un título engañoso; de los que a mí me gustan.

He definido la película como muy original. Pues bien, su primera originalidad es su protagonista, nada habitual en los relatos criminales ni en las historias de amor. Protagoniza “El secreto de sus ojos” Ricardo Darín, que interpreta a un vulgar funcionario de la Administración de Justicia, un chupatintas de medio pelo que, bajo su traje feo y barato, oculta un poeta, un hombre sensible que se obsesiona con un asesinato y se enamora platónica y desesperadamente de su jefa.

Como casi siempre nombro algún defectillo en las pelis que, por lo general, me encantan, de esta diré que tiene una escena muy forzada y bastante fake. La protagoniza SoledadVillamil, que interpreta a la jefa adorada en secreto por Darín, que, durante un interrogatorio, acorrala al acusado y consigue provocar en él una reacción agresiva. Es una escena que no encaja bien con el personaje de Villamil, pero sí, en cambio, con el tono general del filme, de manera que no podría eliminarse así por las buenas del relato, pues resulta clave para su linealidad.

Con todo, Campanella, como siempre, me gana con su humor oscuro, a ratos negrísimo, su guion (es director y guionista) logradísimo y, sobre todo, sus diálogos magistrales, que no lo serían tanto si no salieran de la boca de actores sublimes como, por ejemplo, Guillermo Francella.

No se puede escribir nada sobre “El secreto de sus ojos” sin mencionar el brillante plano secuencia del estadio de fútbol. Por si no lo habéis visto, no lo recordáis u os apetece verlo otra vez, aquí tenéis el plano y aquí el cómo se hizo.

Cuenta Campanella en varias entrevistas que, a la hora de rodarlo, explicó claramente a su equipo cómo no quería que fuera el plano, pues no quería que fuera como en “La soga”, de Hitchcock:

“No quería encadenar las escenas tomando el cofre o la espalda de un actor (…) Me encanta el plano secuencia porque hace que el espectador se sienta allí mismo, que se encuentre adentro de la película. La vida es un plano secuencia.” (iconocomunicaciones.com)

Resulta que el famoso plano secuencia, como el título, también es engañoso, pues tiene algunos cortes invisibles, magistralmente disimulados:

“Nos llevó dos años de preparación, tres días de rodaje con actores y doscientos extras, y nueve meses de postproducción.” (blogacine.com)


Una de las mejores y más inquietantes escenas de "El secreto de sus ojos" (latercera.com)

Volviendo al genial guion de “El secreto de sus ojos”, os cuento que no es original, sino adaptado de una novela, “La pregunta de sus ojos”, de 2005, opera prima de Eduardo Sacheri, coguionista de esta peli junto a Campanella. Otra de las obras de Sacheri, “La noche de la Usina”, de 2016, recibió en dicho año el Premio Alfaguara de Novela y fue igualmente llevada al cine en 2019 por Sebastián Borensztein, transformada en “La odisea de los giles”. En este film también ejerció Sacheri de guionista.

Eduardo Sacheri, como buen argentino, es muy futbolero y desde siembre ha introducido el deporte del balompié en su producción literaria y se ha animado a escribir guiones sobre obras ajenas con temática futbolística. Así, también junto a Campanella, escribió el de la película de animación “Metegol”, inspirada en el cuento "Memorias de un wing derecho", de Roberto Fontanarrosa. Además, Sacheri trabaja  desde 2011 para la revista deportiva El Gráfico, donde escribe una columna ¿adivináis sobre qué? Sí, sobre fútbol.

“El secreto de sus ojos” es una de las películas argentinas más vistas de la historia, si no la más vista, y en su momento se llevó un montón de premios; entre ellos, el Oscar a la mejor película de habla extranjera en 2010, además de algunos Goya, David de Donatello, etc.

He escrito al comienzo que “El secreto de sus ojos” es un film violento y criminal y también una historia de amor, pero no os he dicho cómo lo define su director. Os lo digo ahora: declara Campanella que “El secreto de sus ojos” es un relato sobre la pasión en todas sus variantes y sobre todos sus objetos, incluido el fútbol, esa religión de nuestros tiempos, visto a través de los ojos de sus más fervorosos fieles: los argentinos. 


Noemí Pastor

viernes, 21 de enero de 2022

Luis Miguel: la serie


Confieso que no me habría acercado a esta serie de no ser por la recomendación de alguien con muy buen criterio. Antes de verla no estaba muy segura de quién era ni qué cantaba Luis Miguel, y lo poco que me sonaba, sinceramente, no me interesaba mucho; ahora reconozco que la recomendación fue acertada.

Nada que ver con el fenómeno fan. La serie –dirigida por Natalia Beristain y Humberto Hinojosa– atrapa desde el principio porque la biografía del protagonista es tan sorprendente y está tan bien contada que casi lo de menos es que sea cantante o famoso.

Y es que, en realidad, son muchas historias en una. La figura del padre, interpretado maravillosamente por Oscar Jaenada, daría por si sola para una serie. Es el típico vividor, con algún discreto éxito como cantante en el pasado, que ve el cielo abierto cuando descubre el talento de su hijo, y con una codicia desmedida y cero escrúpulos se dedica a explotarlo sin dudar en traspasar todos los límites para prosperar, todos.

La relación del cantante con su madre es distinta. Ella, mucho más juiciosa y sensata, intenta poner un poco de cordura en su vida, aunque con escaso éxito. En el centro del drama está la evolución del propio Luis Miguel, un niño prodigio que se convierte en ídolo en Latinoamérica. Aunque parece disfrutar de su don, su ritmo de vida y la fama arrasan su niñez y adolescencia, le alejan de sus hermanos y hacen imposibles sus relaciones de pareja. Su actitud de divo tampoco ayuda. Todo esto en un contexto de conciertos, giras, discos, grabaciones... aderezado con excesos, drogas, mentiras y traiciones.

Luis Miguel está interpretado por los actores Izan Llunas, Luis de la Rosa y Diego Boneta en las etapas de niño, adolescente y joven. Los tres no solo cantan y actúan de maravilla, sino que, además, tienen un increíble parecido físico con él. El resto del reparto, familiares, productores, amigos, novias, un agente del Mossad... están todos a la altura. Me ganó, por entrañable y extraño a la vez,  el personaje de Doc –hay que verla para entenderlo–.

La estructura narrativa es otro acierto. En cada capítulo dos líneas temporales paralelas contribuyen a crear expectación y suspense; pero, sobre todo, la dosificación de la información –cada vez un poquito más lejos y vuelta atrás, como en olas suaves– está tan bien medida que sabes antes de ver y, aun así, estás deseando ver para confirmar si es cierto.

Lo más insólito: la errática y estrafalaria investigación criminal, de la que por razones obvias no debo comentar nada.

La pregunta que me hacía, mientras no me cansaba de ver capítulo tras capítulo, era cómo es posible que el cantante haya podido autorizar (y producir) una biografía en la que sale tan mal parado, con sus luces y tantas sombras, por decirlo de una forma suave. Y para mi satisfacción, la serie da la respuesta.

 

Almudena Fernández

viernes, 14 de enero de 2022

VIDA PERFECTA 2



En Zinéfilaz reseñé en su día la primera temporada de la serie Vida Perfecta y en 2019 se estrena la 2ª temporada con 6 episodios más que no sólo está a la altura de la primera sino que por momentos, la supera por lo que no podía dejar pasar la oportunidad de reseñarla.

El reparto corre a cargo de los guionistas de la serie: Dolera y Burque,  junto a Celia Freijeiro y Aixa Villagran y Enric Auquer. En esta segunda temporada, las tres mujeres  protagonistas ,pasada ya la treintena, siguen enfrentándose al choque entre lo que soñaban que iba a ser su vida y lo que realmente viven. 

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-María (interpretada por Leticia Dolera) ha visto su vida desmoronarse con la maternidad. Nada es tan idílico y maravilloso como le habían contado y se encuentra con una depresión post-parto de la que le resulta muy difícil salir.Este tema suele ser poco tratado en la pantalla pero al parecer un 10% de las mujeres que son madres, lo sufren y Leticia Dolera da en la diana al abordarlo en esta segunda temporada.


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Gari ( Enric Auquer) es el padre biológico de la criatura de Leticia pero no es la pareja de Leticia. Él tiene otra pareja que también como él tiene diversidad intelectual.

Otro de los puntos fuertes de la serie es abordar la salud mental y transmitir el mensaje de que es preciso cuidarla apoyándonos en las personas que nos quieren. Enric Auquer sigue siendo uno de los puntos fuertes de Vida perfecta porque borda el papel de Gari, un personaje que nos enamora desde el principio.

- Esther (Aixa Villagrán) es la hermana de María. Es un personaje carismático, vividora, bohemia, hedonista y algo inmadura a nivel emocional. Sin embargo, en esta segunda temporada su vida sentimental dará un giro inesperado que desde luego, no lo veíamos venir.



- Cistina (Celia Freijerio) ,sigue casada y con dos niñas ,es abogada pero tiene la sensación de que su vida transcurre en línea recta y algo se está perdiendo. Por eso es complicado renunciar a una inesperada pasión que se cruza en su vida.



Qué difícil madurar, cumplir las expectativas ajenas y las propias, encontrar el punto de satisfacción mínimo que parapete las frustraciones casi inevitables de la vida adulta.

De todos estos temas va la segunda temporada de esta serie que Filmaffinity puntúa con un 6,9 y que hay que ver sí o sí. Se ponen sobre la palestra temas como el amor, la amistad, la infidelidad, los desengaños y el humor una vez más como tabla de salvación, sin restar importancia a las situaciones, pero sin caer en la desesperanza absoluta.Ellas se aferran a la sororidad para salir lo más ilesas posibles de los infortunios que la vida les tiende, pero además, nos muestran que la comedia   y el drama a veces , van de la mano.

No dejéis escapar esta serie porque os hará reír y llorar por igual. El resultado es que seguro os dejará con ganas de más. 

Feliz fin de semana.

 Troyana




viernes, 17 de diciembre de 2021

Navidad y deseos nostálgicos

Otro año más, y otro recorrido de Zinéfilas. Aquí seguimos, trayendo críticas a películas y series, y viendo que el cine, pese a pandemias y demás riesgos superheróicos para algunos, sigue existiendo, y que incluso la pequeña pantalla, nos sigue sorprendiendo.

Para finales de año, siguiendo la tradición desde que acaba Halloween y el día de Todos los Santos, empiezan a escucharse los "cascabeles", el hilo musical dominado por Mariah Carey, y los eternos debates sobre qué peli es más navideña, si Love Actually o La Jungla de Cristal (Die Hard), mientras las sobremesas y servicios de streaming hacen acopio de "rojo y verde" para vestir con kilos de azucar nuestras siestas.

Es también ese momento del año, donde se conjugan los grandes estrenos, y las promesas para la próxima temporada de premios. Pese a que la situación del Covid ha complicado la tradicional "cartelera navideña", parece que ya sea a través del cine de toda la vida, o los servicios de internet, ya empiezan a venir los "estrenos de renombre", que intentan acaparar los galardones que nos llegan en invierno, como Spencer o La Casa Gucci (los biopics no fallan, con resultados desiguales), los grandes futuros clásicos como Dune o The French Dispatch (Villeneuve y Anderson, el tiempo juzgará vuestros golpes de posible genialidad), el cine aparentemente independiente con personajes torturados (El Poder del Perro, Madres Paralelas), los inevitables films de animación (como Encanto) o los clásicos de siempre (aunque adaptados al momento como Sin Tiempo para Morir u otro intento de resurrección de Los Cazafantasmas) o por su poder de llamada y golpe de nostalgia, reestrenos ahora que traer algo nuevo es arriesgado (casos de la Matrix original o Harry Potter).

La nostalgia nos salpica de forma especialmente "cruel" o "regeneradora" en estos momentos, en la pequeña o gran pantalla. Como el personaje de Billy Nighy (Billy Mack) en la mencionada de Love Actually, se recurre a lo de siempre, pero parece que dando un nuevo toque. Así pues, ¿qué nuevas historias traerá la vuelta de Matrix cuando ni siquiera a algunos nos convencieron las secuelas y universos que intentaron crear? ¿Merece la pena resucitar clásicos dando precuelas o continuaciones? Parece que la nostalgia vende y si en los últimos años vivimos una continuación de Karate Kid, o incluso de Salvados por la Campana (con éxito desigual), ahora empieza a exprimirse el limón títulos aparentemente intocables, como la vuelta a Los Soprano con The Saints o Newark, las ahora señoras con canas de Sexo en Nueva York, Grissom y su CSI, o incluso hace unos días, leí que Six Feet Under tendría una continuación. Sinceramente, de esta "retro nostalgia" que no tiene ni 10 años, la única apuesta atractiva es el regreso del asesino Dexter, porque además de traer de nuevo Michael C. Hall (una de las estrellas que nos dió esa edad de oro de la televisión del 2000), quizá pueda redimir a la serie y su personaje, con un final digno a los comienzos de su historia, pues aunque siempre estuvo bien arropada a nivel de elenco, derrapó vertiginisomente en sus temporadas finales, hasta coronarse con una conclusión de sonrojo.

Mientras Dexter termina y vuelve otra serie basada en la nostalgia hacia un personaje, como es El Libro de Bobba Fett (arropado por los buenos resultados de El Mandaloriano), tendremos que pedir entre nuestros deseos navideños, películas y series con historias y personajes originales (o al menos, si están basados en libros, que el enfoque se novedoso y no repetitivo), a la vez, que lo que nos entreguen los canales tradicionales y los servicios de streaming, no sean más productos de relleno, adaptados a la política dominante del grupo que esté gestionando el medio en ese momento.

Y para finalizar, sólo comento, como ejercicio total de nostalgia y blockbuster navideño, lo último que Marvel nos traerá antes de que acabe el año: Spider-man: No Way Home. Llena de filtraciones y dudas alrededor de la misma, y  creo que basando su argumento en la exitosa y sencillamente genial Spider-man: Into the Spiderverse, el Peter Parker de Tom Holland, parece que abre la puerta a algo que ya existe en los tebeos: el multiverso, o crear un "acontecimiento generacional" en los cines, con un público que ha visto a 3 Spider-mans (o men) diferentes en los últimos 20 años. Aunque la aparición de Andrew Garfield y Tobey Maguire no está confirmada, ya sabemos que Willem Dafoe, Alfred Molina y Jamie Fox, entre otros, repetirán papeles, lo que ya ha provocado, que jóvenes que quizá tuvieron su primera cita con el film de Raimi, y su primer hijo viendo el de Webb, vayan ahora con sus hijos a ver esta última. Y sencillamente, son el tipo de cosas, que por carga sentimental, hacen que ir al cine, merezca la pena. Sólo espero que la película sea buena.

En fin, disfrutad de vuestras pelis y series, y si la nostalgia propuesta no os convece, recordad que siempre os quedará la original. En cualquier caso, como decía Billy Mack: "me dí cuenta de que la Navidad es el momento para estar con la con gente que quieres" (*), y así pues ¡Feliz Navidad a todos!

Carmen R.

(*): “I realized that Christmas is the time to be with the people you love.” (Love Actually, 2004)


viernes, 10 de diciembre de 2021

LA CONDESA DE HONG KONG

Recientemente he pasado unos días de vacaciones en Suiza, donde vive uno de mis hermanos con su familia. Nos llevaron a ver la casa museo de Charles Chaplin en Corsier-sur-Vevey. Me pareció un sitio fascinante. La casa es como la de Scarlett O’Hara y el jardín es inmenso y precioso. Mientras visitas la casa, vas viendo películas y paneles que te cuentan cosas sobre la vida de Chaplin. Yo no sabía que tuvo que exiliarse en Suiza por la presión del comité de actividades antiamericanas en la temible caza de brujas de McArthur. Allí residió hasta su muerte en compañía de su última esposa, Oona, y sus ocho hijos. La parte de museo está organizada de una forma muy atractiva. Las salas están dedicadas a películas o temas: el circo, policías y ladrones, Tiempos modernos, El gran dictador… Resulta igual de interesante para niños que para adultos, porque aprendes cosas sobre la vida y obra de Charles Chaplin, pero también hay un montón de cosas para jugar, tocar y divertirse.
En varias salas se proyectan trozos de películas. Hacía muchos años que no veía esas pequeñas pelis mudas de Charlot y me sorprendió lo bien que han envejecido. Me volví a reír como una cría. Me sorprendió la agilidad de sus piruetas, aunque ya vi que había trabajado en un circo, en una compañía de mimo y no sé cuántas cosas más.
También me enteré de que su última película fue La condesa de Hong Kong, que fue un fracaso de crítica y público, lo que le produjo una depresión de la que le costó mucho recuperarse. Intentó iniciar un nuevo proyecto: The freak, una historia de una niña con alas a la que secuestran y llevan a Londres para hacerla pasar por un ángel. Por fin el proyecto no se llevó a cabo y Chaplin murió en la Navidad de 1977 sin haber rodado nada más. Me quedé con la historia de La condesa de Hong Kong rondando por la cabeza ¿tan mala era? No recordaba haberla visto y me entró curiosidad. Está protagonizada por Sofía Loren y Marlon Brando, ¡ahí es nada! La historia es una comedia, tipo vodevil, de esas en que todo el rato entra y sale gente por diferentes puertas. El argumento es bastante simple: Sophia Loren interpreta a una condesa rusa venida a menos. Nacida en la rusia zarista tuvo que huir a Hong Kong con su familia de niña, quedó huérfana y sobrevivió gracias a un gangster y a bailar a cambio de dinero. Conoce a Marlon Brando una noche de juerga en que él baja del crucero en el que viaja. Él es un rico americano dedicado a la diplomacia y en proceso de divorcio. A la mañana siguiente, con una resaca espantosa, descubre que la joven se ha escondido en un armario de su camarote y planea llegar oculta hasta Estados Unidos. A partir de ahí todo son malentendidos, líos y celos en un ambiente de amor y lujo.
Sophia Loren está, como siempre, deslumbrante, a pesar que su vestuario se compone de un vestido de noche, los pijamas de Marlon Brando y un traje de la talla 50, que hace que siempre se le caiga la falda. A Marlon Brando le pega menos lo de hacer comedia, está un poco rígido, pero verlo siempre es un incentivo para una peli. La familia Chaplin también participa en la película: Charles hace un cameo como empleado del barco, Gerladine aparece en una escena bailando con Marlon Brando y Sidney tiene un papel importante como abogado y amigo del protagonista y, tengo que decir, que creo que lo hace muy bien. También aparece en un papel breve Tippi Hedren, como esposa del millonario. Está guapísima y lleva unos vestidos fantásticos, a destacar la bata hecha con tela de sari. Necesito una con urgencia. Otro actor que me ha encantado es Patrick Cargill, en el papel de ayuda de cámara.
Es estupenda la escena de la noche de bodas, tras un matrimonio de conveniencia con Sophia Loren. La película no es gran cosa, la verdad, pero tampoco entiendo que constituyera un fracaso tan sonado. Hemos visto cosas mucho peores que se consideraron grandes éxitos en su momento y que todavía son considerados hitos del cine. Gilda se consideró la bomba y, dejando aparte a Rita Hayworth, es bastante castaña. No sé, supongo que me da pena que el hombre lo pasara tan mal, después de ver sus primeras películas le he cogido cariño. Voy a ver si las encuentro por ahí y me regalo una tarde de risas.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Las leyes de la frontera

Girona, Catalunya, verano de 1978. Nacho es un chaval con gafas, tímido y víctima de bullying que intenta evitar a los cafres de sus abusones refugiándose en un salón recreativo donde aciertan a pasar Zarco y Tere, dos jóvenes del barrio chino. Nacho, ya desde ahora "gafitas", comienza a relacionarse con ellos en las calles degradadas y a participar en la espiral de sus delitos. hurtos, atracos, allanamientos y drogas. Así se presenta esta película de Daniel Monzón, director de "celda 211" o "el niño". 




 La peli está basada en una novela de Javier Cercas, autor de Soldados de Salamina o Terra Alta. Cercas quería escribir una historia de la Girona de su niñez y de esa zona degradada tan cercana y a la vez tan desconocida. En su proceso de documentación Cercas mantuvo varias conversaciones con un antiguo abogado del famoso delincuente Juan José Moreno Cuenca, also known as "el vaquilla". De hecho si a algo nos recuerda la peli sacada de la novela es precisamente al que se llamó cine quinqui.




 Allá por finales de los 70 y principios de los 80 se puso de moda, de la mano del director Juan Antonio de la Loma el cine que reflejaba historias de la delincuencia juvenil de las grandes ciudades, sobre todo, de Barcelona. De la Loma nos presentó a los chavales del barrio de la Mina apodados “el torete” o “el vaquilla”, actores que se representaban a sí mismos en películas que nos contaban su vida. Eloy de la Iglesia hacía lo mismo en pelis como “navajeros” y contrataba a chavales de Carabanchel como “el Pirri” o José Luis Manzano cuya forma cheli de expresarse era la que les salía de natural. Cuarenta años después Daniel Monzón vuelve a rodar una cinta con sabor a "perros callejeros" pero interpretada por actores. 




 Una de las razones por las que deseaba ver esta peli es que varias de sus localizaciones, como el exterior del portal de la casa del protagonista o algunas de las callejuelas peligrosas del barrio chino, están rodadas en la ciudad de Manresa. Manresa está de moda. La ciudad en la que se rodó "Plácido", últimamente ha acogido los rodajes de exteriores de las series "hache" o "el inocente" o la última película donde sale el detective Philip Marlowe, encarnado por Liam Neeson, peli que se está rodando ahora mismo. Lo gracioso de esta peli de Marlowe y las leyes de la frontera es que comparten localización de exteriores aunque en una sea Girona con un tren azul de RENFE superpuesto y la otra sea la entrada a un bar en la ciudad de Los Ángeles.


miércoles, 24 de noviembre de 2021

Libertad

Estaba explorando la cartelera, que no andaba muy tentadora, y me topé con Libertad. En principio la descarté, por esos extraños motivos que nos llevan a desear o no ver una película cuando no tenemos ninguna información sobre ella, su directora o los intérpretes. El hecho de que el tema fuera la amistad entre unas adolescentes influyó en mi rechazo. Los adolescentes siempre me dan pereza, a pesar de que he visto verdaderas joyas con este tema. Sin ir más lejos, Quién lo impide de Jonás Trueba que estuvo en el pasado Festival de San Sebastián y que, pese a durar tres horas, es fascinante. Una amiga de la que me fío me recomendó Libertad y fui, no muy convencida, a verla. Menos mal, me hubiera perdido una joyita.
La directora es Clara Roquet, una joven catalana que había trabajado de guionista, pero que aquí nos ofrece su ópera prima como directora. La verdad es que en este país tenemos muy buenas directoras: Isabel Coixet, Gracia Querejeta, Iciar Bollain (mi favorita) …, pero ha surgido un nuevo grupo de mujeres muy jóvenes (desde mi punto de vista, al menos) como Carla Simón, con su maravillosa Verano del 93; Pilar Palomero, con Las niñas o Belén Funes, con La hija de un ladrón, que nos hace esperar grandes películas dirigidas por mujeres en el futuro. Y probablemente, el hecho de ser mujeres influye en que traten temas que a nosotras nos interesan especialmente, o tengan una forma distinta de mirarlos. No estoy diciendo que sea un cine para mujeres, sino que su mirada se fija en aspectos en los que es probable que un hombre no reparara. Es una historia de amistad entre dos adolescentes, pero es muchas más cosas: trata el tema de las desigualdades de clase, de los cuidados, de la dolorosa salida de la niñez, de la vejez, de las relaciones familiares…
Nora es una joven de unos quince años que llega a pasar el verano con su familia a casa de la abuela en algún lugar del mediterráneo. La abuela tiene Alzheimer y vive con una cuidadora colombiana. Ese verano la hija de la mujer, Libertad, pasará el verano con la familia que la ha invitado en un acto de “bondad”. Las dos jóvenes no pueden ser más diferentes, pero nace una amistad entre ellas que no estará exenta de problemas. Hay otros aspectos interesantes: Teresa, la madre de Nora, está pasando un difícil momento personal por la relación con su marido. Además, tiene celos de Rosana, la cuidadora, a la que su madre parece querer mucho más que a ella. Muestra una relación muy paternalista con Rosana y Libertad que le permite sentirse bien, siempre que no se contraríen para nada sus planes. Son pequeñas muestras de formas de ser, nada maniqueas. Si somos sinceros, nos reconoceremos en muchos de los pequeños tics de familia burguesa que se ven en la película. Rosana, la cuidadora, lleva su propia mochila a cuestas. Dejó a su hija al cuidado de la abuela que ha fallecido y ahora se encuentra frente a una desconocida que siente que la han arrancado de su casa y su entorno para llevarla a un lugar extraño que no le gusta. Cuida de la anciana con amor y soporta cualquier cosa porque no tiene otro camino.
Libertad se defiende como puede en ese entorno que vive como hostil. Más madura que Nora, segura de su atractivo que la hace sentir que tiene el control en algún aspecto, con rencor hacia su madre por haberla abandonado y con sensación de desarraigo. Nora es el personaje principal y me parece que está muy bien dibujado. Atraviesa ese momento en que te das cuenta de cosas que no conocías, que estás deseando otras que todavía no están a tu alcance, que tus padres se revelan como seres humanos con flaquezas y defectos, que no eres una niña ni una mujer y que con frecuencia te sientes llena de rabia. Yo me recordaba a mi misma a esa edad y, aunque los tiempos sean muy distintos, hay cosas que permanecen igual. La relación con Libertad tiene muchos aspectos, luces y sombras. Se siente fascinada por la niña mayor, desenvuelta y atractiva; también tiene envidia y la presencia de la otra la hace ver por primera vez cosas de si misma que no conocía.
Todas las actrices están muy bien, especialmente María Morera en el papel de Nora. El ritmo de la película es lento, pero no resulta aburrido, sino apropiado para ese lento discurrir del verano en la adolescencia. Sin duda una opción muy recomendable y una directora a la que seguir la pista.