viernes, 16 de octubre de 2026

El día de la revelación

 

Disclosure day (2026) está producida y dirigida por Steven Spielberg, con un guion  escrito por  David Koepp a partir de una historia del propio Spielberg. Mientras veía yo la peli en una sala de cine con sofás, me daba todo el rato la sensación de que en el origen del disclosure day había una pieza literaria, una novela o relato de ciencia ficción, pero no.

La música, excelsa como casi siempre, es del no menos excelso John Williams y en el reparto abundan las y los británicos: Emily Blunt, Colin Firth, Josh O’Connor (me costó reconocerlo, pues la última vez que lo vi estaba totalmente mimetizado como King Charles en The Crown) y Eve Hewson, que es hija de Bono, el de U2. También está en el reparto Colman Domingo, que aporta todo su prestigio en las tablas y es de Filadelfia.

La fijación de Spielberg con los extraterrestres nos ha hecho pasar muy buenos ratos a mí y a la mitad de la población mundial, por lo menos. No voy a hacer aquí una lista de todas las pelis que ha dirigido en las que aparecen, más o menos protagónicamente, los extraterrestres. Solo voy a destacar un par: la primera, La guerra de los mundos, de la que ya os he hablado largamente en este blog.

Y la segunda y mejor de todas, Encuentros en la tercera fase, de la que también os he hablado con más entusiasmo que rigor. De hecho, este día de la revelación podría ser una especie de secuela, unos encuentros en la cuarta fase que llegan casi cincuenta años (¡¡cincuenta años!!) más tarde, sin presentarse como tal, pero quizás queriendo revisitar o actualizar el asunto.

 Lo cierto es que ambas pelis tienen un punto narrativo parecidísimo: hay ciertas gentes elegidas por los alienígenas, sin saber que lo son, porque estos extraterrestres, bien bonachones ellos, quieren ayudar a los humanos; y también hay fuerzas malvadas (el gobierno de los Estados Unidos y una corporación de esas chungas) que se empeñan en no contar la verdad y dilapidan el presupuesto público en ocultarla.

El día de la revelación trata también otros asuntos habituales en el cine de Spielberg como la verdad, el control, el poder y la religión. Quizás aquí está más presente que nunca la religión católica, aunque el tratamiento es más fantástico que otra cosa; resulta difícil distinguir este dios cristiano al que invocan los personajes de cualquier otra criatura con superpoderes, pues todo queda envuelto en ese sentido de lo maravilloso, con un pequeño toque Disney, que tan hábilmente integra el director en un telón de fondo bien construido, que es nuestro mundo al borde de la tercera guerra mundial.

Entran en juego, pues, el poder político y el poder absoluto de las corporaciones contra la religión, los extraterrestres, las y los elegidos por estos y unos pocos malvados que van dándose cuenta de que es imposible encerrar la verdad en bases de datos encriptadas y se unen a las fuerzas del bien.

Los enfrentamientos y escaramuzas se plasman en unas escenas de acción en las que Spielberg se luce, como siempre. Creo que ya os he confesado alguna vez que a mí las escenas de acción (por lo general, peleas y persecuciones) me aburren bastante todas, excepto las de Spielberg, que son geniales y probablemente las mejores que haya dado nunca la historia del cine.

Acabo esta reseña contándoos algo de la escena final de la peli. Os pongo en contexto: los extraterrestres han elegido a Emily Blunt para transmitir al mundo un mensaje muy importante. Se lo susurran al oído y ella, que entiende su lengua,  debe difundirlo en una emisión televisiva en directo. Esto me recordó muchísimo a otra peli que también tiene una escena final en la que alguien susurra a alguien un mensaje al oído: hablo, claro está, de Lost in translation. Con este precedente y con ser un poquito seguidora de Spielberg, ya podíamos suponer todas que este mensaje no nos iba a ser revelado y así es: no se nos revela y eso nos da pie a darle el contenido que nos apetezca.

Así que me toca hacerme las mismas preguntas que me hice con Lost in translation: ¿qué te dijeron, Emily, esas criaturitas del espacio exterior? ¿Que nos vamos a hacer papilla en la próxima guerra global? ¿Que nos va a achicharrar el calentamiento también global? ¿Que las corporaciones y los gobiernos fascistoides conspiran contra nuestras vidas? Podemos especular todo lo que queramos y así prolongamos la diversión.

Y, sin más, hasta la próxima, se despide vuestra amiga

 

Noemí Pastor

 

viernes, 9 de octubre de 2026

Gone

 



Es una serie de investigación policial creada por George Kay y dirigida por Richard Laxton, con todos los elementos de las historias clásicas: un escenario británico, Bristol, un colegio privado muy tradicional, una mujer que desaparece y una investigadora con sus propios problemas personales.

La trama gira en torno a dos personajes: el marido de la víctima y la policia investigadora.

El marido, interpretado por David Morrissey, a quien ya conocimos en la serie Sherwood, queda caracterizado por el hecho de ser director de un carísimo y elitista colegio privado. Nada en su persona se desvía ni un milímetro del patrón esperado: es rígido, convencional, poco expresivo, hay que ser fuertes, los hombres no lloran…¿Puede un personaje caracterizarse solo por ser director del colegio? Sí, y aquí lo consiguen de manera magistral. Me ha recordado a un personaje de El balneario, de Vázquez Montalbán, que se describía solo con el dato de ser «una señora nacida en Segovia, pero criada en Madrid».

La policía, a la que da vida la actriz Eve Myles, tiene, como era de esperar, dificultades en su desempeño. En este caso es su nombramiento como agente de enlace lo que le frena  para investigar como a ella le gustaría. Aprovecho para comentar la interesante figura del agente de enlace, que recuerdo haber visto por primera vez en  Broadchuch, y el juego que puede dar en la ficción. Por si esto no fuera suficiente, la vida privada de la sargento tiene su aquel, abrumada por su exmarido y por un caso antiguo que la atormenta.

 Respecto al escenario y caracterizaciones no tiene nada que envidiar a The Crown o Dawnton Abbey. El colegio, la casa de campo del director… todo es idílico, adornado por una preciosa fotografía que incide en los verdes, el bosque y los paisajes; hasta que se convierte en un poco siniestro.

El ritmo de la narración es uno de los mayores aciertos: justo el adecuado para explicar todo bien, sin prisas. Permite apreciar los matices, el lenguaje corporal de los personajes, sus silencios y omisiones, pero sin resultar pesado o lento en ningún momento. Consigue mantener una tensión sostenida a lo largo de todos los capítulos.

Y en el montaje hay algo muy sutil que me ha parecido una genialidad. Cada capítulo comienza repitiendo el último minuto del capítulo precedente, pero en algunos se han permitido el lujo de repetir ese minuto con un punto de vista diferente. Es un detalle mínimo pero exquisito de esos que marcan la diferencia.

 En definitiva, muy recomendable para los amantes Linley, Wallander o Montalbano.

 

Almudena Férnandez Ostolaza

viernes, 2 de octubre de 2026

Tip Toe ( De puntillas )



Regreso de las vacaciones de verano con una mini-serie que me parece de lo mejor que he visto en lo que va de año . Se trata de  "Tip Toe" ( De puntillas) de 2026 dirigida por Rusell T. Davies.

No os dejéis llevar por la primera impresión del cartel. Parece una serie aburrida,anodina y nada más lejos de la realidad.Estamos ante un thriller drama que gira en torno a la relación antagonista de dos vecinos en Manchester.


Uno de ellos es Leo Struthers ( Alan Cumming), el dueño gay de un bar de ambiente en Canal Street y el otro  es Clive Street ( David Morrissey) un electricista con dos hijos  uno de ellos joven y el otro adolescente que está en horas bajas económicamente y en plena crisis matrimonial.

Las actuales narrativas de odio hacia el colectivo LGTBIQ + han ido calando en la clase obrera y en particular en Clive quien paulatinamente se convierte en enemigo de Leo.

La serie es una denuncia firme de la polarización creciente de la sociedad y de cómo los discursos homófobos y racistas han calado en un sector de la población que está descontenta y prefiere culpar a los colectivos más vulnerables y oprimidos  de la causa de todos sus males.



Os voy a dar 5 razones para que veais esta mini-serie británica de 5 episodios. que es sencillamente IMPERDIBLE 

1)  el duelo interpretativo de Alan Cumming y David Morrissey es magistral.

2) La trama es ágil y adictiva, desde el inicio nos muestran el desenlace pero esa anticipación que no se aclara, lejos de producir rechazo acrecienta si cabe aún más, el interés del espectador.

3) La denuncia de la extrema y peligrosa polarización de la sociedad actual. Estamos ante una tragedia queer sin contemplaciones que no da tregua al espectador ni se anda por las ramas ni con chiquitas.Sin embargo, en mi opinión es preciso atender a su inequívoco mensaje de advertencia, un S.O.S. de parte del colectivo LGTBI Q + hacia la sociedad en general que ya no se puede desoír.


Un grito de socorro que clama a la reflexión porque es hora de despertar. El enemigo nunca fué el más vulnerable u oprimido, nunca fue el inmigrante o el homosexual. El enemigo siempre fué un sistema económico y social que genera desigualdades y hace al rico cada vez más rico y al pobre cada vez más pobre.

4) el sello de calidad del director Rusell T. Davies con títulos como las series "Queer as folk" , "Years and years" o " It´s a sin ", que si no habéis visto, os recomiendo encarecidamente ver.

5) el desenlace que se anuncia desde el primer minuto es un puñetazo en el estómago, un grito desesperado, una imagen radical que clama al cielo para despertar la conciencia de todo espectador.


Es una serie denuncia, brillante, dura , hiperbólica y crítica y lúcida que nadie con un mínimo de conciencia social ha de dejar escapar.

Feliz fin de semana

Troyana